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lunes, 17 de abril de 2017

La excepción a la regla. Warren Beatty.











SINOPSIS


Cada nueva película o cada libro que cae por azar en nuestras manos suponen una nueva oportunidad de vivir experiencias ajenas y enriquecer nuestra visión del mundo. Warren Beatty nos invita a entrar en su mundo de la mano de una aspirante y joven actriz (Lily Collins) y su ambicioso y joven chófer (Alden Ehrenreich) que luchan con esperanza bajo las absurdas excentricidades del feroz e impredecible millonario Howard Hughes (Warren Beatty), (un personaje que interpretó Leonardo Di Caprio en 'El Aviador' de Martin Scorsese ),  el hombre para el que trabajan. La acción se sitúa en Hollywood, en 1958. Marla Mabrey (Collins), una compositora, devota baptista y reina de la belleza de su pequeña ciudad, llega a Los Ángeles para trabajar para el infame Howard Hughes (Beatty). En el aeropuerto, conoce a su chófer, Frank Forbes (Ehrenreich), un metodista de profundas creencias religiosas, que está comprometido con su amor del instituto.

Su atracción instantánea no sólo pone a prueba sus creencias religiosas, sino que desafía la regla número 1 de Hughes: está prohibido que sus empleados mantengan cualquier tipo de relación con las actrices que trabajan para él. El comportamiento de Hughes se cruza con Marla y Frank de modos muy distintos e inesperados. A medida que van entrando en ese mundo extraño, sus valores se ven cuestionados y sus vidas cambian por completo. Cuando Frank y Marla se enamoran y desafían las reglas, la represión sexual y cultural de los 50 deja paso a unos años 60 más liberales.

La inusual comedia ofrece una ventana al surrealista reino de Howard Hughes, el multimillonario magnate del cine, afamado aviador y legendario excéntrico, que fue tanto una autoridad reguladora para muchas jóvenes estrellas como un infractor de las reglas que desafió las costumbres sociales y los códigos morales restrictivos de la industria. Los elementos de la vida real de Hughes se entrelazan en una historia cómica ficticia, que explora el panorama cambiante de las mujeres, el significado del amor y el poder transformador de la redención y la familia.






Foxprensa nos proporciona la letra de la  canción que sirve leitmotif  deMarla en el film.





LA EXCEPCIÓN A LA REGLA
Música: Eddie Arkin/Letra: Lorraine Feather


One day I told my friend I was terribly blue.
Was it far too late to do what I dreamed I could do?
He thought for a moment, then he answered.
He said, The rules dont apply to you.

He said it very simply, and quietly too,
But as if there wasnt any doubt at all that he knew.
He gave me a gift that I would treasure.
He said, The rules dont apply to you.

In the movies we see, in the shows on TV,
And in anthems passionately sung,
Theres a message that youve got to keep believing in yourself,
But they generally mean, if youre young.

Is it written in the air, as it seems to be,
That we havent long at all to find our destiny?
Ill always remember to be grateful
That the rules dont apply to me
.
I wouldnt lie.
The rules dont apply.
The rules dont apply to you


Informaciones sobre la producción:



El evocador ambiente de finales de los años 50 y principios de los 60 de la película, con sus ingenuas mujeres, sus magnates, estudios de cine y lujosas habitaciones de hotel cobra vida gracias a un equipo de decoración en el que se encuentra el cinematógrafo nominado cinco veces al Oscar Caleb Deschanel, la diseñadora de producción cuatro veces nominada al Oscar Jeannine Oppewall, el diseñador de vestuario ganador de dos premios Oscar Albert Wolski, la decoradora de escenarios ganadora de un Oscar  Nancy Haigh, la maquilladora ganadora de un Oscar Valli O'Reilly, la estilista nominada al Emmy y al BAFTA Cydney Cornell y el aclamado supervisor de efectos visuales John Scheele.

           Estos materiales introducen reflexiones muy interesantes:  En 1958 Hollywood estaba en la cúspide del cambio.Los principales estudios estaban empezando a ver el declive del poder global cuando las compañías independientes dirigidas por artistas empezaron a surgir.Al mismo tiempo, el cerrado sistema de estudios, que mantenía a sus cuidadosamente refinados ídolos con contratos herméticos, pronto llegaría a su fin.Y las películas populares de entonces empezarían pronto a dejar de reflejar los valores conservadores de los años 50 para dar paso a las agitadas revoluciones sexuales, políticas y sociales de los 60.

            1958 también fue el año en el que un joven Warren Beatty empezó su carrera.Criado en Virginia en el seno de una familia baptista, llegó a Hollywood ese mismo año y debutó en el cine en 1961 con Natalie Wood en la película de Elia Kazan Esplendor en la hierba, la historia de las consecuencias de la represión sexual de dos jóvenes enamorados.La película fue el presagio de una nueva era en el cine, que cuestiona todas las reglas sociales: el amor, la familia, la industria, la religión, la guerra y la política hasta llegar a lo que hace que una vida tenga sentido.

            Beatty se convirtió con el paso del tiempo en uno de los principales directores de cine de Estados Unidos ganadores de un Oscar. Ha sido nominado a 14 premios Oscar y ganó el Thalberg Award, entre muchos otros premios."En las películas de Warren siempre hay un sentido melancólico mezclado con un toque de humor, sin importar el tema sobre el que escriba", apunta su mujer y dos veces protagonista de una película suya, Annette Bening."Da igual que haga una película sobre Hollywood, política o costumbres sociales".


Bonnie & Clyde (1967) usó las hazañas de los forajidos de la época de la Depresión para explorar la creación de rebeldes antihéroes, y es considerada una de las primeras películas de la época del Nuevo Hollywood. Shampoo (1975) muestra una visión de la atmósfera durante la elección de Nixon en 1968 a través de las correrías de un peluquero de Beverly Hills y sus clientes adinerados.El cielo puede esperar (1978), adaptación del clásico de 1941 El difunto protesta, es una comedia que trata no sólo del amor, el fútbol y los errores celestiales, sino también sobre la creciente corporatización de finales de los 70 en Estados Unidos.

            Rojos (1981) cuenta la historia real del periodista John Reed durante la Revolución rusa, el romance que mantuvo y su participación en el ascenso de la izquierda en Estados Unidos. Dick Tracy (1990) redefinió el género de los cómics al dar vida al famoso detective. Bugsy (1991), la historia real del gánster que creó Las Vegas, reveló las contradicciones internas del gran estafador americano. La profética Bulworth (1998) convirtió la campaña política de 1996 en la historia de un franco senador americano que se convierte en una sensación popular en un marco satírico en temas de globalización, raza, medios de comunicación y el coste del sistema político roto.






Después de tomarse un descanso para formar una familia, Beatty regresa con La excepción a la regla, una película que ha tenido en lo más profundo de su mente durante muchos años, que refleja la propia educación de Beatty y su llegada a Hollywood en una época de cambio social. Beatty admite haber pasado grandes momentos con Hughes: "Podía hacer lo que quisiera, pero había un cierto nivel de puritanismo que nunca llegó a alcanzar". Pero ideó una historia que utilizó el misterio y el impacto de Hughes a la vez que evitaba contar la vida del magnate. "No escribí una película biográfica de Howard Hughes en absoluto", explica Beatty. "Es más una historia de amor entre dos jóvenes de 1958 que trabajan para Hughes; una historia de amor que explora las consecuencias, a veces cómicas y a veces tristes, del puritanismo americano de finales de los 50 y principios de los 60, cuando yo llegué a Hollywood".

Ese tema queda personificado en los protagonistas románticos de la película: Marla Mabrey, una joven baptista sureña y virgen, que persigue la fama en Hollywood a pesar de su cerrada educación religiosa; y Frank Forbes, un metodista de Fresno y miembro del amplio equipo de chóferes de Hughes, que sueña con seguir los pasos empresariales del magnate.Tanto Marla como Frank compiten por, al menos, conseguir la rara oportunidad de conocer a Hughes, que se encuentra escondido en una nube de rumores y especulaciones. Mientras los dos tratan de averiguar cómo acatar las reglas que les inculcaron durante su educación y, a la vez, seguir adelante en Hollywood, su creciente atracción les hace caer en la regla más incuestionable de Hughes: los chóferes y las actrices nunca jamás pueden mantener una relación.

Beatty comenta: "La historia del propio Howard Hughes tiene una inevitable trayectoria descendente. A mí me interesaba más contar la historia de dos personas que, como yo mismo, llegaron a Hollywood en la época de Hughes y se enamoraron cuando las reglas jugaban en su contra". La película también profundiza en cómo la diferencia de poder cambiante entre hombres y mujeres deja su huella en Marla y Frank, a medida que su relación avanza entre 1958 hasta la época posterior a Kennedy de 1964. "Durante ese breve periodo, el país vio una fuerte irrupción del feminismo", comenta Beatty."Algunos apuntan a finales de los 50 y principios de los 60 como la revolución sexual. Creo que es justo decir que hubo verdaderos avances en la liberación de las mujeres, y que dio lugar a una gran agitación, replanteamiento, aceptación y rechazo. Y aún hoy continúa".

