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martes, 10 de noviembre de 2015

I Am Your Father. Toni Bestard y Marcos Cabotá.


David Prowse



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Ficha técnica:

Título original: I Am Your Father.
País: España-Reino Unido-Alemania-USA.
Año: 2015.
Duración: 82 minutos.

Guión y dirección: Tony Bestard y Marcos Cabotá.
Dirección de Fotografía: Nicolás Pinzón y Daniel Torrelló. Colar..
Música: Tolo Prats.
Montaje: Saúl Benejama.
Edición y mezcla de sonido: Miquel Llinás.
Sonido directo: Rubén Pérez.

Productora: Paula Serra.
Compañías: Nova TV, Singular Audiovisual, Strange Friends, IB3 Televisión.

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Intérpretes:

Documental.

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Sinopsis:

I Am Your Father es  un documental que homenajea y reivindica a una singular personalidad cinematográfica: el actor británico David Prowse, intérprete de  Darth Vader, intérprete de  Darth Vader en la trilogía galáctica original de George Lucas. (Tomás Fernández Valentí. El hombre tras la máscara. Dirigido por ..., Noviembre 2015).



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Críticas:

El gran tsunami que se está formando en torno al nuevo episodio de La Guerra de las Galaxias (Star Wars: The Force Awakens), que convierte el estreno de J.J.Abrams en el acontecimiento del siglo XXI, cuya mayor expectativa, tanto de los fans como del público joven en general, es saber qué ha hecho el discípulo de Lucas y hasta que punto ha dejado su impronta en la saga que cambió la forma de hacer cine desde mediados del siglo pasado. Cualquier persona medianamente inteligente ya habrá podido observar que el éxito del joven cineasta no se basó en el merchandising, ni tampoco en lo que se ha dado en llamar" blockbusters o taquillazos que hacen que millones de personas en todo el mundo llenen miles de salas, al menos durante el primer fin de semana", un planteamiento comercial que afectó al guión ya que "se necesitaban películas que se entendieran con facilidad en Misuri y en Bangkok, en Madrid y en El Cairo, así que no servían ya los experimentos de los años sesenta y setenta y había que volver a una estructura convencional: Una película debe gustar a todo el mundo y, por lo tanto, debe perder buena parte de su personalidad y de su profundidad." (Daniel Tubau, 'El guión del siglo 21.El futuro de la narrativa en el mundo digital. www-albaeditorial.es).

Estas consideraciones que ya han adquirido el carácter de dogma, deben ser objeto de una profunda reflexión para poder entender el momento que vivimos. El cine es una de las manifestaciones culturales más importantes del mundo contemporáneo, ya que reúne en una sola obra la palabra y la imagen y añade el movimiento, respondiendo a la mayor aspiración del hombre de hacer realidad el mito de Frankenstein de que habla Noël Burch, de lo que se deduce con facilidad el control que los poderes fácticos intentan ejercer sobre cualquier manifestación cinematográfica. Mas hay que tener en cuenta que lo que afirma Tubau, cuando define el producto mainstream en su libro, depende del lugar geográfico en el que cualquiera de nosotros haya nacido: lo que puede ser cierto (o no) en Estados Unidos, es absolutamente falso en países como España, en los que la apertura de las fronteras a los países occidentales dejo entrar un huracán de viento fresco que se llevó por delante el cine patrio y se saludó en las Universidades como una liberación, porque permitió la entrada en el país de películas que fueran portadoras de patrones universales que desbancaron por sí solas el cine casposo que se hacía localmente, algo que debe estar sucediendo en cientos de países en todo el mundo, en los que el cuestionamiento del establishment provoca la persecución del cineasta de turno que se atreve a enfrentarse a los poderes establecidos, como ha ocurrido con Jafar Panahi, que se ha visto obligado a hacer su última película en un taxi, ante la prohibición de hacer cine en cualquier lugar de su país. Lo que no puede ser nunca un modelo para nadie.

La nueva trilogía de Star Wars no ha nacido para ganar dinero durante un fin de semana, sino para instalarse de forma definitiva en el imaginario de medio mundo. Eso lo saben todos, y ha levantado grandes expectativas respecto a la contribución de J.J.Abrams a este fenómeno cultural , e incluso se aventura que el próximo director que se pondrá al frente del segundo capítulo será Rian Johnson, el director de una película digna de tener en cuenta en la historia de la ciencia-ficción: Looper (2012). Grandes empresas y profesionales de todo pelaje se han lanzado a ganar dinero con Star Wars, bien introduciendo imágenes en sus campañas de publicidad, bien realizando una nueva clase de spin-off, como el documental de Toni Bestard y Marcos Cabotá, sobre el actor que se escondía detrás de Darth Vader, al que muy pocos conocían.

Pero lo cierto es que, por razones que se nos escapan, Star Wars tiene  todavía sus detractores, algunos de los cuales siguen viendo a los fans de la saga como una especie de secta masónica que oculta oscuras maniobras, una posición ridícula que mantienen al parecer Toni Bestard y Marcos Cabotá, o, al menos, eso parece sugerir el crítico Tomás Fernández Valentí, que les atribuye la intención de lanzar este documental con el objetivo de denunciar que Lucas ninguneó siempre a David "Dave" Prowse, que en 1973 había encarnado al monstruo del doctor Frankenstein, imaginado por Mary Shelley en Frankenstein and the Monster from Hell, dirigida por Terence Fisher. La leyenda popular atribuye el desencuentro entre Lucas y el actor a una supuesta filtración a la prensa del final de 'El retorno del Jedi' y  a que jamás ha cobrado su parte 'contractualmente establecida' por esta película porque el film todavía no ha tenido beneficios. Esta última razón es muy fácil de demostrar, en caso de ser cierta.

De este modo, el crítico interpreta que 'I Am Your Father' "es un homenaje y al mismo tiempo un acto de reparación a Prowse, un hombre sencillo y sin pretensiones que, gracias a su 1.98 metros de estatura y prominente musculatura, nacida de la práctica del culturismo, hizo una discreta carrera como intérprete del cine y la televisión". Un octogenario Prowse y un montón de invitados "ofrecen ante las cámaras de Bestard & Cabotá un relato fluido que deja en muy mal lugar al todopoderoso Lucas". Y termina con el mayor ataque en vísperas del estreno de la película de Abrams (un mal augurio), después de mirarse en el río de la complacencia, (Alicia in Wonderland, Chema Cardeña), ensalzando la actitud de los realizadores que "hacen una elipsis para no mostrar el momento culminante del reportaje: Prowse, en la actualidad, interpretando por fin para las cámaras la gran escena de 'El retorno del Jedi' que no le dejaron hacer en su momento (Lucas eligió a un hombre de más edad). Es un gesto de pudor " (...) de los responsables de i Am Your Father, conscientes de que "no se trata únicamente de dar carnaza a los incondicionales de la saga galáctica sino, por encima de todo, ofrecer el retrato humano de alguien que, inocente e ingenuamente, fue utilizado y luego apartado por los inexorables designios de la maquinaria hollywoodiense." (Tomás Fernández Valentí. Opus cit.)

Lo verdaderamente lamentable es que se haya esperado más de treinta años para hacer 'justicia' y se considere que el momento oportuno es en vísperas de un estreno que está levantando auténticas mareas que anuncian el tsunami. Se les ha olvidado contar que Lucas, hijo de un propietario de una pequeña tienda de Modesto, un joven de gran valía que, antes de llevar a las pantallas su obra maestra, ya había firmado películas como THX 1138 (1971, inspirada en un corto que obtuvo el primer premio nacional  de películas de estudiantes en 1967-68), American Graffiti, (1973), y, para abreviar, regaló su trabajo a la única compañía que decidió apostar por él, la Twentieth Century Fox, reservándose todos los derechos de merchandising y un 40 % de una taquilla que nadie esperaba. Otro error, que es incomprensible en un crítico como Valentí, no sólo consta en toda la bibliografía sobre Lucas, sino incluso en la Wikipedia, que nadie se ha encargado de corregir: la saga de Star Wars es absolutamente independiente de Hollywood y no puede ser utilizado un argumento tan manido para rebajar la expectativa que genera el estreno de la película dirigida por Abrams. La enciclopedia virtual advierte de que : "A pesar de su reputación de éxitos de Hollywood, todos los filmes de Star Wars son películas independientes, a excepción de Star Wars: Una nueva esperanza (llamada Episodio IV en España, 1977, que produjo la Fox). La única manera en que podría conseguir el financiamiento requerido para hacer la película era solicitarla al estudio. Con el éxito de la película y de su comercialización, Lucas ya no necesitó al estudio. Para los episodios V y VI, pidió préstamos bancarios, que pagó con las ganancias de cada película. Para las «precuelas», no necesitó ningún préstamo, teniendo bastante dinero para financiar cada película con sus propios ahorros personales.

