El sueño de Arizona. Emir Kusturica.






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Ficha técnica:

Título original: Arizona Dream.
País: Estados Unidos,
Año: 1993,
Duración: 142 minutos.

Dirección: Emir Kusturica.
Guión: David Atkins,  basado en una historia de Emir Kusturica y  David Atkins.
Casting: Pennie Du Pont.
Director de Fotografía: Vilco Filac
Música original: Goran Bregovic
Edición: Andrija Zafranovic.
Coordinador de especialistas: Everett L. Creach.
Director artístico/Decorador del set: Jan Pascale.

Diseño de Vestuario: Jill Mo Ohanneson.
Responsable de maquillaje: Patty Ford.
Estilista de peluquería: DeborahAnn Piper.

Productores: Claudie Ossard
Co-Productor: Richard Brick.
Productor ejecutivo: Paul R.Gurian.
Diseño de Producción: Miljen Kljakovic "Kreka"
Compañías. Productoras: Constellation -UGC e Yves Marmion.-Hachette Premiere, con la participación de Canal +.

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Intérpretes:

Johnny Depp : Axel,
Jerry Lewis: Leo Sweetie,
Faye Dunaway : Elaine,
Lili Taylor: Grace,
Vincent Gallo: Paul,
Paulina Porizkova: Millie,
MichaelJ.Pollard: Fabian,

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Sinopsis:

Estrenada en 1993, narra la historia de un joven (Johnny Depp) afincado en Nueva York que se ve obligado a regresar a sus orígenes en Arizona, donde comienza una nueva etapa de su vida en la que su principal prioridad será hacer realidad sus sueños y los de quienes le rodean. Como en otras de sus películas, Kusturica refleja la fantasía y los sueños de sus personajes entrelazados con la cruda realidad, en la que todo acaba en tragedia.

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Comentario:

Con este film Emir Kusturica realiza el truco de magia más importante de su carrera: involucrarnos en una historia encantadora, pretendidamente inocente, en la que los sueños se materializan mediante un ejercicio de estilo surrealista, más cercano al puro entretenimiento visual propio de Magritte, Leger (como se llama elpernaje interpretado por Vincent Gallo) o Rousseau, y alejado del universo felliniano, repleto de seres extraños, pintorescos, ridículos y, en muchas ocasiones, deformes.Llegado a Norteamérica, tras la desmembración de su país, se impregna del minimalismo de Hopper, y con unos pocos actores, capaces de llenar las pantallas con sus rostros carismáticos, nos va a introducir en una de las reflexiones más profundas en las que se debate el ser humano: ¿Son los sueños y no la ciencia y la razón los que hacen progresar y avanzar al mundo? que, automáticamente arrastra hacia otra incógnita, una cuestión que merece ser contestada: ¿De qué materia están hechos los sueños?¿Soñamos sólo aquello que conocemos, que nos ocupa y nos preocupa, y que trasciende del estadio de la consciencia al de la subconsciencia cuando estamos dormidos o  en una especie de duermevela? De la respuesta que demos a estas cuestiones dependerá nuestro destino.

Cree Axel que a Colón lo impulsaron los sueños, del mismo modo que al hombre lo mueven las utopías que nacieron con Marx, aunque uno y otro se equivocaron al predecir el futuro: el gran descubridor, con su empuje vital, nos llevó a un mundo nuevo, pero nunca tuvo conocimiento de este hecho, que permaneció en la oscuridad, hasta que un portugués, Americo Vespuccio, se dio cuenta de que no habían llegado a la India sino a un continente desconocido que se interponía entre Europa y Asia; esta es la razón por la que estas tierras llevan su nombre. Marx analizó el mundo que le tocó vivir en su obra 'Das Kapital' con tal rigurosidad que sigue rigiendo los análisis políticos y económicos en la actualidad, pero no supo o no pudo realizar sus sueños y sus esperanzas, puestas en un sistema que iba a lograr la igualdad entre todos los hombres.

