Páginas vistas en total

miércoles, 13 de mayo de 2015

Çanakkale Gallipoli 1915. Yesim Sezgim.



::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Ficha técnica:

Título original: Çanakkale 1915.
País: Turquía.
Año: 2012.
Duración: 128 minutos.

Dirección: Yesim Sezgim.
Guión: Turgut Özakman.
Dirección de Fotografía: Aras Demiray.
Música: Can Atilla.
Cinematografía: Aras Demiray, Muharrem Dokur.
Edición: Vanessa Taylor.

Productores: Murat Akdilek y Serkan Balbal.
Compañías: Fida Films, Örümcek Yapim, Tivibu Katkilariyla

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Intérpretes:


Serhat Mustafa Kiliç : Salih Bozok ,
Dolunay Soysert : Zübeyde Hanim,
Burhan Güven : Mustafa Kemal Atatürk ,
Fikret Kagan Olcay : Mustafa Kemal Atatürk,
Bartunç Akbaba : Mustafa Kemal Atatürk,
Más créditos en Imdb.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Sinopsis:

Los otomanos sufren una gran derrota, con sus rostros marcados por el dolor los emigrantes tienen que salir de sus hogares para trasladarse a Estambul y Anatólia. Sin embargo un nuevo entusiasmo nacional se desarrolla pronto. El comienzo de la Primera Guerra Mundial el servicio militar obligatorio hace la llamada a los jóvenes de Anatólia. Entre ellos Veli y Mehmet Ali. Después de un cierto tiempo son llevados a la División 19. Esta división 190 realiza contra las tropas británicas, una de las mejores peleas en la historia.(casaturca.org/cine turco).

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Comentario:

Çanakkale Gallipoli 1915 de Yesim Sezgim es una película con una intencionalidad  claramente patriótica, nacida de la necesidad del pueblo turco de lamerse las heridas que le produjo su alianza con Alemania en la Primera Guerra Mundial. El  cineasta turco emprende este proyecto en 2012 y apenas dos años más tarde Russell Crowe, el actor al que ha hecho mundialmente conocido el cine norteamericano, pero australiano de nacimiento, se pone detrás de las cámaras y construye un interesante relato sobre la memoria histórica de su pueblo, utilizando como vehículo a un padre que acude a la Península de Gallipolli, a las zonas en las que luchó el ANZAC (acrónimo de Australia/Nueva Zelanda/Cuerpo ejército), para,  apoyándose en sus habilidades de zahorí y con la colaboración de un comandante turco que conoce los lugares exactos donde se libraron las batallas entre australianos y sus propios soldados, recuperar los huesos de sus hijos y darles sepultura. Esta película de Crowe ha despertado el interés sobre otros títulos en torno a este sangriento y cruel hito de la guerra mundial,como el film que dirige Yesim Sezgim y que ahora comentamos.

La versión turca del enfrentamiento en Gallipoli tiene dos componentes ideológicos fundamentales: el nacionalismo que empuja a los hombres a defender las fronteras que considera propias, sentimiento no coincidente con el de otros pueblos lo que da lugar a enfrentamientos sangrientos y que llegó a motivar el holocausto del IIIReich. A este sentimiento de consecuencias dramáticas se une el fervor religioso que impregna el film de Sezgim, que nos muestra los preparativos de los soldados cuando se dirigen a la lucha definitiva e incorporan la túnica blanca con la que ingresarán, como mártires, en su paraíso. La película comienza informando la situación política de occidente  desde el principio del siglo XX, un periodo en el que el equilibrio de poder entre los estados había cambiado, el conflicto de intereses entre las grandes naciones se había intensificado y el resultado era un fraccionamiento cada vez mayor. El imperio otomano fue destrozado en la Guerra de los Balcanes. Sin un solo disparo; Tesalónica fue entregada a Grecia y Kirklareli a Bulgaria. Rumelia y las islas del Egeo ya no pertenecían al imperio, lo que significaba una pérdida para el poder otomano de un 30% de las tierras y un 20 % de la población. En 1913 la gente se vio obligada a volver de Rumelia a Turquía, un movimiento de población que se llamó la emigración de Los Balcanes...).

