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lunes, 10 de julio de 2017

Across the River. Lorenzo Bianchini.




Ficha técnica:

Título Across the River,
País: Italia.
Año; 2013
Duración: 87 minutos.

Dirección: Lorenzo Bianchini.
Guión: Lorenzo Bianchini, Michela Bianchini.
Casting:
Dirección de Fotografía: Daniele Trani.
Música: Stefano Sciascia.
Edición: Lorenzo Bianchini.
Diseño de sonido: Davide Piotto.
Efectos especiales: Valeria Di Pofi.
Efectos visuales: Ediardo Vojvoda.
Puesta en escena: Srefab Tell.
Director artístico: Giulia Jacomelli.



Productor: Omar Soffici. Gianluigi Perrone
Productor ejecutivo: Gianluigi Perrone,
Compañías: Collective Pictures, M.A.S.C.K., Intech, Università degli studi di Udine, Collective Pictures



Intérpretes:


Marco Marchese: Marco Contrada.
Renzo Gariup: Renzo Gariup,
Lidia Zabrieszach: mujer vieja,
Fiorella Petrozzi: Hermana gemela maldita,
Marzia Ancora: Hermana gemela maldita.
Alessio Beltroni: Defensa civil,
Luzzio Zannela: Defensa civil,
...

Sinopsis:


Un biológo está trabajando en una zona boscosa en la que estudia la vida animal mediante un sistema de cámaras que investigan los movimientos de la fauna. De vez en cuando elementos extraños son arrastrados por el río, como una hermosa pieza de tela de vestido. Un día, decide aventurarse más allá de la corriente y, apenas cruza  el caudal, este sube de nivel y lo deja atrapado en la otra orilla, obligándole a adentrarse en el bosque hasta que encuentra un pueblo abandonado y atraviesa sus muros. Lo que descubre en el lugar es mucho más inquietante de lo que esperaba, hasta que llega la noche, y...


Comentario:


Cuando se estrenó El proyecto de la bruja de Blair, algunos críticos, entre ellos M. Torreiro del Diario 'El País',  se unió al interés generalizado y afirmó en su artículo que "su terror funciona y que su promoción por internet era innovadora". Si a ello añadimos que el proyecto costó cuatro millones de dólares, parecía estar garantizado que automáticamente iba a ser considerada una película independiente ideológicamente, como si tal hecho fuera posible y nunca coincidieran en su visión de la vida el productor y el realizador. Los disidentes suelen ser apartados de cualquier proyecto, por parte de quien tienen el poder de hacerlo, mucho antes. Otra cosa es que quien pone el dinero intente influir, aunque los proyectos más baratos suelen caerles a los cineastas noveles a los que presiona todo el mundo, incluidos sus propios amigos.

Cuando escribí sobre este film decía que, si verdaderamente la película había seguido la trayectoria que se nos contaba, sin más apoyos que los de sus propios creadores, yo me sentiría muy preocupada. A mí no me había interesado nada y menos me había impresionado, y menos aún me había dado miedo oír gritar a una chica todo el rato  diciendo que tiene miedo, ni la casa final, por muchas manitas que pintaran en las paredes, o por el hecho de que estuviera abandonada y medio derruida. Si después cineastas jóvenes, más o menos consagrados, han decidido seguir la senda de Eduardo Sánchez y Daniel Myrick, como ocurrió hace veinte años con el movimiento 'Dogma 95', estamos con las mentes abiertas para recibir cualquier opción estética, como lo estuvimos entonces con los seguidores de Lars Von Trier, Vinterberg y todos los que decidieron filmar como si salieran de una juerga nocturna sin apenas poder mantener el equilibrio. Del mismo modo que hemos disfrutado con las barbaridades de Jaume Balagueró y Vicente Plaza o las aberraciones de Paranormal Activity; tras el ejercicio de estilo innovador y provocativo, todos volvieron a demostrar que sabían hacer cine y que aquello estuvo bien como azote a una sociedad dormida, a la que despertaban con temas perversos y desoladores, como el abuso sexual de los padres sobre sus hijos menores o la pena de muerte.

