Páginas vistas en total

La Revelación: Nuevo Nuncajamás

martes, 1 de noviembre de 2016

El desierto rojo. Michelangelo Antonioni



Cartel del film (lasmejorespelículasdelcine,com)


Ficha técnica:


Título original: Il deserto rosso.
País: co-producción Italo-Francesa.
Año: 1964. 
Duración: 169 minutos.

Dirección: Michelangelo Antonioni.
Guión: basado en una historia de  Michelangelo Antonioni y Tonino Guerra.
Casting: 
Director de Fotografía: Carlo Di Palma, A.I.C.
Música: Giovanni Fusco; cantata de Celia Fusco, dirigida por Calo Savina, editada por CAM-
Música electrónica: Vittorio Gelmetti.
Montaje: Eraldo Da Roma.
Puesta en escena: Piero Poletto, c.s.c.
Arredatore: Sergio Dona'
Sonido: Claudio Mailli, Renato Cadueri

Diseño de Vestuario: Gitt Magrini.
peluquería: Giancarlo De Leonardis.
Maquillaje: Franco Freda.

Productor: Antonio Cervi, Angelo Rizzoli.
Director de producción: Ugo Tucci,
Compañías: Film Duemila Cinematográfica Federiz (Roma), Franco Riz (París).
Cinema Forever, The Mediaset Collection, en colaboración con la Scuola Nazionale Di Cinema, Centro Sperimentale di Cinbematografia, proyecto "Adotta un film-100 film da salvare" della Presidenza del Consiglio dei Ministritri, en colaboración con L'Associazione Comuni Italiani y la contribución del Comuni di Ravena, Colaboración de Carlo Di Palma. Restaurado con el asesoramiento de Manrico Masini.

Agradecimientos a Piero Tizzoni de Milán, por haber puesto a disposición del equipo su Playa Rosa de la Isla Budelli, en Cerdeña.


Intérpretes:


Monica Vitti: Giuliana,
Richard Harris: Corrado Zeller,
Carlo Chionetti: Ugo,
Xenia Valderi: Linda,
Rita Renoir: Emilia,
Lili Heims
Aldo Grotti: Max,
Valero Bartoleschi : Hijo de Giuliana,
Emanuela Pala Carboni.


Sinopsis:


Ugo, ingeniero electrónico que trabaja en Rávena y Corrado, ingeniero de minas, no se ven desde que dejaran la Universidad. Corrado llega a Rávena para reclutar obreros para la Patagonia, donde su empresa está montando una refinería y recurre a su amigo Ugo para que le ayude a buscar el personal especializado. Conoce a la mujer de Ugo, Giuliana, quien a consecuencia de un accidente de automóvil ha sufrido un shock del que todavía no se ha repuesto completamente. Giuliana hace todo lo que puede para vencer la angustia y las pesadillas nocturnas que la oprimen, pero el estresante ambiente de fábricas y trabajosmecanizado en el que vive es el menos indicado para ayudarle a curarse.

Premios:

  • León de Oro en la XXV Muestra de Arte Cinematográfico de Venecia.
  • Premio de la Federación Internacional Stampa CinematográficA.
  • Premio "Cinema Nuovo".

Comentario:


Primera película en color de Michelangelo Antonioni y obra cumbre de su carrera, "El desierto rojo" es el epílogo perfecto de la antológica tetralogía de la incomunicación, formada junto a "La aventura", "La noche" y "El eclipse". Monica Vitti volvió a erigirse como la musa perfecta del realizador italiano, en esta ocasión generando una gran química junto al doblemente nominado al Óscar Richard Harris ("Sin perdón", "Un hombre llamado caballo").Según el propio maestro de Ferrara, centra su mirada en el exterior, en lo externo de una realidad desnuda de imprevistos, en la que domina lo sintético y las sincronías arítmicas de la modernización. Por eso, más allá de la neurosis que atraviesa de lado a lado este film, El desierto rojo, privilegia la morfología de la abstracción y del ritmo y la sinfonía de los colores y las líneas, "aquí las conclusiones de las otras películas -dice Antonioni- se dan por descontadas." Es un momento en el que el manifiesto de las intenciones del autor  acompaña a su obra y adquiere la categoría de carta de presentación.

En este intento de realizar un análisis metadiegético de la obra, el DVD que lanza A Contracorriente Films, va acompañado de un opúsculo escrito por  Ana Melendo que sitúa la película en la era del Prozac, un referente temático de uno de los males que nos atenaza: la neurosis. Su análisis va a establecer paralelismos con obras pictóricas, en especial de Eduard Munch y en especial con su sentido del color, que, como hemos dicho antes, utiliza por primera vez el italiano, un concepto que devuelve al espectador la mirada de una realidad modificada a través de los colores que salpican de rojo, verde, azul y amarillo un universo esplendoroso y enfermo a la vez, los mismo que utilizó Munch en 'El grito' (1893) para representar ese mal que tanto interesa a Antonioni: la angustia, modificando a la par la realidad en aras de la creación de una obra artística, de acuerdo con una idea del arte que expresa M.Vargas Llosa: "El arte no es la vida, es "otra" vida, recreada y esencialmente distinta de aquella en que estamos inmersos", una realidad que con frecuencia es olvidada por los creadores de opinión.

