Páginas vistas en total

La Revelación: Nuevo Nuncajamás

viernes, 2 de diciembre de 2016

Election: La noche de las bestias.James DeMonaco. Blu-ray







LA PURGA INSPIRA A LAS REVISTAS SATÍRICAS COMO EXCUSA PARA RIDICULIZAR POLÍTICAS RACIATS Y XENÓFOBAS. EL FILM DE JAMES DEMONACO TIENE  SU RECORRIDO.


Ficha técnica:


Título original: The Purgue: Election Year. Saga: The Purgue.
País: Estados Unidos.
Año: 2016.
Duración: 105 minutos,

Dirección: James DeMonaco.
Guión: James DeMonaco.
Casting: Terri Taylor.
Dirección de Fotografía: Jacques Jouffret.
Música: Nathan Whitehead.
Edición: Todd E.Miller.
Dirección artística: David Blankenship.
Decorador sel set: Vanessa Knoll.

 Diseño de Vestuario: Elusabeth Vastola.
Jefe de Departamento de maquillaje: Frank Barbosa,
Estilista de peluquería: Shayna Passaretti.

Productores: Michael Bay, Jason Blum, p.g.a., Andrew Form,  Bradley Fuller, Sebastien Lemercier, p.g.a..
Productor ejecutivo:Luc Etienne,  Jeanette Volturno, Couper Samuelson
Diseño de producción: Sharon Lomofosky.
Compañías. Productora: Blumhouse Productions, Platinum Dunes, Universal Pictures International, Why Not Productions, Distribución: United International Pictures.


Intérpretes: 


Elizabeth Mitchell : Charlene 'Charlie' Roan,
Frank Grillo : Sargento Leo Barnes,
Mykelti Williamson : Joe Dixon.
Raymond J. Barry : Caleb Warrens,
Ethan Phillips : Chief Couper,
Sparrowhawk : Party Patron ,
Edwin Hodge : Dante Bishop,
Kyle Secor: Ministro de la Iglesia Edwidge Owens,
Betty Gabriel: Laney Rucker, 'Pequeña Muerte'.
Joseph Julia Soria: Marcos,
Terry Serpico : Earl,
David Aaron Baker : Thomas Roselane,.

Sinopsis 


Basándose en el siempre explosivo mundo que descubrimos en las dos entregas anteriores, que recaudaron 200 millones de dólares en la taquilla mundial, The Purge: Election Year, de Universal Pictures, revela un nuevo y aterrador capítulo de las doce horas de anarquía anuales debidamente aprobadas por los Nuevos Fundadores de América. Vuelven a colaborar con el director James DeMonaco los productores Jason Blum (las entregas de Paranormal Activity, Insidious, Sinister), de Blumhouse Productions; los socios Michael Bay, Brad Fuller y Andrew Form (las entregas de Ninja Turtles, La matanza de Texas, Ouija), de Platinum Dunes, y Sébastien K. Lemercier (Asalto al distrito 13, Four Lovers). 

Hace dos años que Leo Barnes (Frank Grillo) decidió no vengar a su hijo matando al hombre que lo asesinó en una noche de purga. Ahora es el jefe de seguridad de la senadora Charlie Roan (Elizabeth Mitchell) por lo que su misión es la de proteger a esta política en su candidatura a la presidencia y asegurarse de que sobrevive al ritual anual que ofrece carta blanca a todos aquellos que sientan la necesidad de matar. La vida de Charlie peligrará en el momento en que una traición obliga a Frank y a su protegida a deambular por las calles de D.C. en esa noche en la que todo vale hasta el momento en que salga el sol. 



Comentario: 



James DeMonaco no tiene ningún problema en realizar esta película en 2016, un año en el que estaba en marcha la campaña electoral en Estados Unidos, algo que nos recuerdan cada día los medios de comunicación que siguen las primarias de los dos grandes partidos norteamericanos, en las que el candidato del partido demócrata es una mujer, un hecho que coincide con la situación que plantea el film.Y es este año, precisamente el elegido por el director-guionista para hacer una película que se llama The Purge: Election Year, protagonizada por una senadora que asumirá la defensa de los desfavorecidos y cuya vida correrá peligro. Es ficción, ya lo sabemos, pero también es cierto que este tipo de relatos no se hacen en nuestro país, antes, durante y después de determinados acontecimientos de carácter político. Luego nos ponemos finos con lo que hacen los demás. 