Así pues, fuera cual fuera el motivo de su alejamiento de Lucas, de forma consciente o inconsciente, David 'D'Browse se convierte en un símbolo de tantos y tantos artistas, muchos de ellos de mayor valía que un hombre que no sobresalió en su profesión, que permanecen en el anonimato, detrás de sus máscaras y a los que nadie, jamás,dedicará una película. Su suerte fue acabar trabajando para el hombre que creó el imaginario más rico hasta el momento, con muy poco dinero, y que gozó de la confianza, sobre todo, de él mismo, que le empujó a regalar su producto a cambio de un porcentaje de las ganancias si triunfaba. Triunfó y esa es la cuestión que levanta tantas ampollas a unos y provoca la admiración de otros, haciendo bueno el consejo de Matt Demon en la película de Ridley Scott en The Martian: "Cuando las cosas se ponen muy difíciles y crees que ha llegado el momento, puedes hacer dos cosas: tirar la toalla y esperar o trabajar, trabajar, trabajar." En el caso de Lucas , trabajó hasta que la hipertensión lo apartó de la primera línea de combate, pero su huella ha quedado en cientos de películas, en las que colaboró de una forma u otra, incluso en su época de estudiante, como en 'El oro de Mackenna' de J.Lee Thomson, cuyo final visualmente fantástico tiene una deuda con el joven que luchaba por ser alguien. Su ejemplo nos recuerda al pobre al que le toca la lotería justo cuando abolen la propiedad privada.

En Sensacine, Manuel Piñón, mantiene una posición muy parecida, algo que es habitual, con Tomás fernández Valentí, contentos de haber encontrado algo con qué fustigar al cineasta americano: "Toni Bestard y Marcos Cabotá quisieron ofrecer a un ya anciano Prowse, declarado tras algún desencuentro persona non grata por George Lucas, la oportunidad de recrear la última escena que le fue birlada." Lo curioso es que hayan suprimido la secuencia recién filmada en la que se le ve la cara con el argumento de que puede dar carnaza a los grupies de la saga. Un fanático de la franquicia les da a estos críticos las verdaderas razones, nada oscuras sino, por el contrario, muy luminosas, del éxito de Lucas: "Mi padre me suministró la primera dosis de Lucasfilm sin prever que convertiría a su hijo en un perfecto geek. Terminé totalmente enganchado a las aventuras de Skywalker, rasgando cortinas para confeccionarme capas Jedi y tratando de percibir la fuerza hasta que me sangraba la nariz. Mientras los críos del vecindario jugaban al fútbol en el parque, yo me encerraba en mi cuarto con la flota de la Alianza Rebelde de juguete. Mi cuarto decorado durante —demasiados— años al estilo puerto espacial de Mos Eisley." (Néstor Gándara, Confesiones de un fanático de Star Wars a un discípulo de George Lus. www.playgroundmag.net) . Un testimonio que demuestra la responsabilidad de J.J. Abrams con una generación para la que Star Wars es su 'trineo'.  ¿Estaban los críticos  citados en el parque o eran ya demasiado mayores para sentir la emoción del cine de que habla Orson Wells? ¿O tendrá razón Noël Simsolo cuando habla de la ceguera de los críticos?





3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. Enhorabuena por el Blog. Una gran crítica. Para la ficha técnica; la edición y mezcla de sonido es de Miquel Llinás y el sonido directo de Ruben Pérez.

    Un saludo

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  3. Muchas gracias por todo, por tu felicitación y por la colaboración conmigo aportando datos que ya he incorporado. Un abrazo.

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