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lunes, 22 de febrero de 2016

Las vidas posibles de Mr. Nobody (El Señor Nadie)





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Ficha técnica:

Título original: Mr.Nobody.
País: Bélgica. co-producción: Francia/Canadá/Bélgica/Alemania.
Año: 2009.
Duración: 133 minutos.

Dirección: Jaco Van Dormael.
Guión: Jaco Van Dormael.y Whale, Fiona Weir; USA: Joanna Colbert-
Casting: UK: Tob
Director de Fotografía: Christophe Becaurne, a.f.c.
Música: Pierre Van Dormael; edición: Dina Eaton.
Edición: Matyas  Veress, Susan Shipton; consultor: Hervé de Luze.
Sonido: Dominique Warnier.
Supervisor efectos visuales: Louis Morin.
Director artístico: Stephane Taillason.
Decorador del set: Régine Constant.
Asesor científico: Isabelle Stengers.

Diseño de maquillaje y peluquería y prótesis: Kaatje Van Damme.
Diseño de Vestuario: Ulla Gothe.

Productor: Philippe Godeau.
Productores ejecutivos:Nathalie Gastaldo, Mark Gill, Daniel Marquet, Jean-Yves Asselin.
Productores asociados: Scope Pictures, Fortis Film Fund, Caviar, Climax Films.
Productor en línea: Jean-Yves Asselin.
Diseño de producción: Sylvie Olivé, a.d.c.
Compañías. Productoras: Pathè, Wild Bunch, Pan Européenne en asociación con Virtual Pathè Films y la participación de Canal  + Cinécinéma, France2/France3, apoyado por Eurimages, Ministère de la Culture et de la Communication (Centre National de la Cinematographie), Deutscher Filmforderfonds De Land Brandenburg Filmorderungsantalt/Medienboard Berlin-Brandenburg. asociada con Telefilm Canadá./SODEC (Sociwté de Developpement des Enterprises Culturelles Québec. con la participación de  la Region Wallonne, Flandes Audiovisual Fund.

Eltiempo está invertido y comienza desde el final. En ajedrez hay una jugada el zugzwang, cuya unica jugada posible es no mover pieza-El niño lo creo el niño lo desmontó


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Intérpretes:

Jared Leto: Nemo adulto/Nemo viejo.
Sarah Polley: Elise adulta,
Diane Kruger: Anna Adulta,
Linh-Dan Pham: Jean adulta,
Rhys Ifans: Padre de Nemo,
Natasha Little: Madre de Nemo,
Toby Regbo: Nemo a los 15 años,
Juno Temple: Anna a los 15 años,
Clare Stone: Elise a los 15 años,
Thomas Byrne: Nemo a los 9 años.
Alan Corduner: Dr. Feldheim,
Daniel Mays: joven periodista.

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Críticas:


Luís Martínez ha visto oscuridad en la entropía, en el caos y las diferentes posibilidades del hombre ante los caminos que se bifurcan, citando incluso a Borges Jaco Van Doermel (¿quién no se acuerda de la inmensa 'Totó el héroe'?) presentó Mr. Nobody', una de las películas más ambiciosas que ha dado el cine francés reciente. Con los enigmas de la posibilidad como argumento (recuerden el jardín de los senderos que se bifurcan de Borges), el cineasta completa un alambicado viaje a los mundos paralelos. Entre medias, el principio de entropía, la flecha del tiempo y... la confusión, la más simple confusión. Dice el director que el suyo es un trabajo sobre lo complejo. Casi. En realidad, el cineasta se limita a confundir oscuridad con complejidad. Y no es lo mismo. (Coser y firmas (Cronica del Festival de Venecia . Diario 'El Mundo ',9de Noviembre de 200').

Igual de convencido se muestra E.Rodriguez Marchante cuando afirma que: (...) Es, pues, en el fondo (es decir, tal vez lo sea), una recelosa mirada a la elección, a la decisión, a la opción..., al inexplicable «efecto mariposa» (ese tópico de que una mariposa bate sus alas en... y acaba produciendo un tifón al otro lado del océano) que tiene en cualquier vida una decisión aparentemente sin importancia. «Mr Nobody» es una profunda historia romántica, y familiar; es también una invitación a perderse en el espacio, el tiempo y sus azares, pero sobre todo es (es decir, será) un clásico de la ciencia ficción, una de esas películas que se acaban pegando al refajo de los nuevos espectadores esencialmente porque resuelve de un modo visual indescriptible e hipnótico preguntas o respuestas que van impresas en la huella digital de nuestra especie. «Mr. Nobody» es una detonación, es engreída, es reincidente y le sobra estribillo, pero tiene en su interior el jugo de una hierba alucinógena. Y si además Jaco Van Dormael hubiera tenido la sensatez de cortarle un poco las uñas a su película, hasta hubiera podido resultar no sólo emocionante sino también reveladora.


Para Jordi Costa: "En cierto sentido, Las vidas posibles de Mr. Nobody, su tercer largometraje, es una amplificación de su ópera prima, que insiste sobre unas mismas obsesiones -las variables de la existencia- para proponerse como la última palabra en narrativa fractal. Y, también, como pirotécnico sucedáneo de ficción posmoderna para lectores perezosos (...) Las vidas posibles... no es la gran película que cada uno de sus fotogramas parece estar celebrando con agotadora insistencia, pero es indudable que Jaco van Dormael ha construido un avasallador instrumento de seducción, una catedral del ingenio y del virtuosismo formal que, no obstante, se queda por debajo de sus posibles modelos: en otras palabras, aquí hay más Forrest Gump y Amèlie Poulain que Philip K. Dick o Thomas Pynchon. Su narrativa no es entrópica, sino casi publicitaria, impositiva, empeñada en utilizar sus imágenes como irrefutable argumento de venta.(Una fractalidad ingenua, Diario 'El País0, 23 de julio de 2010?.





