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domingo, 17 de abril de 2016

Ojalá estuviera aquí. Zach Braff. Comentario.










Ficha técnica:


Título original: Whish I Was Here.
País:  Estados Unidos.
Año: 2014.
Duración: 95 :Minutos.

Dirección: Zach Braff
Guión: Adam J.Braff y Zach Braff.
Casting: Avy Kaufman, c.s.a.
Dirección de Fotografía: Lawrence Sher.
Música: Rob Simonsen; supervisor:  Mary Ramos y Holly Adams.
Edición: Myron Jenstein.

Edición de Vestuario: Betsy Heimann.

Productores: Stacey Sehr, Michael Shamberg, Zach Braff, Adam Braff
Productores ejecutivos: Cgristopher Woodrow. Molly Conners. Maria Cestone, Sarah E.Johnson,
Hoyt David Morgan.
Diseño de producción: Tony Fanning.
Compañías. Productoras: Vértigo, Wild Bunch, Double Feature Films, Second Stix,  World View Entertainment.


Intérpretes:



Zach Braff : Aidan Bloom,
Pierce Gagnon: Tucker Bloom,
Kate Hudson : Sarah Bloom,
Joey King : Grace Bloom,
Jim Parsons: Paul,
Mandy Patinkin: Gabe,
Josh Gad: Noah Bloom,
Ashley Greene: Janine


Sinopsis:



Aidan Bloom es un actor mediocre mantenido por su mujer. Su sueño es convertirse en guerrero espacial. Cuando se entera de que su padre está enfermo y arruinado, decidirá hacer cambios en su vida, comenzando por educar a sus hijos en casa. Su hermano canalizará su frustración en las convenciones de cómics. Mas el frágil status quo de la familia se romperá cuando el padtriarca, Gabe, interpretado por Gabe (Mande Patinkin), anuncia que no puede pagar el colegio de sus nietos, los hijos de Aidan, porque se ha reproducido su cáncer, lo que tiene una consecuencia de orden práctico: los niños necesitan una educación y Aidan se niega a enviarlos a la escuela pública.


Comentario


Se diga como se diga, en blanco y negro o en color, con filtro azul que solidifica y contrasta los colores y da una imagen más eficaz y consistente, amarillo o verde que los dulcifica, los apaga y los hace desvaídos; sea cual sea el género elegido, -cinema verité y de autor, género y de género, indie o independiente -, con planos aberrantes y música estridente o una disposición de éstos más clásica y tranquila, el resultado es el mismo, si bien la forma, más o menos actual y tecnológica, expresa mucho acerca de la adaptación de realizadores y guionistas a los nuevos tiempos o permanecer anclados en un pasado, que algunos consideran glorioso, del cine. La función, pues, de cualquier discurso es transmitir algo, comunicarse con un receptor, en este caso un espectador que no sólo oye, sino también mira. ¿Que intenta transmitirnos Zach Braff, un jovencísimo director de 40 años, al que se le diagnosticó un trastorno obsesivo-compulsivo siendo adolescente, y ha encontrado el remedio en una actividad creativa, en este caso en un film de tintes autobiográficos, que demuestra que en  la sociedad patriarcal dominante, en cuyo contexto se lucha por la igualdad, ni hombres ni mujeres están dispuestos a aceptar que quien salga de casa a ganarse los recurso necesarios para mantener a la familia, el productor, sea la mujer, cargando sobre el hombro de los hombres esta responsabilidad que nace con la división del trabajo en los comienzos de la hominización. "Tú serás una verdadera matriarca", le dice el padre moribundo de Aidan (Zac Braff), a su mujer, la productora del hogar (él se dedica al cuidado de la casa y la educación de los hijos, esto último por circunstancias extraordinarias); ella le contesta: "Ya lo soy". Una consecuencia de esta situación inusual y que Braff trata de pasada es el acoso laboral que sufren muchas mujeres trabajadoras.




Pero hay algo más. En la sociedad patriarcal no se permite a los hombres soñar y menos perseguir sus sueños. Su obligación es mantener a la familia, como le recuerdan todos, incluido su padre, enfermo terminal y el colegio judío, una comunidad religiosa a la que pertenece la familia. Sin embargo y, quizás sin pretenderlo, el padre ha educado dos hijos soñadores. Al final del recorrido vital de su progenitor, Aidan descubre, como Luke Skywalker, que quien les persigue en sus fantasías, un hombre vestido de negro con capa, alguien que evoca a Darth Vader, es su propio padre ( un cameo importante de la saga de George Lucas, una creación del célebre realizador que marcó a todos aquellos que tienen una edad similar a la de Zach).. "Cuando éramos pequeños, mi hermano y yo jugábamos a ser héroes, con espadas. Éramos los únicos que podíamos salvar el mundo. Quizás pusimos el listón un poco alto. Puede que sólo fuéramos gente normal , a la que hay que salvar." Pero el joven cineasta opta por un final conciliador, que no suponga una cesión demasiado grande de sus convicciones. Braff abandonó la escuela pública, que lo desequilibraba, graduándose finalmente en la Columbia High School en Maplewood, Nueva Jersey,, una institución en la que comenzó su formación como cineasta, trabajadando en la estación de televisión de la escuela. Su cine independiente ha dado alguna pieza notable, especialmente 'Algo en común' (Garden State, 2004), protagonizada por él mismo, como es habitual y por Natalie Portman.

La prensa española no se ocupó de este film, mientras en Estados Unidos se produjo una división clara de opiniones. Una de las más favorables es la del crítico de 'The Hollywood Reporter" , Boyd van Hoeij. que mira con simpatía la película que realizó Zach Braff diez años después de su mayor éxito, Garden State, un trabajo más maduro que aborda temas como la religión o la creencia en Dios a las puertas de la muerte, así como la difícil situación y el precio que debe pagar un actor, cuya mayor obligación ante la sociedad es mantener a su familia y sacrificar sus ideales como individuo. Para el crítico, "este cuento divertido y emocionalmente satisfactorio para treintañeros que tratan de llegar a un acuerdo con la vida `podría convertirse en un nuevo 'crossover' (cruzado) y golpear fuerte, como ocurrió con Garden State." A la hora de su muerte el padre siente que ha fracasado en la educación de sus hijos; Aidan sueña que es un superhéroe hasta la epifania final que revela lo que ha significado el padre para él: a mayor abundamiento "su hermano Noah ( Josh Gad) es un nerd que vive en un remolque junto a la playa, rodeado de ordenadores, juegos y disfraces. No ha hablado con su padre, quien lo considera su mayor fracaso, desde hace más de un año, y utiliza la distancia como una forma de amortiguar el próximo duelo." (1)

Una magnífica película que podemos ver en el videoclub de las plataformas digitales que tienen TIVO, y que nos puede ayudar a entender un poco mejor el cine indie, y el tema que aborda Zach Braff, sirviéndose de una forma de hacer que quizá sea la más apropiada para su propia personalidad como actor y director.



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