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La Revelación: Nuevo Nuncajamás

viernes, 28 de octubre de 2016

Yo, Daniel Blake. Ken Loach.





Ficha técnica:


Título original: I, Daniel Blake.
País: Reino Unido.
Año: 2016.
Duración: 100 minutos.

Dirección: Ken Loach.
Guión:  Paul Laverty.
Casting: Kathleen Crawford.
Dirección de Fotografía: Robbie Rayan.
Música: George Fenton.
Edición: Jonathan Morris.

Diseño de vestuario: Jo Slater.
Maquillaje: Kim Brown.

Productores: Rebecca O'Brien.
Diseño de producción: Fergus Clegg, Linda Wilson.
Compañías. Productoras: BBC, BFI, Les Films du Fleuve, Sixteen Films, Why Not Productions, Wild Bunch; distribución: Cinéart.


Intérpretes:


Dave Johns :Daniel Blake,
Micky McGregor : Ivan,
Sharon Percy : Sheila,
Julie Nicholson : Madam,
Hayley Squires : Katie,
Micky McGregor: Tvan.


Sinopsis:



El cineasta británico Ken Loach vuelve a la gran pantalla a pesar de los rumores que apuntaban a que dejaría de realizar largometrajes de ficción tras el estreno de su última película 'Jimmy's Hall'. 'Yo, Daniel Blake' es una película dramática protagonizada por el actor y cómico británico Dave Johns que interpreta a Daniel Blake, un carpintero de 59 años que vive en el norte de Inglaterra y que, tras padecer un infarto se ve obligado a retirarse y a tener que pedir ayuda al Gobierno para poder seguir adelante. Durante su baja laboral conocerá a Katie, una madre soltera con dos hijos que también debe tomar muchas decisiones para salir adelante con su familia. 'Yo, Daniel Blake' se estrenó en la 69º edición del Festival de Cannes donde ganó la Palma de Oro otorgada por el jurado.

El film ha conseguido premios importantes a  lo largo de este mismo años, 2016:

  • Palma de Oro a la Mejor Película del Festival de Cannes.
  • Premio del Público a la Mejor Película del Festival de San Sebastián.



Críticas:

La crítica ha recibido, como hace siempre, con mucho respeto la propuesta de denuncia social que hace habitualmente el cineasta británico. El  Tomatometer da un índice de participación del 91 % de la prensa, consultadas 58 reseñas, y una expectativa del público, que todavía no la ha visto, del 96%,  pulsada la opinión de 845 usuarios, lo cual es muy significativo.

Luís Martínez no se muestra muy condescendiente con el cineasta británico, y en su crónica del Festival de Cannes afirma que : "(...) La película cuenta la odisea de un hombre atrapado en el laberinto de la ineficacia de los servicios sociales. Hace tiempo que la sociedad, la de Loach y la nuestra, sustituyó la justicia por la caridad. Y para disimular o curar la mala conciencia, inventó la burocracia; una complicada herramienta de cálculo social que básicamente sirve para recordar a los humillados que la culpa es suya. El liberalismo mal entendido puede ser perverso.Pues bien, sobre este argumento, Loach insiste en construir una cinta transparente, limpia y sin más lecturas que la pedrada. Nada que reprochar. Lo raro sería que a estas alturas el director se descubriera con una loa a Panamá y sus paraísos fiscales. Es sólo un ejemplo. El problema es que con el tiempo y con la edad, el siempre admirable responsable de Lloviendo piedras ha acabado por adelgazar tanto su discurso, hacerlo tan explícito, que, por momentos, acaba en autoparódico. Así de triste y doloroso. El empeño por subrayar cada una de las maldades del sistema sin permitir espacio alguno al espectador acaba por hacer de cada secuencia, una proclama; de cada plano, un acto de fe." (1)




Carlos Boyero muestra una compasión bien entendida con el universo que contempla el siempre comprometido Loach: " cine en carne viva, pleno de lucidez amarga, retrato de víctimas con las que nos cruzamos sin prestar excesiva atención porque admitir su trágica existencia nos crearía mala conciencia, historias de hombres, mujeres y niños abandonados por el Estado y a los que la justicia ignora, ahogados por la siniestra burocracia cuando suplicaban un flotador, encontrando su único, bendito y también humillante refugio en la caridad del prójimo." (2)




Nando Salvá se suma a las críticas positivas: " Contundente denuncia contra las taras del sistema de bienestar británico, cimentado sobre una burocracia draconiana, la más reciente Palma de Oro de Cannes recurre al didactismo bienintencionado y el sentimentalismo explícito típicos en el cine que el director Ken Loach y el guionista Paul Laverty llevan dos décadas haciendo a medias. Los retratos maniqueos y los diálogos expositivos tratan de imponer lo que debemos sentir y pensar, y el tremendismo dramático tiene por objetivo dejarnos destrozados. Y qué duda cabe de que lo logra, pero que te atropelle un camión cisterna tiene los mismos efectos, y no por ello habría que premiar al conductor." (3)

David Rooney se mantiene en la misma línea: "Durante más de 50 años, Ken Loach ha estado haciendo dramas propios del realismo socialista,  unidos por un hilo que prevalece,  la observación compasiva de las luchas de la clase obrera que se aferrar a los que garantiza su dignidad fundamental: una casa, un trabajo y comida en la mesa, frente a un sistema hostil que a menudo los ve injustamente como la causa de sus propias desgracias. Su última película, Yo, Daniel Blake, es por excelencia Loach, que significa que tiene una buena idea de lo que está recibiendo tan pronto como se establecen las condiciones mínimas básicas. Y sin embargo, si bien el marco y la perspectiva son familiares, el veterano tiene todavía el poder de conmocionar a su público." (4).



(1) 'Neruda' brilla, Loach se repite y Dumont rompe la pantalla. Diario 'El Mundo, 18 de mayo de 2016).
(2) Ahí están, los acorralados. Diario 'El País', 28 de octubre de 2016.
(3) 'Yo, Daniel Blake': concienciar a puñetazos, diario 'El Periódico', 27 de octubre de 2016.
(4) Reseña de Cannes: Yo, Daniel Blake, The Hollywood Reporte, 12 de mayo de 2016.



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