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miércoles, 27 de abril de 2016

La leyenda de Sleepy Hollow. Tim Burton.










FICHA TÉCNICA:


Título original:  Sleepe Hollow.
País: Estados Unidos
Año 19990
Duració: 105 minutos.


Director:Tim Burton,
Guión: Andrew Kevin Walker basado en la Novela de Washington Irving.
Casting: Sussie Figgis, Ilene Starger
Dirección de Fotografía: Emmanuel Lubezki.
Música: Danny Elfman.
Edición: Chris Lebenzon y Joel Negron.
Dirección artística: Ken Court.
Decoración del set: Peter Young.

Diseño de Vestuario: Colleeen Atwood.
Maquillaje y peluquría: Tamsin Dorling.

Productores: Scott Rudin, Adam Schroeder.
Productores asociados: Dieter Geissier, Mark Roybal
Productores ejecutivos: Francis Ford Coppola, Larry J.Franco
Compañías. Productoras:Vaca Films, Blur, Attic Tm., Filma Nova, La Fabrique 1 (Francia) Mandalay Pictures / Scott Rudin / American Zoetrope


Intérpretes:


Johnny Depp: Ichabod Crane,
Christina Ricci: Katrina Van Tassel,
Miranda Richardson : Lady Van Tassel/Crone,
Michael Gambon: Baltus Van Tassel,
Casper Van Dien: Brom Van Brut,
Jeffrey Jones: Reverendo Steenwick,
Christopher Walken : Hessian Horseman,
Michael Gough: Notario Hardenbrook,
Lisa Marie: Lady Grane,
Ian Mcdiarmid: Doctor Lancaster,
Christopher Lee: Burgomaestre,
Martin Landau: Peter Van Garret.

Sinopsis:


A finales del siglo XVIII, el condestable Ichabod Crane (Johnny Depp), un detective de Nueva York que utiliza avanzados métodos de investigación, es enviado al pequeño y remoto pueblo de Sleepy Hollow para descubrir qué hay de verdad en la leyenda de un jinete sin cabeza que aterroriza a los habitantes del lugar.


Comentario:



Hay hombres que por una mujer pueden llegar a perder la cabeza...literalmente. Con esta frase cargada de significado se presenta estos día la película de  Tim Burton en televisión.


 Tim Burton es apreciado como un creador mágico, que apoyado en la música inconfundible de Dany Elfman, construye universos imaginativos, originales y que traspasan con frecuencia los límites de la realidad, plagados de metáforas ricas y polisémicas (Bitelchus, Eduardo Manos-Tijeras, Mars Attacks, y tantas otras). La 'trinidad' se complementa con un actor carismático, poseedor de un rostro con múltiples registros, que pasan rápidamente de la ingenuidad y la inocencia a la perversidad y cinismo más profundo (Charlie la fábrica de chocolate). En esta película el director se enfrentó al reto de llevar a la pantalla la leyenda del jinete sin cabeza, Sleepy Hollow, historia fantástica, macabra e inusual, y al mismo tiempo una comedia divertida. Es una de las primeras historias norteamericanas de terror, afirma Tim Burton, una historia de ensueño, y como cualquier otro producto del género obra de nuestro subconsciente. La imagen de la calabaza de Halloween conecta con la nostalgia proustiana del director, con aquellos dibujos animados de Disney en los que aparecían los muertos en la noche mítica que los vivos les dedican, para saldar sus cuentas con los que les habían torturado en vida.

El protagonista es Ichabod Crane, (Jhonny Deep), un detective neoyorkino, enviado, como castigo, a investigar los crímenes en Sleepy Hollow,  un hombre racional, que no cree en fantasmas y que está seguro de que va a descubrir al asesino que decapita a sus víctimas para dificultar la investigación. Utiliza métodos empíricos del siglo XVII, el de 'las luces', cuando el XVIII estaba a punto de terminar y se acercaba el XIX. Era un hombre que utilizaba la cabeza (Johnny Depp) y se enfrentaba a un personaje sin cabeza (Christopher Walken), dos poderosos adversarios: la superstición y la ciencia. Johnny Deep era el actor adecuado, dispuesto a hacer cada vez cosas diferentes, a rodearse de todo tipo de iconos y a someterse a transformismos fantásticos. Aquí lo vemos con su rostro decorado con artilugios ópticos, lentes y lupas, para realizar sus pesquisas. Para crear su propio personaje se inspiró en actores clásicos de gran fuerza e inteligencia, apoyado en la sensibilidad gótica del director.

