Páginas vistas en total

La Revelación: Nuevo Nuncajamás

lunes, 29 de febrero de 2016

Leonardo DiCaprio se alza con la cotizada estatuilla.






Leonardo Di Caprio sostiene en su mano una estauilla muy codiciada, que ya no sabemos qué significa ni para que sirve, y que contrasta con la expresión escéptica, a todas luces, de un actor consumado y con una trayectoria lo suficientemente importante como para no precisar de semejante aval. Suena a triunfo arrancado a una Academia del Cine que se ha quedado anquilosada, que parece no entender cuál es su función, si respaldar guiones literarios, actuaciones convenientes y concordantes con sus principios ideológicos y nada altisonantes, (ahora haremos el repaso del trabajo de DiCaprio), y tecnologías conservadoras, repartiendo galardones casi con el único objetivo de no levantar polvareda. Alejandro González Iñarritu denunció en Birdman el papel de la prensa poderosa en el hundimiento o ascenso de los protagonistas del hecho dramático, en el teatro o el cine, en función de su sometimiento o no a la soberbia del crítico que reparte loas y descalificaciones, con frecuencia de forma caprichosa. La expresión del rostro de DiCaprio deja claro que este galardón llega tarde, que el público lo ha recibido como una deuda finalmente satisfecha de las Grandes Compañías con quien ha sido contratado por los mejores directores del país, que han querido contar con la presencia del actor en, al menos,una de las películas que han realizado,con la excepción de Martin Scorsese que lo convirtió en su fetiche. Un actor que ha brillado con todo su esplendor y atractivo en unas producciones y se ha presentado ante su público con una degradación física exigida por el papel para el que había sido seleccionado. Una estela que sigue el joven Eddie Redmayne, que ya consiguió su Oscar por 'La teoría del todo' en 2015.

Entre los realizadores que confiaron en él están no sólo los que se han puesto al frente de los mejores proyectos que se han emprendido en la Meca del cine; desde que Kristine Peterson lo descubrió en 1991 y lo contrató (Critters 3) cuando tenía 17 años, hasta su primera nominación por una película dirigida por Lasse Hällstrom ( ¿A quien ama Gilbert Grapes?, 1993), un trabajo inolvidable, por mucho que hayan transcurrido casi 23 años. ¿Quién ha olvidado este film modesto pero impecable en su estructura,guión, dirección y actuaciones, que quizás muchos consideran el mejor trabajo del cineasta sueco ?




Otros realizadores de culto, como Sam Raimi, pensaron en él para hacer el único western cuya heroina era una mujer, 'Rápida y mortal'(1995); Skott Kalvert en 'Diario de un rebelde'  (1995) . ¿Quién ha olvidado su trabajo en 'Vidas al límite'dirigida por Agniezka Holland (1995); con Baz Lurman en  dos adaptaciones literarias que han dejado huella: 'Romeo y Julieta' (1996) y 'El Gran Gatsby' (2013). 'Titáni'c dirigida por James Camerón en 1997 se convirtió en una piedra en su zapato, aunque siga presente simbolizando al cine en gran parte de salas de proyección, una película que resucitaba el tema de la emigración irlandesa,que no viajaba todavía en camarote como la protagonista de Brooklyn, Saorsi Ronan, que se ha ido de vacío,quizás porque también era demasiado joven, pero que ha encarnado como pocos a la mujer tranquila fordiana.