Tras una secuencia de terror, conocida por los seguidores de la saga, en la que se hace explicita la crueldad del ser humano con una pregunta sencilla, ¿Quien sobrevivirá de esta familia a la puga de este año? James DeMonaco arranca su historia con una narrativa alternativa hipertextual, y a través de un director de informativos de Washington D.C., (Riots in the Capitolio /Disturbios en el Capitolio), que se sitúa 18 años después de los hechos con los que arranca el nuevo capítulo y dos días antes de la celebración de una nueva purga. El presentador de las imágenes asocia este rito purificador con la corrupción que está socavando las bases del sistema capitalista en cualquier parte del mundo: movimientos de las masas como 'Asaltemos Wall Street' invaden las calles y se enfrentan a las tanquetas de la policía tras la publicación de unos informes del detractor de estas prácticas, Dante Bishop, que aseguran que los Nuevos Padres Fundadores han utilizado la Purga para su propia agenda económica y el asesinato para reducir la población pobre,  lo que les permitiría recortar el gasto público: menos ayudas sociales, menos planes de sanidad, menos viviendas de protección oficial y, en resumen, adelgazamiento del estado del bienestar social.

Las encuestas (el instrumento moderno de manipulación de las masas) sugieren que el nuevo movimiento anti-Purga podría provocar un terremoto en las próximas elecciones presidenciales (ya vemos que no). El candidato de los NPF, el pastor Edwidge Owens va perdiendo apoyos (muy bien traído)  frente a la candidata independiente, la senadora Charlie Roan  (Elizabeth Mitchell), una mujer que hace 18 años fue obligada a contemplar la ejecución de toda su familia durante la noche de la purga; poco después comenzó su carrera política con este único propósito: acabar con esta fiesta anual depredadora, una mujer que defiende que América se fundó con sacrificio desde la Revolución hasta la Segunda Guerra Mundial. Sus oponentes sostienen que, por el contrario, las purgas salvan las instituciones y resuelven las crisis, precisamente porque se ejercen sobre los más pobres y los más débiles. Para corregir este hecho el bisturí apunta también a los poderosos, pero actúa de forma discriminada: extirpa sólo a los enemigos políticos del establishment y cuenta con la colaboración del turismo criminal que llega a Estados Unidos, entre otros lugares desde España, Dinamarca, Sudáfrica...

Se ha acusado al film de ser político, de dar una visión sesgada de los momentos que atravesamos, olvidando que todos las creaciones del hombre son intrínsecamente políticas por mucho que se disfracen de objetividad e imparcialidad. El problema no es que denuncie los abusos de poder, sino que toma partido cuando el pueblo norteamericano se debate en unas elecciones generales, lo que disgusta a los adversarios que se sienten señalados cuando se les acusa aprovecharse de recursos similares, mal disimulados para favorecer a las compañías aseguradoras y a la Asociación Nacional del Rifle. Mas no se puede negar que, a diferencia de las entregas anteriores James Demonaco ha enriquecido la iconografía, ha agudizado la imaginación, y ha demostrado que, cuando se abre la Caja de Pandora, no sólo se liberan fuerzas con una conciencia política clara, sino los resentimientos que laten en el interior de las familias, entre los mismos vecinos o dentro de los matrimonios...

El film mantiene un buen ritmo y visualmente goza de buena salud, pero aquí se plantea si el 'realismo social', demasiado explícito, que deja entrever el subtexto por todas sus costuras, se puede considerar arte o un simple producto blockbuster. Tubaut da una especie de guia para orientar a sus lectores y ayudarles a distinguir entre un producto elaborado en serie, más o menos bien ejecutado, y una obra que puede ser considerada artística, y lo cierto es que el catálogo es amplio:


  • El film, sin ninguna duda, debe poseer propiedades estéticas positivas, es imaginativo merced a sus interesantes disfraces y decorados kitsch de los coches (el automóvil recubierto por completo de bombillas de colores de las chonis  o chavs que se quieren vengar del propietario de un pequeño establecimiento de ventas de bebidas y alimentos) o la representación de diferentes formas históricas de ejecutar a condenados por delitos comunes y políticos...
  • Es capaz de expresar emociones.
  • Es intelectualmente provocador, ya que cuestiona maneras de pensar establecidas.
  • Es formalmente complejo y coherente.
  • Tiene la capacidad de provocar interpretaciones diferentes (como la mayor parte de las películas).
  • Es original y hábil (nadie puede discurie esto)
  • etc.
Cada uno de estos extremos daría lugar a una extensa discusión y seguro que no se pondrían de acuerdo los defensores y los detractores del film. Ayer salió  la película al mercado en formato DVD y Blu-ray, una buena oportunidad para verla, quien no lo ha hecho todavía, y formar cada cual su propio criterio. La saga es política, desde luego, tanto como todas las que generalizan prototipos de emigrantes y marginados delincuentes muy peligrosos, olvidando que los hombres y mujeres depauperados son mucho más numerosos que los ricos, y si el perfil fuera válido las calles serían más impracticables que la de 'Guerra Mundial Z'. Esto también es demagogia y manipulación y aleja cualquier realización de una visión sublime.









No hay comentarios:

Publicar un comentario