Tras esta breve introducción histórica se produce un desfile de masas empobrecidas, mal vestidas y peor calzadas que caminan por el desierto, desplazándose en hordas acompañadas de niños y viejos, llevando consigo sus míseras pertenencias.Estas columnas de desesperados se encuentran en un punto del camino con las de soldados derrotados, cabizbajos que regresan del frente o se dirigen a él, dando comienzo a un film que narra, desde la perspectiva turca la mortífera batalla de Gallipoli, cuya actualidad ha puesto sobre el tapete, como ya hemos dicho antes, la primera película dirigida por Russell Crowe, en la que un padre entona un mea culpa por haber sido incapaz de impedir que sus hijos abandonaran el hogar para luchar en tierras lejanas por unos ideales que no entendían. Ver los acontecimientos desde el lado turco, que estaba, al parecer,  en el bando equivocado de la contienda y pagó cara su intervención, es un ejercicio saludable, que podemos hacer gracias a iniciativas como la de un equipo técnico a cuyo frente se situó Yesim Sezgim, financiado por Fida Films, Örümcek Yapim y  Tivibu Katkilariyla.

Las imágenes del reclutamiento que se produjo en 1914 en la Península de Anatolia, donde los hombres más jóvenes, dirigidos por jefes alemanes, van a poner su vida y la de sus familias al servicio de dios bajo cuya protección van a luchar, alistándose emocionados para ingresar en el infierno del que la mayoría no volverá.  Los hijos se despiden de sus madres que los bendicen y los abrazan con una sonrisa y su bendición, Tan pronto como llegan  a la fortaleza de Çanakkale el oficial les lanza una advertencia premonitoria, lo más inhumano que se pueda escuchar: "Ellos están aquí para matar y nosotros estamos aquí para morir". Uno de los resultados de las imágenes que nos ofrece Sezgim, de forma consciente o involuntaria es la conciencia de lo baratos que resultan los hombres y como se despilfarran en operaciones, en ocasiones suicidas, de los mandos militares. Turquia ganó esta batalla, no la guerra, pero Gallipoli se sembró de cadáveres de uno y otro bando; los ingleses abrieron las fosas con la colaboración de los turcos, 

Imágenes curiosas ilustran la sociedad turca de principios del siglo XX y una división de clases que recuerda la de los ejércitos romanos: la infantería, mal pertrechada, de orígenes humildes a pie, todos ellos desplazándose a pie mientras suenan fanfarrias enaltecedoras de la misión divina que tienen encomendada; los caballeros a caballo; el film está realizado en versión original, en turco, aunque, curiosamente, las secuencias en las que los oficiales diseñan las operaciones militares, inclinados sobre los mapas, no están traducidas. Cuando por falta de medios, médicos, material de transporte de víctimas del combate, deben abandonarlos en la trinchera, les dejan una hogaza de pan que algunos rechazan; algunos soldados cantan un poema que escribió uno de sus camaradas muertos: "Hoy en día nuestra patria se complace con nosotros. Los soldados serán mártires/ nuestro ejército ghazi/ Hemos tirado rondas al enemigo/ Los Mártires encontrarán el noveno cielo/ Los Gazhis están llenos de alegría/¿Querrían los turcos ceder Çanakkale? / ¿Puede cualquier soldado tomar Estambul? / ¿Hay un soldado tal en el mundo?

Las imágenes de la batalla final en la segunda guerra de Anafartalar, en la que los soldados turcos son dirigidos por el Coronel Mustafa Kemal Bey, nos muestran una reconstrucción de la realidad mediante una combinación de planos de soldados caminando de frente, corriendo hacia la muerte, dirigidos por sus caballeros; tomas panorámicas cenitales, a vista de pájaro. Impresionantes imágenes desde el cielo de nubes de hombres enfangados en una mortal lucha cuerpo a cuerpo, que nos sugiere de nuevo que la vida del hombre es barata, mientras un travelling muestra a unos jóvenes orgullosos portando las banderas turcas. Aunque finalmente perdieron la guerra, estos pequeños o grandes triunfos sirvieron para elevar la moral de unos hombres hundidos y acabar con la vida de muchos otros de todos los bandos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario