Javier Gallego presenta su libro 'El grito en el cielo' en la Factoría de 'La Rambleta'









Imágenes tomadas con un móvil

Lo que ayer ofreció a los valencianos el poeta, músico y alma de 'Carne cruda' fue algo más que un recital de poemas, fue un festival de sensaciones en el que la palabra, la imagen y la música hicieron vibrar a un patio de butacas totalmente entregado. Javier leyó sus intensos versos apoyado, unas veces en imágenes que ya pertenecen a nuestro imaginario colectivo, y otras en el mágico colchón que le ofrecieron Juanma, Julio, Pablo y Luís o Luís Pablo, Julio y Juanma (bonito palíndromo), los Johnny B.Zero, que se fusionaron con el que recitaba ofreciendo un espectáculo difícil de olvidar, parafraseando a Mariola Cubells.

Después llegó el momento de los comunicadores, y Javier  y Mariola nos hicieron disfrutar durante un buen rato, que se hizo tan corto que, una vez concluido, nadie hacía amago de moverse de su butaca. En este intercambio de mensajes y guiños, más que una entrevista al uso, se demostró que ambos no eran unos informadores cualesquiera, que detrás había un bagaje que conocía y compartía un público ilustrado; Javier nos hizo reír y consiguió que todas las personas que allí había formaran un todo indivisible que él manejaba a su antojo, con su verbo fácil, su inteligencia rápida, su sentido del humor. En definitiva...Javier Gallego.

El público le correspondió y se lanzó a comprar el libro para llevarse a casa un trocito, por pequeño que fuera, del poeta, que acabó con la mano rota a causa de largas y cariñosas dedicatorias, que los ya propietarios del poemario agradecían tras soportar una larga y lenta cola. 

Pero sería injusto terminar sin destacar la elegante puesta en escena, minimalista y alumbrada con una atmósfera de neón, tan actual entre los realizadores del siglo XXI, y la contribución del equipo de sonido que hizo posible que un mensaje hipertextual tan complejo llegará con claridad a los espectadores que llenaban la sala. Una noche inolvidable.

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