Desde el fin de la guerra que acabó con su país, Kusturica se debate entre la pasión y la razón (ver Maradona by Kusturica), y quiere pensar que la fe mueve montañas, sin percatarse de que conduce también a las mayores tragedias que el mundo ha conocido, especialmente en el siglo XX, en el que se produjeron las guerras más cruentas de la Historia, con mayúsculas. Cree en las premoniciones que con frecuencia rigen nuestros sueños; Axel  sueña con una familia de esquimales, en la que la presencia de una pistola es determinante, aunque la tragedia se evita por la actuación de unos animales, los perros que conducen el trineo y salvan al padre de familia, gracias a que estos seres irracionales, a los que les concede cierta capacidad de raciocinio, creen que, después de muertos, siguen con vida. Será la pistola la que, finalmente, corte el nudo gordiano de las extrañas relaciones que se establecen entre Axel, Grace, Elaine y Paul.

Axel se convierte en el núcleo más importante de la gran metáfora del film. Huérfano como Kusturica, es un joven adolescente que acude a la boda de su tío Leo (Jerry Lewis), que se culpa de la muerte en un accidente de sus padres y que quiere hacerse cargo de su sobrino para que no caiga en la indigencia. Todos los fantasmas que atenazan y atormentan al espíritu de los hombres merodean alrededor del chico: la necesidad de encontrar un trabajo, cuando su pasión es hacer máquinas voladoras. En él pesan las advertencias de su padre de que el trabajo es como un sombrero, que si dispones de él, por mucho que no tengas pantalones, nunca te avergonzarás; nadie ignora que es un deber que nos han introducido a lo largo del tiempo, usando sistemas parecidos a los de Huxley en 'Un mundo feliz', (aunque trabajar no te saque de la miseria,  debes hacerlo). A ello se une,de forma prioritaria, el inicio del adolescente en el sexo, que el tío hubiera preferido que se produjera con una joven que hiciera el amor y no practicara el sexo duro, como le ocurre cuando cae en brazos de la madura Elaine (Faye Dunaway).

En el lecho de muerte, en un lugar tan prosaico como una ambulancia, el tío explica a su sobrino el más recurrente de sus sueños, en el que un gran pez, una pieza cobrada por el esquimal, tiene los dos ojos en el mismo lado de su cuerpo, al que se pasan al madurar; es en esto en lo que consiste el paso de la adolescencia a la edad adulta, en el que siempre se pierde algo, una visión más amplia del mundo en todas las direcciones. Esto es lo que nos ocurre cuando perdemos la inocencia, como, al parecer la perdió el realizador. ¿Ganó algo a cambio cuando despertó de la pesadilla, del túnel que conduce del candor y la honradez al mundo de los adultos, presidido por un pragmatismo en el que se evaporan los sueños y no se permiten evasiones de las reglas? Es difícil contestar a esta pregunta, especialmente si tenemos en cuenta  las palabras de ilustrados como Goya, -'El sueño de la razón produce monstruos'., que,  al ver derrotadas sus ideas modernizadoras y revolucionarias, se pasó al lado oscuro y nos legó cuadros tan pesimistas como 'Los fusilamientos de la Moncloa', o 'Las pinturas negras' de la Quinta del Sordo.

'El sueño de Arizona' junto a 'Underground' son las mejores películas que nos ha dejado hasta ahora Kusturica, un realizador con gran talento y fuerza visual, que entiende a la perfección qué es el cine y lo pone al servicio de unas ideas, con las que unos estarán de acuerdo y otros no. Pero ésto es lo que ocurre siempre, incluso cuando vemos una gansada sin sentido, que unos disfrutaran como divertida y otros la sufrirán como alienante y de evasión. No descubrimos nada nuevo. Gusta ver a actores como Vicent Gallo en su juventud, realizando esas parodias de películas como 'Con la muerte en los talones' y una imitación del trabajo de Gary Grant que le sacarán de más de un aprieto, o de Al Pacino en 'El Padrino'; Johnny Depp ya apunta maneras del actor en que se convertirá en el futuro. Pero también es reonfortante ver trabajar a Jerry Lewis y Faye Dunaway, compitiendo por la fortuna, el amor y el favor del público con Lili Taylor, que pone la nota joven,  hilarante y tragi-cómica a tanta locura.



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