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martes, 14 de marzo de 2017

Invasores de Marte. William Cameron Menzies.




Ficha técnica:


Título original : Invaders from Mars.
País: Esyados Unidos.
Año: 1953.
Duración 78 minutos.

Dirección: William Cameron Menzies..
Guión: Richard Blake.
Dirección de Fotografía: John Seitz, A.S.C. ; consultor de color: Clifford D.Shank.
Música: Raoul Kraushaar, Mort  Glickman.
Edición; supervisor: Arthur Roberts, A.C.E.
Director artístico: Boris Leven.
Departamento de sonido: Warl Crain Senior.

Diseño de Vestuario:
Maquillaje: Geme Hibbs; maquillaje especial: Anatole Robins.

Productor: Edward L.Alperson.
Diseño de producción: William Cameron Menzies.
Productor asociado: Edward L.Alperson, Jr.
Compañías productoras: Wdward L.Alperson Companies.


Intérpretes:


Helena Carter: Doctora Pat Blake,
Arthur Franz: Doctor Stuart Kelston, narrador,
Jimmy Hunt: David McLean,
Leif Erickson: Mr. George McLean,
Hillary Brooke: Mrs. Mary McLean,
Morris Ankrum:  Coronel Fielding,
Max Wagner: Sargento Rinaldi,
Bill Phips: Sargento Baker,
Milburn Stone:  Capitan Roth,
Janine Perreau: Kathy Wilson.


Sinopsis:



Desde la ventana de su habitación, el pequeño Jimmy divisa un platillo volante que aterriza cerca de su casa. El extraño comportamiento que a partir de entonces muestran las personas que lo rodean, lo lleva a pedir ayuda a la doctora Pat Blake y a su amigo el astrónomo doctor Kelston. Tras investigar el caso, llegan a la conclusión de que todo lo que está ocurriendo forma parte de un plan de invasión de la Tierra desde el planeta Marte.


Comentario:


Las guerras que destruyeron el solar europeo tuvieron importantes repercusiones en todas las manifestaciones artísticas, ya fueran plásticas (el Guernica de Picasso es un buen ejemplo), literarias o cinematográficas; el hombre comenzó a tener miedo a lo desconocido, y a enfrentarse a los horrores que la prensa y el propio cine divulgaban entre la población. Conmovió especialmente el documental sobre el campo nazi de Dahau de George Stevens que aterrorizó a la población mundial y tuvo su repercusión en unas películas que preferían dar miedo  con alteraciones generalmente del tamaño de todo aquello que conocemos y nos repugna (arañas o cucarachas gigantes, gatos inmensos por su capacidad de detectar el enemigo invisible, ratas..) o reduciendo el tamaño de los hombres hasta el punto de convertirlos en vulnerables ante cualquiera de estos bichos insignificantes, que como dice Spielberg, pisamos, sin advertirlo, cuando vamos a la escuela o al trabajo. George Lucas señala la incapacidad de la tecnología en la década de los 50 de crear seres alienígenas que asustaran de verdad, y, como ocurre con esta película, se creaba tensión con la propia trama, generalmente alargando como un chicle las secuencias que mantenían alta la expectativa del público, con la conciencia de que tan pronto como apareciera el monstruo, con toda seguridad nos iban a defraudar e incluso dar risa. Esto es lo que ocurre con la visualización de la llamada "la humanidad evolucionada al máximo nivel de inteligencia", una cabeza dentro de una bola de cristal, flanqueada por dos esclavos, dos actores secundarios, mal carados y peor disfrazados, que algunos alaban, incapaces de reconocer los esfuerzos de los que investigan constantemente, mientras ellos están siempre en el mismo sitio, porque quizás creen que ya no tienen nada que demostrar, y prefieren jugar el papel de los ejércitos y disparar contra todo lo que se mueve.

Partimos pues de la base de que el hombre temía las guerras sangrientas de las que no se había recuperado, y ahora con la consolidación de dos mundos enfrentados en la llamada guerra fría, en la que el poder y los medios de comunicación divulgaban el miedo a la guerra nuclear, a la existencia de botones y teléfonos rojos entre las dos potencias dominantes, aumentaban el terror de la población a lo desconocido. No olvidemos aquel pobre hombre de 'Los comulgantes' de Bergman, interpretado por Max Von Sidow, que se quitó la vida porque tenía miedo a una invasión de su país, Suecia, por los chinos. Para abordar este tema William Cameron Menzies opta por una estructura circular, que a Steven Spielberg le recuerda a unos personajes atrapados en el tiempo, aunque sugiere más la historia de un niño aprisionado en un bucle que lo  lleva de las pesadillas a la realidad.

El riesgo, como ocurre en este tipo de películas, viene siempre del cielo, procedente de otros planetas e incluso otros sistemas planetarios, en forma de platillos volantes, sin fisuras, un símbolo de gobiernos 'universales', pero también de aviones y ahora de drones que masacran a las poblaciones desde arriba, razón por la que Richard Schickel llamó a su documental,Watch the Skies! ( Sciencie Fiction, the 1950s and Us), 2005, traducido al castellano por 'vigilad los cielos'. Una época de paranoias, en la que, según nos cuentan los cuatro maestros de la ciencia-ficción (Lucas, Spielberb, Scott y Cameron) se difundió un lema, y se hicieron simulacros sobre aprender a 'agacharse y cubrirse' en caso de emergencia. Todo el mundo hablaba de refugios antinucleares, ya que la guerra fría estaba en los periódicos y extendía la idea del fin del mundo.

En este contexto, los científicos y tecnólogos se convirtieron, (James Cameron), en estrellas del rock, adquiriendo poco a poco el perfil de doctores malignos, y las familias, en especial los niños tenían pesadillas por culpa del temor a las armas nucleares. Spielberg cuenta  que vio esta película cuando tenía 7 años, y al quedar solo en casa llenó todas las pilas y la bañera de sus padres para poder resistir a un ataque con bombas atómicas. Pero si algo aterrorizó a los pequeños es que los padres, aquellos seres a los que  se quiere cuando se tiene esa corta edad, se volvieran de pronto unos seres extraños, agresivos a los que temían como si fueran extraños, una situación que constituyen el background del film. Frente a estos científicos, entre los que se encontraba el padre del protagonista, David, símbolos de la maldad del ser humano, el ejército y la policía se erigían en salvadores de la humanidad y aparecían en el momento preciso con todo el arsenal disponible (granadas, ametralladoras, fusiles, tanques, bombas...), una tradición que rompe Jonathan Vogt-Roberts en Kong: la Isla Calavera, en la que los exploradores y científicos, así como los soldados supervivientes se enfrentan al oficial al mando del grupo, Preston Packar, interpretado por Samuel L.Jackson y lo obligan a dejar ir con vida a Kong. Claro que esta es otra historia. 'Invasores de Marte' es una película clásica, canónica, que cumple con las exigencias del género y se sirve de la tecnología del momento con la habilidad que permitían las circunstancias, al tiempo  que se convierte en una buena crónica de la historia de la mentalidad de la población mundial en el ecuador del siglo XX.



Se puede ver la película en Youtube.




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