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lunes, 5 de diciembre de 2016

Villaviciosa de al lado. Nacho G.Velilla.





Ficha técnica:


Título original: Villaviciosa de al lado.
País: España.
Año: 2016.
Duración: 91 minutos.

Dirección: Nacho G.Velilla.
Guión: Nacho G. Velilla, Oriol Capel, David S. Olivas, Antonio Sánchez Director de Fotografía: Isaac Vila.
Música: Juanjo Javierre.

Compañías: Atresmedia cine; distribución: Warne Bros. Pictures.

Intérpretes:


Carmen Machi: La Mari,
Leo Harlem :Alcalde,
Arturo Valls :César,
Belén Cuesta:  Elisa,
Macarena García : Sole,
Carlos Santos : Ricardo,
Bore Buika : Benjamín,
Carmen Ruiz : Milagros,
Antonio Pagudo : Juandi,
Goizalde Núñez : Carmen,
Salva Reina : Nino,
Corina Randazzo : Merche,
Yolanda Ramos : Visi,
Jon Plazaola : Carlos,
Jorge Asín : Paco,
Miguel Rellán : Aurelio,
Tito Valverde :  Augusto,
Julieta Serrano : Petra,
 ( eCartelera )



Sinopsis:



Nacho G. Velilla, realizador de 'Villaviciosa de al lado' pone su foco sobre las relaciones humanas y las tensiones que nos hacen sacar lo peor de nosotros mismos y la diferencia que existe entre el ser  y el querer ser, utilizando como recurso el tono cómico de la comedia. Villaviciosa es una pequeña localidad que ha sido afortunada con el primer premio de la lotería, Pronto surgirá un tremendo conflicto, ya que el número premiado se vendió en un local de alterne, el Club Momentos, una circunstancia que provoca una situación surrealista que hace  que  los clientes duden entre seguir en números rojos o asumir las consecuencias de asumir su culpa y  cobrar el premio. El elenco de 'Villaviciosa de al lado' está formado por rostros conocidos de la comedia española como Carmen Machi, Leo Harlem, Antonio Pagudo, Arturo Valls, Carmen Ruiz, Yolanda Ramos, Jon Plazaola o Tito Valverde.


Críticas:



La critica ha sido total y absolutamente destructiva con el film de  Nacho G.Velilla, con una excepción, la de Fausto Fernández en Fotogramas, que precisa hacer una manifestación explícita de su carencia de complejos (¿?) para emitir su opinión favorable, una especie de intento de trasladar sus problemas para reconocer abiertamente que le ha gustado, con complejos o sin ellos:"Tal vez muchos de los que se tiren a la yugular de esta digna heredera de la comedia de Mariano Ozores (su escenario rural no está muy alejado geográficamente del de magníficos divertimentos como ‘Jenaro el de los 14’ o ‘Señora doctor’) utilicen en su contra la escena en la que, ante un vacío cine-club de pueblo que programa la clásica ‘Sucedió una noche’, un par de gañanes piden más Torrentes y menos películas americanas en blanco y negro. En realidad, y esto va para esos críticos despistados que solo babean ante retablos de reyes franceses muriéndose en plano fijo, lo que Nacho G. Velilla nos está recordando es que es posible la convivencia entre ambos tipos de cine, que los dos, el de Frank Capra, el de Santiago Segura y el de Ozores o Lazaga, son de hecho igual de dignos." (1)

Esta es una cuestión de dignidad, sino de gusto. Si generalmente nos devanamos los sesos intentando demostrar que el significado se construye a una lado y otro de la cámara y de la pantalla, y que el espectador contribuye en gran medida a construir su película basándose en su estado de ánimo, su situación personal o la coyuntura histórica, da la impresión de que no nos hayamos movido un milimétro ni cultural ni socialmente desde que murió el dictador y es preciso retrotraerse a las películas de Lazaga u Ozores.  Algunos no nos sentimos cómplices de esa España eterna ni compartimos el aserto de Fausto Fernández cuando habla de que : "Por mucho que duela (o no), España (Italia, la Francia de Louis de Funès o Coluche…) es así, somos así. O sea: somos rematadamente miserables pero entrañables; codiciosos, hipócritas, tiernos y divertidos." Unos calificativos que no entendemos y quizá por esa razón nos sentimos como estatuas de piedra cuando vemos disfrutar a ciertos sectores del público que se sienten identificados no sólo con la historia, sino con el estilo y la estética visual que colabora a la construcción de un producto cutre, en el que lo único actual son los gags del Club de la Comedia.




Ya sólo nos faltaba lo que se ha dado en llamar nueva política, objeto de todas las chanzas. Esta es la cuestión que destaca Javier Ocaña que  habla de un acercamiento a la realidad sirviéndose de " un pueblo marcado por la llamada nueva política y las costumbres en boga, desde el concejal de izquierdas con pelo largo y coleta, hasta la pija de capital, desdeñosa con los lugareños, que ha decidido mudarse al campo para experimentar la moda rural, el aire puro y los alimentos sanos. (...) Al chusco retrato de la gloria del homosexual con estilo en Fuera de carta, repleto de gruesos chistes "de maricones", siguió el añejo costumbrismo sobre "la belleza está en el interior" de Que se mueran los feos, (...) Pero con Villaviciosa de al lado se supera: resulta complicado contar la cantidad de chistes malos sobre putas, negros y maricones (si se hubiese escrito "sobre prostitutas, africanos y gays" no sería justo con el estilo que la película desprende), acumulados solo en el primer cuarto de hora."(2)

Beatriz Martínez es así de contundente en su reseña para 'El Periódico': " La comedia popular española se hunde en simas abisales con películas como 'Villaviciosa de al lado'. Puede que sea un síntoma de nuestro retraso como sociedad y puede incluso que Nacho G. Velilla sea un avezado radiólogo de nuestra involución inexorable como especie. Quién sabe. Porque lo que nos encontramos aquí es una oda al mal gusto, un espectáculo-grotesco y retrógrado que utiliza la doble moral que anida en nuestro país para desplegar una batería de chistes sonrojantes que demuestran que la sutilidad está sobrevalorada." (3)




Francisco Marinero la califica de antigua, aunque plagada de chistes coyunturales y estereotipos políticos actuales, asimilables a los del pasado: "Cabía suponer, esperar, que se tratara de ofrecer una muestra del género más trabajada, inspirada o esmerada, confiada no sólo en la simpatía del espectador con los conocidos, casi familiares, intérpretes y en las bromas a propósito de temas de actualidad, como son los de la corrupción política o de la rivalidad que camufla finalmente complicidad entre partidos." (4)

 A producto desfasado José Manuel Cuéllar responde con una crítica que intenta colocarse a su altura: "Hay que reconocerle a Velilla el valor de entrar a saco en la actualidad social española, sin tapujos. El problema no es que lo haga con una brocha gorda, que también, lo que se le reprocha es que el trazado sea basto y vulgar, demasiado evidente todo, sin el menor atisbo de una mínima sutileza."(5)








(1) Para ozorianos sin complejos. Fotogramas
(2) Realidad nueva, chiste viejo, diario 'El País, 3 de diciembre de 2016.
(3) 'Villaviciosa de al lado': España de charanga y pandereta, , El Periódico, 1 de diciembre de 2016. (4) 'Villaviciosa de al lado': de la televisión al cine, diario 'El Mundo', 2 de diciembre de 2016.
(5)  Villaviciosa de al lado: Brocha gorda y un tanto basta, diario ABC, 2 de diciembre de 2016.



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