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jueves, 26 de mayo de 2016

Corazón gigante. Dágur Kári




Ficha técnica:


Título original: Virgin Mountain,
País: Islandia-Dinamarca.
Año: 2014.
Duración:  94 minutos.

Dirección y Guión: Dagur Kári.
Dirección de Fotografía: Rasmus Videbaek. Color.
Música: Karsten Fundel.
Montaje: Olivier Bugge Coutté y Andri Steinn.
Dirección artística:Hálfdán Pedersen.

Maquillaje: Helga Ros V.Hannam

Productores: Agnes Johansen y Baltasar Kormákur.
Productores ejecutivos: Bo Ehrhardt, Mikkel Jersin.
Compañías.. Productoras:  Nimbus Film, Blueeyes Productions, RVK Studios, Nimbus Film Productions.


Intérpretes:


Gunnar Jönsson: : Füsi,
Ilmur Kristjiánsdöttir: Sjöfn,
Sigurjón Kjartansson: Möriur,
Margrét HelgaJohansdöttir: Sjofri,
Margret Helga Johannsdóttit:Fjóla,
Franziska Una Dagsdóttir: Hera,
Amar Johnsson: Rolf,
Thorir Saemundsson: Elvar,
Walter Grimsson: Jörgen,
Ingunn Jansdóttir:Suana,
Zlatko Krickic: Dusan.


Sinopsis:


"Dagur Kári retorna a Islandia tras dos producciones foráneas con 'Corazón gigante', una brillante elegía sobre el aislamiento tanto físico como emocional en el que se  halla sumergido el ciudadano medio de la nación isleña. El film, ganador del máximo galardón en el Festival de Tribeca y del premio a la mejor interpretación masculina en la pasada Seminci, es otra muesca más de la "edad dorada" de un cine islandés que ha copado los cuadros de honor del circuito de certámenes durante 2015." (1)

Críticas:


Emilio Martín Luna afirma que "Islandia es un fraude.Al menos desde la nueva ola de cineastas locales - la mayoría formados en el extranjero -, que se rebelan ante este paradigma cívico-social asignado por sus lejanos vecinos europeos. Una tendencia que  nace en las fructíferas letras del país escandinavo y que suscriben realizadores como Grimur Hákonarson, Hafstein Gunnar, Gunar Sigurósson, Baltasar Komákur, Bedeikt Erlingsson o el ganador de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián Rúnar Rúnarsson . Islandia es víctima de su clima y de su orografía, que ha erosionado la personalidad del ciudadano nativo, cinvirtiéndolo en un sujeto formado pero aislado.

Kari aprovecha a su protagonista, un cuarentón que vive en casa de una madre, que comparte con su amante,carente de aptitudes sociales y un físico que lo separan de la realidad, un personaje casi extraído de los cuentos fílmicos de Frank Capra, "para azuzar sutilmente al ciudadano medio islandés, perdido en el egocentrismo, acomodado en un supuesto estado de bienestar." (Opus cit.)

Nos encontramos ante el tipo de películas que tanto agradan a los paladines de la posmodernidad, seguidores de Adorno, el creador de la 'Didáctica negativa' , o no, que se sienten tentados  a poner el foco en el error que cometió el marxismo al no percatarse que la lucha no termina en una síntesis superadora de las fuerzas opuestas, como afirmaban Marx y Engels, sino que deja intactas las contradicciones que existen en la sociedad con toda su crudeza y obligan al individuo a permanecer en una alerta constante y una revolución permanente. Aunque no quiero decir que todos aquellos que se suman al análisis del cine de festivales  y aquel que se realiza con escasos medios aparentes, se impliquen en este nivel de pensamiento, al menos de forma consciente, sino demasiadas veces se dejan arrastrar por impulsos de tinte populista y por sus filias y fobias personales, nada aristocráticos como los que impulsaban  las disecciones filosóficas del destacado miembro de la Escuela de Fránkfort. Películas como la de Dágur Kári logran casi la práctica unanimidad de la prensa, por razones demasiado complejas que no vamos a analizar aquí.

Javier Ocaña encabeza la crítica de un film enaltecido con el significativo círculo verde con un nombre rimbombante: "Un soldado de la existencia", aplicado a una película  que añade "como compañía ideal del posicionamiento de la cámara, unos exquisitos tratamientos de la luz y musical, tanto la banda sonora como las canciones de acompañamiento, sutiles, sin molestar ni subrayar. Corazón gigante, si acaso, sólo huele a ya visto por su demasiado visitado último plano, repetido en decenas de películas de la última década (...) Y, como en la vida, nos viene a decir que el trazado perfecto de la felicidad es imposible, que hay penas que olvidar, que hay mochilas demasiado pesadas que es mejor abandonar, por innecesarias y, sobre todo, por imposibles." (2) Una visión, no ya negativa, sino demasiado pesimista de la vida,en la que todos sabemos de qué habla cuando se refiere a los tratamientos de la luz y el sonido que no molestan a nadie. (o sí).

Para Alberto Luchini, que también le otorga el circulito verde, " Dagur Kári combina con equilibrio el hiperrealismo en la descripción costumbrista de Islandia y el surrealismo en la relación entre los protagonistas para conseguir una película amable, tierna y muy humanística." (3) La mayor parte del resto de las críticas se fijan en el trabajo que realiza Gunnar Jonsson, un gigantón de 150 kilos, un Peter Pan de 43 años que adora a los niños, con la mejor de las intenciones, hasta que encuentra una mujer de la que se enamora.


(1) Emilio Martín Luna. Capra en Reikiavik. Dirigido por...mayo, 2016, pág.26
(2) Javier Ocaña. Un soldado de la existencia. Diario 'El País', 13 de mayo de 2016.
(3)Humanismo islandés. Diario 'El Mundo', 12 de mayo de 2016.





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