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martes, 19 de julio de 2016

Hermosas criaturas. Comentario.




En la Biblioteca es donde mi familia se reunía  para celebrar lo más sagrado: las ideas.



Cartel, ficha técnica, fotografías, sinopsis, trailer (Pinchad aquí)

Comentario


Al comienzo de su artículo, Javier Ocaña repasa los fundamentos culturales y sociales en que se fundamenta la formación de Ethan inmerso en un "creíble ambiente colegial, minucioso espíritu de pueblo, de ese del que hay que salir en cuanto se pueda, “aunque sea a la guerra”, por culpa del tedio y el cotilleo; referencias a la actualidad del fanatismo ultrarreligioso de ciertos ámbitos de la América profunda, exquisitos toques literarios (de Matadero 5, del también estadounidense Kurt Vonnegut, a Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, pasando por todo Bukowski), una pizca de fantasía (hay que vender como sea) y hasta un agradecido sentido del humor en el reino de la eterna angustia adolescente: “¿Por qué no tocas el piano para nosotros, sobrina?”; “¡Porque no estamos en una peli de Jane Austen!” . (1) Donde dice ¡hay que vender como sea¡ podríamos decir 'hay que entretener a cualquier costa para vender después', y eso no todos lo saben hacer. Si al mismo tiempo hacemos un análisis de la América profunda, ignorante, supersticiosa, racista,  homófoba y poco respetuosa con el medio natural que han recibido como legado de sus antepasados, mejor que mejor.



La película 'Hermosas criaturas', (Beautiful Creatures), es un drama que nos introduce en un mundo sometido a serias contradicciones entre binomios diferentes, lo viejo y lo nuevo, lo 'real' y lo fantástico, lo humano y lo conveniente...El relato se ubica en un pueblo de Carolina del Sur, Gatlin, en el que gente anclada en el siglo XIX, sigue enfangada en los enfrentamientos con los otrora vencedores del Norte, la guerra que se produjo entre 1861 y 1865, una realidad de la que emerge una raza humana desconocida, que se hace llamar los Caster, El protagonista, un joven que está terminando su bachillerato, de nombre Ethan, hace una descripción demoledora de su pequeña ciudad natal, una descripción usual en las películas norteamericanas  que diferencian entre el NE civilizado y la América profunda, la de los colonos que hicieron la marcha hacia el Oeste, una comunidad que se quedó congelada en el pasado, una tierra de la que sólo es posible salir con los pies por delante Sin embargo, tras esas apariencias, se ocultan fuerzas mágicas y extrañas, firmemente arraigadas en el pasado, que están a punto de resurgir con formas que la gente del lugar no puede siquiera empezar a imaginar. Pero el protagonista de esta historia es un simple mortal llamado Ethan, y a través de sus ojos y de su forma de ver el mundo, conoceremos a los Caster.



Un lugar en el que sus gentes han vivido durante generaciones, recreando una y otra vez la guerra civil que desangró el país, como si de esta forma pudieran cambiar el resultado de la contienda. Un lugar en el que sólo había dos clases de personas: las demasiado estúpidas para abandonarlo y los demasiado anclados para moverse, dominados por una burguesía inculta y dominante, capaz de discriminar a cualquiera que no aceptara sus reglas, que se mostrara diferente, que metía en el mismo saco a terroristas, ateos, homosexuales, demócratas, liberales, ecologistas o socialistas; los 'otros' portadores de todos los males que los hacen dignos del infierno. Los caster están divididos a su vez en jóvenes y viejos, oscuros y benignos y como los humanos exigen su cuota de poder, conscientes de su superioridad sobre los mortales que no tienen poder para cambiar las cosas. El amor entre un 'Montesco' y una 'Capuleto' de disimil naturaleza acabará rompiendo todas las barreras para goce de los bienpensantes adolescentes.



Aquí al menos ha elegido a unos jóvenes no tan tontorrones como los describe José  Arce, el crítico de La Butaca, aunque decepciona la falta de imaginación en la creación de un mundo fantástico y una iconografía que merezca ser recordada. La historia sólo es fantástica en el plot, la trama, mientras que los equipos de efectos especiales han sido incapaces de safisfacer las expectativas generadas en los carteles que anuncian el film, lo que prueba que no siempre es cuestión de dinero, sino de cuidar todos aquellos recursos que contribuyen a crear la diégesis de un relato. Y en este aspecto, como en la confección del guión, la dirección , el montaje o la interpretación, la política del autor y los recursos lingüísticos utilizados, el diseño de los efectos especiales dependen de la capacidad creativa del responsable de ejecutarlos. Aquí son prácticamente inexistentes, un profundo bache en un film que combina el mundo real y el paranormal. 


(1) Brujas de Instituto, diario 'El País'



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