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martes, 26 de mayo de 2015

Náufrago. Rober Zemeckis. Comentario.










Ficha técnica, sinópsis, críticas (Pinchad aquí)

Comentario:

Robert Zemeckis hace suyo el propósito de la Nouvelle Vague de 'abrir ventanas al mundo'  y nos conduce a una reflexión profunda sobre  cómo sería la vuelta al paleolítico de un hombre que procede de los prolegómenos de la era tecnológica. La primera secuencia, tras los créditos iniciales,  ubica la historia en el momento de la 'Glasnot' y la Perestroika' predicadas por Mijail Gorbachov, días de debilidad del comunismo en la Unión Soviética, políticas que iniciaban la liberalización del sistema y la reestructuración económica y su apertura al exterior, que se refleja en la retirada de una placa que anunciaba el nombre de una calle con la efigie de Lenin y nos lleva a una sucursal de FEDEX en Moscú, donde el tiempo vale dinero, un signo de la nueva era que comenzaba para los rusos. En esta primera secuencia se presenta al protagonista, no como un millonario relamido, sino como un digno representante del capitalismo heroico, que apenas se diferencia físicamente de sus trabajadores, mostrando incluso un exceso de peso como consecuencia de una alimentación rápida basada en la comida-basura. La música extradiegética, una canción de Elvis Presley,  hace exclamar al protagonista algo que en aquel momento era una gran verdad: "Cincuenta millones de fans no se pueden equivocar". Lo que entonces fue capaz de seducir y fascinar al mundo comunista (la música, la moda, los vaqueros y todo lo que tenía que ver con la creación en libertad), se ha encargado de eliminarlo la nueva era tecnológica que ha favorecido lo que se ha denominado 'piratería' que comenzó con Napster, creada por Sean Parker, hoy socio de Facebook, y Dhawn Fanning, cuya consecuencia ha sido el que, independientemente de sus capacidades, sólo se puedan dedicar a la música quienes tienen dinero y posibilidad de subsistir, arrasando  toda posibilidad de vivir de actividades creativas. Ahora parece que le toca el turno a la política, con la supresión de los sueldos de quienes la ejercen, la supresión de la inmunidad parlamentaria que los deja indefensos ante una justicia decimonónica y cara, en una sociedad sin partidos ni sindicatos. Un naufragio social que Zemeckis anuncia con esta magnífica metáfora.. La imagen de Tom Hanks, solo, tomado de espaldas, subido a un cerro desde el que divisa la inmensidad del mar que contrasta con su aislamiento  evoca al 'Caminante sobre un mar de nubes' del pintor romántico Caspar David Friedrich.



Un accidente de avión va a cambiar las cosas, estableciendo una línea clara entre el antes y el después. El empresario que vive pendiente de la 'unidad de tiempos mínimos', que se alimenta en exceso y que vive de mover mercancías por un mundo cada vez más pequeño, como consecuencia de la caída al mar del avión que lo transporta, va  a ir a parar a una isla en la que, como si volviera a nacer, el destino da la vuelta a su vida como un calcetín: el tiempo deja de contar y el hombre pasa de productor de objetos, muchas veces innecesarios, simbolizados por los regalos que hace el empresario a un niño ruso que colabora en un experimento de la medición del tiempo, a depredador, perdiendo en este tiempo los kilos que le sobran. El hombre consumista del siglo XX vuelve a la era de las cavernas, transportado por una lancha salvavidas de plástico, el único vestigio, junto con unas cajas de cartón de su  empresa, de la sociedad industrial de la isla. La primera aparición de un camión de su compañía, en un camino polvoriento, que recuerda la secuencia de la película de Hitchcock ' Con la muerte en los talones' funciona a modo de presagio de la desventura que se avecina.

Zemeckis nos muestra a su protagonista en un proceso de aprendizaje de una forma de vida primitiva más difícil de lo que parece, en la que los últimas huellas de la civilización de la que procede se agotan al mismo ritmo que la batería de su linterna. No obstante hay algo que el film refleja: la irreversibilidad del conocimiento, que permitirá a este hombre sobrevivir tanto tiempo solo: sabe como guarecerse del sol, conoce el espejo, cómo hacer fuego, generar mitos, crear compañeros (con su sangre recrea la imagen de un rostro en un balón que se ha salvador del naufragio como él, al que habla y pide ayuda). El hombre tardó mucho tiempo en conocer el fuego, y el mito le atribuye un origen divino: Prometeo enseñó al hombre cómo crearlo  y pagó eternamente por ello, castigado por los dioses. Aunque ha vuelto a la caverna, forzado por las circunstancias, es un hombre que ya ha salido de ella y que va a utilizar sus conocimientos para volver a la civilización, mientras que, consciente de que es un ser social, crea con su propia sangre un compañero, alguien con quien hablar cada día, ejerciendo su capacidad de articular un lenguaje que lo hace hombre y lo diferencia de los animales.

Zemeckis ha optado por una estructura circular, en la que Chuck Noland vuelve, tras su trágica aventura al mismo cruce de caminos en que se halla al principio de su historia, pero ahora para su vehículo y, a pesar de la tentación que puede suponer para un hombre el que junto a su ranchera pare otra con una mujer joven muy atractiva, los cuatro años que ha vivido sólo, como superviviente, le aconsejan reflexionar acerca de cómo recuperar el tiempo perdido y no precipitarse en la toma de decisiones.



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