Las mujeres tienen algo en común: todas ellas practican la brujería tanto en forma de magia blanca como negra, y todas serán sometidas a la caza de brujas. Está a su cargo la parte erótica, la provocación de la pulsión escópica masculina y del voyeurismo del espectador. Son mujeres bellas y tienen algo de onírico que las hace elevarse del suelo y levitar, como la madre de Ichabod. Katrina (Cristina Ricci) hija de Baltus Van Tassel, estaba comprometida con Bron Von Brunt (Casper Van Dien), pero se enamora de Ichabod. Inglaterra era la localización perfecta para recrear una historia como ésta, con su paisaje medieval y una arquitectura creada que provoca aprensión y  miedo en el espectador, con el molino y la iglesia, cuyo perfil se ha repetido ad infinitum (La cinta blanca de Haneke). Con el fin de materializar las ideas que bullían en la 'cabeza' del director se eligieron actores ingleses de aspecto 'extraño'; el molino está sacado de las películas de Frankenstein, personaje creado por Mary Shelley, y simboliza nuestra mente, quizás porque como él mismo afirma, la cabeza de Tim Burton nunca deja de dar vueltas. Sus aspas son alas de murciélago, que se mueven en un clima tenebroso, como lo es el bosque cuyo centro es el árbol de los muertos.

El film combina el terror, la comedia, el drama romántico y la acción, con la intervención de especialistas,  aunque Jhonny Deep realizó algunas secuencias peligrosas. Filósofos como Hume, Locke o Descartes pusieron las primeras piedras del pensamiento racional y empírico en el siglo XWIII y combatieron la superstición y la ignorancia dominante. Toda hipótesis debe ser demostrada empíricamente, y este es el espíritu que anima a Ichabod, cuya insistencia en buscar pruebas de los delitos deriva en su destierro a una pequeña población en la que parece que actúa lo que hoy llamaríamos 'asesino en serie', un individuo que corta las cabezas de las víctimas y las hace desaparecer. Crone llega con su maletín y la tesis de que el criminal las cercena para dificultar su posterior reconocimiento. Tropieza con la creencia popular de que un mercenario germano , el jinete sin cabeza, al servicio de los ingleses para abortar los movimientos independentistas norteamericanos es el artífice de las muertes; su muerte es provocada por una niña rubia que con una sutil crueldad femenina rompe una ramita que permite la localización y asesinato del guerrero, al que cortan la cabeza, lo que le hace regresar al mundo de los vivos para reclamarla. Este relato choca frontalmente con el espíritu racional y ateo de Ichabod, que perdió la fe cuando su padre, un pastor protestante, torturó hasta la muerte a su joven y bella madre para salvar su alma de bruja, algo muy frecuente en hombres eximios que sufrieron a lo largo de la historia las persecuciones de los fundamentalistas, protestantes o católicos.

El joven aprendió de su madre a amar a los pájaros (especialmente el cardenal), los principios de la óptica y los inventos primitivos para crear la ilusión de movimiento generada por las imágenes, como el juego infantil que junta imágenes separadas, creando una única, al hacer girar un cartón con unos hilos; Burton introduce en este clima inquietante el metadiscurso cinematográfico sonre el origen del propio cine que aquí se asocia a algunas mujeres que enseñan a jugar a sus hijos con artilugios que preceden al nacimiento de la linterna mágica. Pagarán caro su atrevimiento. Cuando Katrina cree que estas imágenes son producto de la magia, la respuesta es que son verdad. pero la verdad no es siempre aparente. El racional Ichabod Crane necesita experimentar, demostrar científicamente sus tesis, debe recorrer una senda hacia donde el sol muere, al bosque tenebroso donde se encuentra el árbol de los muertos , donde reposa el jinete, un portal que une ambos mundos, experiencia de la que saldrá traumatizado, derrotado y con heridas, como Alicia al traspasar el espejo.

Un hombre que cree en el juicio y la razón, en la causa y la consecuencia será rebatido por la superstición. Pero su derrota es sólo aparente pues con sus procedimientos de investigación basados en la ciencia, descubrirá que las fuerzas vivas del pequeño pueblo, sus prohombres, el reverendo Steinwyck, el médico Doctor Lancaster, el magistrado Philipse y el notario Hardenbrook, han participado en un complot para arrebatar las propiedades legadas por el dignatario Van Garret a su legítima heredera, la viuda Winship, que había quedado en cinta e iba a tener un hijo suyo. La artífice del plan era la actual esposa de Baltus Van Tassel (Michael Gambon), beneficiario del chanchullo, Lady Van Tassel (Miranda Richardson), la niña de la ramita, que tiene cuentas pendientes con las dos familias.

El detective descubre que los asesinatos no son indiscriminados y que quien maneja al espectro es el que guarda su cabeza.La maldad tiene muchas máscaras, afirma, y la más peligrosa es la de la virtud. El film es rico en temas: el amor, la muerte, la venganza, la injusticia o el rencor, ubicados en la transición de la vieja sociedad medieval al mundo moderno, mediante la superación de la ignorancia y las supersticiones, arraigadas en la población y utilizadas por los poderosos. Pero Tim Burton no puede prescindir de los aspectos oníricos, surrealistas, mágicos y góticos que le caracterizan y, aunque triunfe la razón, siempre resta lo que no se puede explicar para disfrute de su público. Al final queda en el aire la frase pronunciada por uno de los conjurados: ver es creer, Todos saldan sus cuentas con la sociedad, pero de manera extra-judicial, y si para algo sirven las pesquisas de Ichabod es para desencadenar las contradicciones entre los personajes. En definitiva. el film de Tim Burton recoge una leyenda de terror norteamericana y la hace suya y el resultado satisface a sus fans.

 

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