La película también refleja el cambio en Hollywood en una época de cambio cultural. El propio Beatty presenció la evolución del antiguo sistema de estudios a un Hollywood más libre, creativamente hablando, que produjo las innovadoras películas de los años 70.Beatty recuerda: "Desde la primera película que hice, sentí que empezaba a ver la escritura a mano en la pared.Sentí que algunos actores iban a asumir más responsabilidades y más control y me di cuenta que si no tomaba yo la responsabilidad de realizar una película, nunca llegaría a hacer lo que pretendía hacer a veces. Por supuesto, hay muchas ocasiones en las que quieres actuar y desempeñar tu personaje, y yo he disfrutado haciendo las dos", afirma.





        En el centro de La excepción a la regla están sus dos potenciales amantes prohibidos por Howard Hughes, que están en contra de los métodos de control de Hughes, de sus nociones tradicionales del pecado y la culpa, así como de sus propias ambiciones individualistas, incluso aunque se sientan inevitablemente atraídos el uno por el otro.Beatty escogió a dos actores relativamente nuevos para interpretar a los dos novatos de Hollywood. "Yo siempre digo que el personaje es el argumento y el casting es el personaje", afirma Beatty. "Así que, últimamente, el casting se convierte en el argumento.Cuando conocí a Lily y Alden, pensé: ya veo cómo pueden desarrollarse los acontecimientos en esta historia".


Frank está interpretado por Ehrenreich ha actuado en la película de Woody Allen Blue Jasmine, en Stoker, de Park Chan-Wook y en ¡Ave, César!, de los hermanos Coen, y va a interpretar el codiciado papel del joven Han Solo en la nueva película de Star Wars. El actor sintió una conexión instantánea con Frank, que empieza la película como el chófer de Hughes, pero que apenas ha escondido sus ambiciones empresariales; unas ambiciones que se impulsan cuando tiene la oportunidad de entrar en el círculo interno de Hughes. Es en su puesto de chófer de Hughes donde Frank conoce a Marla, que no se parece a ninguno de sus pasajeros principiantes.





        

            Después de convertirse en un símbolo del declive en los últimos tiempos, sería fácil olvidar cómo era el poderoso y popular Howard Hughes en su época. Mucho antes de convertirse en el excéntrico famoso por excelencia en la segunda mitad de su vida, Hughes tuvo una gran influencia en la cultura como el perseguidor paradigmático del Sueño Americano. Tras heredar una fortuna y la herramienta empresarial familiar de su padre, que murió cuando Howard tenía 18 años, quedó encantado con todas las formas de industria relacionadas con grandes sueños.Primero, cementó su reputación en Hollywood con las exitosas Los ángeles del infierno y Scarface, el terror del hampa.A continuación, aunque seguía produciendo y dirigiendo películas, fundó Hughes Aircraft Company, a la vez que estableció récords de aviación como piloto de riesgo. Ya convertido en un icono mundial y en el piloto estadounidense más famoso desde Charles Lindbergh, Hughes se hizo cargo de la  TWA, que marcó el inició de la era del jet en Estados Unidos. Pero a finales de los años 40, el hombre ilustre por su osadía y por su astucia industrial y envidiado por sus glamurosos romances de Hollywood, se vio envuelto en rumores de compulsión obsesiva, reclusión, contratación de dobles y muchas otras enigmáticas idiosincrasias.

Mientras escribía el personaje, Beatty combinó hechos, historias apócrifas e imaginación para mostrar un Hughes tan solitario e incomprendido como rico y poderoso. El Hughes de Beatty es una leyenda que lucha contra su propio mito asfixiante, una maraña de contradicciones:a la vez brillante y bastante excéntrico. Tanto seductor como solitario, alentado por el poder pero en búsqueda de algo más mientras también batalla con su enfermedad mental. Beatty nunca tuvo un encuentro personal con Hughes, pero la presencia de Hughes se podía sentir fuertemente en Hollywood cuando Beatty llegó.

Diseño de producción:
           

La excepción a la regla recrea un mundo que existió no hace mucho, pero que casi ha desaparecido visualmente:el Hollywood de finales de los años 50.Para crear el estilo vivo de la película, Beatty reunió a un equipo de reconocidos maestros en sus campos:el director de fotografía Caleb Deschanel, la diseñadora de producción Jeannine Oppewall y el diseñador de vestuario Albert Wolsky.

Deschanel afirma que él solía ver la televisión de los 50 y 60 para inspirarse en lugar de ver películas."La televisión te ofrece una referencia maravillosa de cómo era la vida en esa época", explica."Y lo maravilloso de La excepción a la regla es que trata de dos personajes que empiezan de cero como parte de esa época, pero que al final de la película, se convierten en personajes modernos".






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