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domingo, 2 de abril de 2017

La Bella y la Bestia (2014). Christophe Gans.




Ni homosexuales, ni transexuales, ni familias desestructuradas, sólo quedan avariciosos, ladrones y matones narcisistas, que desde antiguo han poblado los cuentos de los niños. "Es más fácil desintegrar un átomo que destruir un prejuicio" Albert Einstein.



Ficha técnica:


Título original: La Belle et la Bête.
País: Francia.
Año: 2014.
Duración: 108 minutos.

Dirección: Christophe Gans.
Guión y diálogos: Sandra Vo-Anh y Chritophe Gans.
Director de Fotografía: Christophe Beaucarne, A.E.C., S.B.C.
Música: Pierre Adenot.
Supervisor efectos especiales: Louis Morin.
Dirección artística: Thierry Flamand, A.D.C.
Montaje: Sébastien Prangère.

Diseño de Vestuario: Pierre-Yves Gayraud.


Productor: Richard Grandpierre.
Productor ejecutivo: Frédéric Doniguian.
Director de producción: Jasmina Torbati
Compañías: Pathè, Eskwad,  Studio Babelsberg, Canal  +, Ciné+ , TF1, TMC, DEFF, Medienboard Berlin, Brandenburg, FFA, con la colaboración del Centre National du Cinéma et de l'image animée.


Intérpretes:


Léa Seydoux: La Bestia/El Príncipe,
Vincent Cassel: Bella,
André Dussollier: el comerciante,
Eduardo Noriega:Perducas,
Myriam Charleins: Astrid,
Audrey Lamy: Anne,
Sara Giraudeau; Clotilde,
Jonatahn Demurger: Jean  Baptiste,
Nicolas Gob: Maxime,
Louka Meliava: Tristan,
Ivonne Catterfield: la princesa.

Sinopsis:


Adaptación de la historia de Bella y Bestia. Cuando el padre de Bella naufraga, se exilia al campo- El terreno pertenece al reino de la Bestia, a quien roba una rosa y es condenado a muerte. Bella se sacrifica por su padre y se va a vivir al castillo de Bestia. Allí indagará en los secretos de su dueño. Filmaffinity añade en su sinopsis que el film sorprende al público con un universo nuevo, jamás experimentado antes, con imágenes de una calidad sin precedentes.

Comentario:


El film empieza como empiezan los cuentos: "Erase una vez un rico mercader, que tras la muerte de su querida esposa quedó a cargo de tres niños y tres niñas... A continuación un  travelling avanza sobre las páginas de un libro, dejando bien claro que se trata de un cuento moralizante y que cualquiera parecido con la realidad es mera coincidencia, algo que choca frontalmente con el planteamiento del  último film, dirigido por Bill Condon para la Disney,  en el que el padre de Bella es un modesto artesano que sólo tiene una hija que es a para él su mayor tesoro.; los barcos con los que había amasado su fortuna el padre del cuento se llamaban Sirena, Tritón y Leviatán, fueron destruidos por la tempestad. Arruinados tuvieron que abandonar su casa, sus amistades y sus costumbres, todo aquello que los había hecho felices. Tras unas primeras imágenes del desahucio un travelling retrocede, se eleva y vuelve a las páginas del lujoso volumen, para posteriormente dirigirse a una casa en el campo donde la familia esconde la desgracia en la que había caído. El barco llamado Sirena se recupera, pero lo confiscan los acreedores. El relato se oscurece y se aproxima a una realidad distópica, en la que un padre 'vende' a su hija predilecta para preservar su vida, aunque su conciencia lo sumirá en un estado de postración, comático, similar a la propia muerte; se inscribe en la etapa de acumulación precapitalista en la que los nobles y burgueses se aproximaban en demasía a los piratas que surcaban los mares con patentes de corso, expedidas por su real majestad británica, y los acreedores se lanzaban contra los que sufrían un revés en sus barcos tripulados por infelices medio esclavizados, una mentalidad de la que dejó una buena crónica William Shakespeare en 'El Mercader de Venecia'.

El propio castillo, adornado con figuras diabólicas en el parteluz de la inmensa puerta de entrada, tomada, en primera instancia, desde arriba, con un plano cenital, un inmenso vano que da acceso a un hall absolutamente a oscuras que provoca una sensación de frialdad que lo aparta del aire festivo del americano, una apariencia siniestra a la que contribuye una narración prosaica, aunque mágica a ratos,  merced a ricos efectos especiales, pero a la que no restan dureza los números musicales de sus predecesora, un film de animación, y su brillante sucesora, realizada por Condon. Como si el monstruo fuera conocedor de la ambición que anima al comerciante y su numerosa familia, se muestran a la vista, junto a la chimenea, los lujosos encargos de sus codiciosos vástagos, una lista elaborada cuando creían que podían recuperar parte de la riqueza perdida, pero, como ocurre en la vida real, no será condenado por llevarse el botín de la avaricia, sino por coger una simple y modesta rosa. Bestia no tiene clemencia y exige una vida por la flor arrebatada de su jardín. Bella es la elegida por todos, ya que su madre murió al darle la vida, un pecado original que exige el castigo por el mal fario que extiende entre la población, del que siempre se culpa al neonato.

En el relato de Christophe Gans no hay homosexuales, ni transexuales, ni familias desestructuradas, sólo quedan avariciosos, ladrones y matones narcisistas, que desde antiguo han poblado los cuentos de los niños y que vienen a demostrar el lamento de Albert Einstein: "Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que destruir un prejuicio." Un final espectacular, en el que no se hace explícita la importancia de la rosa en este relato, (la verdadera protagonista es una flecha que mata a una cierva),  en el que se han empleado a fondo en la elaboración de efectos especiales, a los que, sin embargo les falta la magia que imprime Condon al giro final de su historia.  Christophe Gans se inclina por la venganza. La narradora, cuyo rostro jamás se ve hasta el final, cierra el lujoso libro con tapas de terciopelo, y arropa en la cama a dos niños, y cierra el relato





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