 El prestigio de Leonardo cruzó fronteras y el británico Danny Boyle, el realizador de Manchester, pensó en el para su película 'La playa'(2000) ; en 2002 fue Steven Sielberg el que lo seleccionó para protagonizar la extraordinario comedia 'Atrápame si puedes'; a partir de este momento comienza su colaboración con Martin Scorsese , - ;Gangs of New York (2002); The aviator (2004); Los infiltrados (2006);Sutter Island (2010), y la subversiva 'El lobo de Walls Street' (2013), que puso sobre el tapete como se organizó el gran fraude que ha conducido a la crisis en la que estamos inmersos, denunciando actitudes muy alejadas de las más o menos justificables de hacer una acumulación precapialista que favoreciera el acceso a la nueva era tecnológica, y en la que sus protagonistas manipulaban y cometían delitos para satisfacer sus propios excesos que tienen que ver no sólo con la adquisición de buenas casas,coches y ropa, sino con el consumo de drogas y el pago delos servicios de prostitutas de alto standing, a las que arruinaron con la venta de sus productos-basura. Esta denuncia ha levantados nubes de polvo tóxico contra 'El renacido', haciendo circular rumores de que El lobo de Wall Street era violado (literal) por el Oso de Yellowstone, (el inocente Yogi), una circunstancia que ha tenido que ser desmentido por la compañía productora, una bomba difamatoria especialmente dirigida a aquellos que han decidido no ver la película.

Pero también pensaron en él directores como Edward Zwick para protagonizar 'Diamante de sangre', que hizo avergonzarse a las actrices y dejar los diamantes en casa; en  este certamen se ha decorado el escenario con los austriacos swaroskis artificiales; Ridley Scott para su 'Red de mentiras', que mostraba la importancia de las nuevas tecnologías en los servicios de espionaje; Christopher Nolan en Inceptión (2010),un film sobre cómo se construye el imaginario colectivo; Diango Unchained con Quentin Tarantino (2012); trabajo con el incombustible Clint Eastwood en J. Edgar( 2011). Cuando Alejandro González Iñárritu se lanzó con todo su equipo a investigar con las tecnologías inmersivas digitales más novedadosas, utilizando por primera vez en el mundo la cámara Arri Alexa 65, ¿en quién pensó? En Leonardo DiCaprio, una decisión que ha supuesto que tanto el director como el actor consiguieran el galardón. Paradójicamente el mejor director no dirige la mejor película. un mérito que le corresponde a Tom McCarthy, un cineasta que ¿Ha hecho la mejor película?





De este modo el Oscar le llega a Leonardo cuando no le hace ninguna falta ni contribuye para nada al reconocimiento de un trabajo consolidado, aunque tranquiliza a sus fans y salva al Certamen, muy en entredicho. Spotlight,galardonada como mejor película, no tiene el mejor director, y Steven Spielberg ha necesitado contratar a los hermanos Coen para que se fijaran en él. Quienes están solicitados por los mejores directores, los que están cambiando el modo de representación, cosa que ya hicieron en el pasado, son los jóvenes díscolos que van a las Naciones Unidas a denunciar el deterioro del medio ambiente en su país ¿estará entre ellos el controvertido Leonardo?, como Matt Damon, que al parecer nunca ha estado a la altura para doblegar a la Academia, que,en ocasiones ha tomado decisiones tan cuestionables como dar el Oscar al ridículamente histriónico Dany Day-Lewis en Pozos de ambición del mimado Paul Thomas Anderson (2007).o valorar el trabajo de Matthew McConaughey, actor al que admiramos, en Dallas Buyers Club de Jean Marc-Vallée,director de la tierna y reivindicativa C.R.A.Z.Y, un film que será pronto olvidado y no podrá soportar la competencia con 'El lobo de Wall Street' una dura crónica de la crisis que estamos padeciendo, más dura que la del 29, porque representa la transición a una nueva era, la tecnológica, y demuestra que, como decía Balzac, detrás de las grandes fortunas siempre hay grandes crímenes,algo que va contra los intereses de una industria que cuando quiere ganar dinero sí se acuerda del rebelde Leonardo. Nos alegramos por sus fans, pero somos conscientes de que a un actor forjado en el tajo poca falta le hace. No obstante lo felicitamos por haber conseguido desde la resistencia el puesto que se merece entre quienes contribuyen a hacer del cine la gran manifestación cultural de la nueva era: la compañía Fox que favoreció el encumbramiento de George Lucas, el renovadordel cine como modo de representación, cuando nadie confiaba en él, y a Alejandro González Iñarritu que supo en quien debía confiar para hacer una película que se sitúa en la vanguardia de la nueva era.


No hay comentarios:

Publicar un comentario