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domingo, 29 de mayo de 2011

Fatih Akin. Al otro lado. DVD.




Los dos jóvenes turcos, Nejat y Ayten miran al mar, al otro lado, de espaldas a su tierra, a la que añoran y por la que luchan.


El film de Fatih Akin, que adopta la forma de unas vidas cruzadas, que por pequeños detalles sin importancia nunca llegan a encontrarse, muestra la complejidad de las relaciones entre padres e hijos, basadas en verdades a medias que se convierten en dobles mentiras y que tienen consecuencias funestas. La clave está en la reflexión que hace Susanne, madre de Lotte a Nejat, profesor de origen turco que explica literatura alemana en la Universidad de Hamburgo, sobre la fiesta del Bayran (El sacrificio), en la que se conmemora la prueba de obediencia que Allah exigió a Ibrahim (Abraham de los judeo-cristianos); preguntado sobre si su padre sería capaz de sacrificarle para complacer a Dios, el joven responde que sería capaz de enfrentarse a Él para protegerlo. Es un director de contrastes entre culturas, y en esta película establece una comparación entre una mujer-madre turca y una mujer-madre alemana y la relación circunstancial entre las hijas de ambas, las dos de formación universitaria. El filme se divide en dos grandes bloques: La muerte de Yeter y La muerte de Lotte. En el fondo la historia de Nejat y su padre Alí; los féretros van de uno a otro mundo.


Yeter es una mujer turca, de extracción modesta, que se prostituye para dar a su hija una formación superior; la hija desconoce los sacrificios de su madre para sacarla de su miseria y, jugando con la vida que aquella tanto ha sufrido por proteger y por la que incluso muere, se inscribe como activista en un grupo político revolucionario.En este contexto introduce una cita de Goethe sobre el precio que se cobran las revoluciones. Susanne, la madre alemana, progresista, culta, profesional, no sólo financia a su hija Lotte una carrera universitaria, sino el disfrute de un coche propio, un habitat agradable, viajes al extranjero y todas aquellas cosas que proporciona el welfare o estado del bienestar de una clase media europea, hoy en franco peligro de extinción. Para satisfacer a su hija paga la defensa jurídica de Ayten de Alemania, para evitar su expulsión de Alemania, país en el que ha entrado ilegalmente.

En un momento dado las dos hijas se encontrarán, confraternizarán, profundizarán en su relación e incluso Lotte caerá victima de la su propia debilidad, cual personaje del mundo superior de La máquina del tiempo de H.G. Wells, atrapada por los morloks. Como enlace entre ambos lados estará Nejat, turco, profesor universitario en Hamburgo e hijo de Alí, hombre que cree que puede comprar a la madre-prostituta sin ver otra cosa que su cuerpo, que albergaba un tremendo sentido de la dignidad, y a la que acabará matando. Nejat desprecia a su padre por esto y busca a Ayten, la hija de Yeter para pagarle sus estudios. Nunca la encontrará.

Esta obra nos permite comparar la actitud de dos mujeres de distintas culturas, estatus económico, formación personal, cuyo único nexo de unión es la predisposición a dejar de lado sus propias aspiraciones y sueños en beneficio del bienestar y la felicidad de sus hijas. El equilibrio se romperá por la parte más débil: Yeter, la madre prostituta, y Lotte, la hija, educada en un medio progresista y acomodado, que no es capaz de entender la realidad del mundo en que se mueve Ayten.

Pero tanto una como otra, Ayten y Lotte, son incapaces de cohabitar con Susanne como un ser igual a ellas; le sobrecargan de trabajos domésticos, desprecian el sufrimiento de la madre y sus temores, más que reales. Una anécdota, que muchas mujeres-madre entenderán, es la secuencia en que Susanne espera, ya amaneciendo, desde la ventana, la vuelta a casa de las dos jóvenes, que regresan ebrias y que saquean su nevera dejando sobre la mesa los restos de lo que han consumido. En el caso de Lotte, incrementará los pesares de la madre, que ha pagado durante un año un abogado, al marchar a Turquía tras su amiga expulsada, donde morirá. Susanne se traslada a vivir a este país para estar más cerca del recuerdo de su hija, que es lo que da sentido a su vida y acoge a Ayten, en cierta medida responsable de la muerte de la misma, como un fetiche .

Susanne intentá convencer a Ayten de la inutilidad de militar en un grupo revolucionario, cuando Turquía está a punto de ingresar en la Unión Europea, hecho que desgraciadamente aún no se ha producido y que la crisis mundial dilata sine die.

El film está estructurado de forma circular, abriendo y cerrando con la misma secuencia, que al final cobra sentido. El resto es un enorme flashback en el que la historia avanza y retocede en el tiempo, pasando inadvertidos ciertos detalles en un primer visionado. Es una de las mejores obras del autor.

En un momento del film Alí le dice a su hijo Nejat: "Estaría bien que algún día el sol brillara para nosotros".


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