Pero hay algo que no se tiene tampoco en cuenta cuando se escribe sobre un film que representa la mentalidad, lo quiera o no, del que se pone detrás de la cámara en un momento y lugar determinado,.Hoy cobra un especial significado, la conversación que mantienen Giuliana (Monica Vitti) y Corrado Zeller (Richard Harris) sobre qué significa ser de izquierdas. Antonioni duda y habla a través de su personaje masculino : " ¿Eres de izquierdas o de derechas le pregunta Monica a Richard. ¿Y eso a que viene?  responde él. Es como  preguntar ¿En qué crees? Son palabras mayores, Giuliana, y requieren respuestas concretas.En el fondo no se sabe bien en lo que se cree. Se cree en la humanidad,  un poco menos en la justicia, un poco más en el progreso. Se cree en el socialismo, posiblemente. Lo que importa es actuar de una forma en la que uno cree justa para uno mismo y para los demás. Tener la conciencia tranquila y en paz." No parece mucho, pero en la era de la posmodernidad da la impresión de que no hay demasiados hombres dispuestos a ser coherentes consigo mismos y con las promesas hechas a los demás, y cuando aparece alguien así lo máximo que provoca es hilaridad entre aquellos que sólo creen en la defensa de sus propios intereses.

Siguiendo la linea discursiva de Ana Melendo de contemplar el film como una gran tela donde Antonioni moldea la materia, maneja los personajes y los integra en su lienzo, sin importarle demasiado la historia que narra, en la que desconocemos si la denuncia de la contaminación ambiental provocada por vertidos hoy ilegales, es solo una forma de justificar la introducción de humos amarillentos. La película consta de bloques elaborados a base de elementos dispersos, y en el espectador recae la tarea de reconstruirlos, algo muy habitual en el cine de hoy. Y todo ello, sigue, porque lo que menos importa aquí es la historia, y porque en el cine del realizador de Ferrara aparece muy debilitado.


Sin embargo no debió advertir cómo el cine iba convirtiéndose en vehículo de propaganda bélica y política, creciendo esta función, en paralelo, con doctrinas que predicaban 'un nuevo orden' como el fascismo y el nazismo, cuyos líderes acabaron imponiendo el partido único (se aconseja ver Vincere de Marco Bellocchio); nadie esperaba que años después de su muerte, el judío Süss le acusara de mantener relaciones de simpatía con el Ministro de Propaganda del III Reich, Joseph Goebbels, lo que ha molestado extraordinariamente a los italianos de hoy. Lo que si parece incuestionable es su deriva hacia una metafísica basada en un nihilismo subyacente, que mira el progreso como una amenaza que coloca al hombre de forma hostil frente a su obra, en calles desiertas como las de Giorgio de Chirico, paredes desconchadas, carros de fruta sin color, edificios de arquitectura racionalista, y travellings que recorren vertical y horizontalmente, de la misma manera, una planta de tratamiento de residuos y obtención de composto, con sus montañas humeantes; barcos sometidos a cuarentena, campo de antenas para la Universidad de Bolonia, o cualquier otra actividad humana, obra de un hombre que creía en un desarrollo ininterrumpido. 

Los ricos burgueses se reúnen en una destartalada caseta de madera podrida, con una única y enorme cama para sus juegos de promiscuidad, dando la imagen de decadencia que el autor pretendía transmitir. Los hombres y las mujeres de Antonioni están dominados por dos sentimientos: el frío ,- sensación constante que afecta a la única clase social retratada: la alta burguesía-, y el miedo a todo, en medio de esos lugares desiertos, cuadriculados, fruto del pop o del neoplasticismo holandés y la metafísica de Chirico, que generó una sociedad que, superada la época de las guerras, las creía conjuradas para siempre e iniciaba el camino de la posmodernidad. Parece que los hombres han olvidado el consejo de Salustio, al que le tocó vivir en tiempos oscuros y convulsos, en los que sentimientos como la envidia, el resentimiento o cualquier efecto de las relaciones sociales cotidianas perversas y envenenadas, podían dar lugar a grandes enfrentamientos entre los individuos. Los que todavía pensaban, tenían miedo y frío, incluso en el alma; La postura de Monica Vitti, permanente encogida, es el paradigma de lo que decimos. Por otro lado,y a pesar de la mirada crítica sobre las bambalinas del progreso, es la primera película en color de Antonioni y obra cumbre de su carrera. "El desierto rojo" es el epílogo perfecto de la antologíca tetralogía de la incomunicación, formada por 'La aventura', 'La noche' y 'El eclipse' .






No hay comentarios:

Publicar un comentario