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Comentario:

Jaco Van Dormael abre una ventana, una perspectiva al espectador para que, a la par que disfrute de un film exquisito, muy estético y bien realizado, reflexione sobre las nuevas perspectivas que abren las investigaciones científicas en torno la posibilidad de que existan ondas gravitatorias y se pueda contemplar la relación espacio-temporal de otra manera. Una cuestión que viene abordando el cine, seducido por la ciencia y sus posibilidades de ser utilizada como metáfora en películas a cuyo frente se pusieron directores relevantes como David Fincher en 'El curioso caso de Benjamin Button' (2008); Christopher Nolan en Interestellar  (2014); Luc Besson en Lucy (2014) y ahora Van Dormael. Cada cineasta ha utilizado estos avances científicos para ponerlos al servicio de su historia y el Belga se siente interesado por el sentido de la existencia, desde un sentido filosófico lacaniano, el estadio del espejo en el que el niño toma conciencia de su imagen corporal y desarrolla el yo como instancia psíquica. Tres años más tarde se verá forzado a tomar una decisión grave, y es en ese momento en el que debe elegir y toda elección, como dirían los economistas, tiene un coste de oportunidad y ninguna posibilidad de vuelta atrás, como intentará demostrar Van Dormael a lo largo del film.

La película comienza con unas imágenes de vídeo, probablemente dirigido a una audiencia de científicos, en las que se demuestra que " como la mayoría de los seres vivos, la paloma asocia el botón que aprieta con la recompensa. Pero si un temporizador suelta un grano cada dos segundos, la paloma se pregunta: ¿Qué he hecho para merecer ésto? Si estaba batiendo las alas en ese momento, seguirá haciéndolo convencida de que sus acciones influyen en lo que ocurre. A eso se le llama la superstición de la paloma." Esta introducción viene seguida de una mancha del test  de Rorschach, en la que se sobreimprime el nombre de Nobody. A continuación se sitúa al espectador en un mundo futuro (2094), en el que el Señor Nemo Nobody, al que también se le denomina a veces N.R.U.M.P. (no recuerdo una puta mierda)  dialoga con el doctor Dr. Feldheim, (Alan Corduner), cuyo cuerpo entero está cubierto de tatuajes y está interesado, al igual que el joven periodista. (Daniel Mays), en cómo vivía la gente cuando era mortal y no estaba telemrizada, un proceso en el que se produce la renovación interminable de las células. Poco a poco van introduciendo al público en la expectativa del momento en que se producirá el big crumch, que provocará que la expansión del universo que se produjo durante el big bang se contraiga, y las tres dimensiones espaciales del origen, altura, anchura y profundidad, así como la única temporal  ( a grandes rasgos, de acuerdo con lo que interesa al discurso  fractal del film, recursivo e inmerso en un bucle continuo, que irá explorando las posibilidades que sacrifica el protagonista, al elegir otras diferentes, incurso en un tiempo unidireccional: el humo nunca vuelve al cigarrillo, dice Nemo). Pero ¿Y si una de las dimensiones adicionales no fuera espacial sino temporal y se pudiera retroceder o compatibilizar diferentes situaciones? 

Van Dormael utiliza todos los recursos que pone a su disposición la teoría filmíca, ya sean semióticos, psicológicos (cameo de Lars Von Trier en la hipnosis de Nemo por el Doctor), físicos, como la ubicación de los individuos en un espacio y un tiempo determinado, de acuerdo con la física y la mecánica cuántica y la termodinámica (caos, entropía, equilibrio...), e incluso el azar o el efecto mariposa, un hecho aparentemente irrelevante que tiene efectos de magnitud inesperada. Todo ello con el objetivo de responderse a una pregunta : ¿Qué es el amor? Christopher Nolan se responde en Interestellar: Una nueva dimensión. Por qué nos enamoramos de éste o de ésta y no de aquel o de aquella. Sin necesidad de recurrir al big crunch o retroceso del universo y asistir al espectacular desmoronamiento del mundo que el hombre ha creado en su largo caminar, todos intuimos cuando nos equivocamos y elegimos la felicidad, la rutina o la desesperación, como ocurre con Nemo y las posibilidades que se le ofrecen siendo niño: la de tener que elegir entre sus dos progenitores, sin posibilidad alguna de compatibilizar su vida con los dos al mismo tiempo, y las tres que se le abren a la hora de elegir pareja:  la felicidad, la desgracia y la rutina (Anna,Elise o  Jean). 

Una historia de ficción bellamente narrada que nos cuenta algo tan conocido por todos, como que toda elección, la que sea, en la que nos vamos a implicar durante un periodo más o menos amplio de tiempo, impone un sacrificio, algo de lo que han hablado los cineastas desde el origen del cine y los diferentes géneros. Y si en cualquier momento se produjera el big crunch probablemente se demostraría que, en realidad, el hombre se equivoca en la elección aún a sabiendas de que lo está haciendo, y que si fuera posible utilizar la moviola y dar marcha atrás, no  se actuaría, con toda probabilidad como se hizo.  Pero nada está tan determinado por estas verdades científicas, sino que, como le ocurre a la paloma, e intentó demostrar Orwell en su novela, 1984, el hombre es manipulable y si toca una bombilla y se le produce una descarga evitará el gesto, y si obtiene una recompensa lo repetirá hasta el infinito. Un nuevo elemento de reflexión, que tiene que ver con la naturaleza humana y otros factores que inciden en la formación del hombre. Un film complejo, más asequibles para aquellos que estén acostumbrados a los cambios de sentido y los tropos de la ciencia-ficción.


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