La herencia de cineastas como  Eduardo Sánchez y Daniel Myrick se hace patente en películas como esta del realizador italiano Lorenzo Bianchini, que deja frío al espectador por una razón muy sencilla: no ve nada, sólo oye sonidos que pueden ser emitidos por animales nocturnos, aprecia con dificultad muebles envejecidos  y destruidos, techos con goteras, y alguna imagen aislada de lo que parecen ser personas de otros tiempo; es de agradecer que se nos haga llegar a través del relato de un viejo superviviente del poblado abandonado lo que ocurrió tiempo atrás en este lugar cerca de la frontera con Eslovenia, No deja de sorprender que la mujer de este hombre le pida que no desentierre el pasado, que los hechos nunca vuelven ¿no ve nada anormal en este pueblo abandonado? Es difícil asustarse con lo que no se ve y sólo se oye; huir entre telas, ver agua que cae incesante de los techos y contemplar lo que deja ver una linterna a través de unas lentes de visión nocturna resulta agotador y nada emocionante.

Tras un corte directo una voz sale de un viejo transistor e informa al oyente, dentro y fuera de la pantalla de que " ha habido un trágico final para la búsqueda que comenzó hace unos días. Se han encontrado sin vida los cuerpos del etólogo Marco Contrada y de los tres voluntarios de protección civil. Los cuerpos sin vida, descuartizados, yacían sin vida entre los muros de una casa una casa del bosque, cerca de la frontera de Eslovenia. Las causas de estas muertes tan violentas todavía se desconocen, aunque todo parece indicar que se ha debido a un ataque inusual de animales depredadores. Los rescatadores que llegaron anoche al lugar se encontraron con una escena atroz." Un mensaje que tiene algún significado para el espectador gracias al relato del único habitante de un pueblo tan particular y que lo deja bastante sorprendido respecto a unos hechos que desconoce tanto como  el oyente intradiegético.

Se equivoca quien intenta sugerir que el miedo reside, en este caso, en sugerir más que en mostrar. Desde casi el primer minuto el espectador es consciente de lo que sucede, no del por qué, cosa que en ocasiones no parece importar, aunque sea precisamente el background el que justifique el relato. El problema reside en que el público permanece expectante un buen rato, esperando que pase algo que justifique el horror que se desprende del rostro del protagonista. El problema reside en que no ve y ni siquiera se le deja imaginar, y el cine es un modo de expresión, un discurso, que se construye con imágenes, convencionales o no; sólo con el sonido no se logra conmover. Y los ancianos que conviven con los fantasmas del pasado sin sufrir daño alguno, -ignoramos la razón -, y, en especial la mujer, que prefiere enterrar el pasado y mirar hacia otra parte, ¿?-  y tienen material acerca de una matanza de partisanos, filmados en color, no son narradores paralelos, sino narradores objetivos que revelan la razón de tanta oscuridad. La razón por la que son respetados no se entiende, cuando cualquiera que se acerque al lugar es objeto de las iras de los fantasmas que vagan por el lugar, cuyas ropas circulan por el río. La historia de las hermanas es la más oscura de todas.

Se puede tener miedo de lo desconocido, pero hacen falta ciertos elementos que produzcan inquietud. Pueden ser genuinos, convencionales o muy novedosos, siempre que toquen la sensibilidad del espectador, La pobreza de recursos no es una razón, -con mucho menos dinero se han hecho cosas mejores-. Pesa mucho más la moda que vino de la mano del 'Proyecto de la bruja de Blair', cuyos directores no vienen de los suburbios precisamente. Daniel Myrick, graduado en la Universidad de Florida Central School of Film, editor  y director de vídeos comerciales y fundador en 2006 de Raw Feed,  una división directa de Warner Home Video, recibió el apoyo del gurú de cine independiente, John Pierson para su proyecto de la Bruja de Blair, un film que abrió nuevas fronteras a quienes creen que se puede hacer un cine independiente y triunfar. Si atendemos a los créditos de cualquier película actual, comprobaremos que hoy no invierte en un poyecto una sola compañía, sino varias, cuyos nombres son desconocidos por el publico. Una vez realizado el film, si resulta lo suficientemente convincente y atractivo y las grandes compañías creen que pueden obtener beneficios, se encargan de su distribución. Muchos se asombrarían al comprobar qué compañías se encargan de la venta de la música que, paradójicanente, se llama 'indie', que al fin es solo un estilo más, un género nuevo, dirigido a una clase media que se siente ilustrada y algunos llaman pija, formada en colegios y universidades privadas. Una forma de hacer perfectamente reconocible, que poco o nada tiene que ver con la financiación.

Podéis ver esta película en el videoclib de ONO.
No hay que hacer demasiado caso del cartel, una bonita composición que no se traduce fielmente en la película,


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