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sábado, 26 de agosto de 2017

La maldición de Damien (La Profecía 2 ). Don Taylor.









Ficha técnica:


Título original:
País: Estados Unidos:
Año: 1978.
Duración: 107 minutos.

Dirección: Don Taylor.
Guión: Stanley Mann y Michael Hooges, basada en un agumento de Harvey Bernhard,
Casting: Lynn Stalmaster.
Dirección de Fotografía: Bill Butler.
Música: Jerry Goldschmith.
Edición: Robert Brown.

Maquillaje: Robert Down.
Peluquería: Lillian Toth.

Productores: Harvey  Bernhard, Mace eufeld.
Co-productor: Charles Orme.
Diseño de producción: Fred Harpman, Philip M.Jefferies.
Compañías productoras: Twentieth Century Fox asociada con Mace Neufeld.


Intérpretes:


William Holden: Richard Thorn,
Lee Grant: Ann Thorn,
Jonathan Scott-Taylor: Damien Thorn,
Robert Foxworth: Paul Buher,
Nicholas Pryor : Charles Warren,
Lew Ayres : Bill Atherton,
Sylvia Sidney : Tía Marion,
Lance Henriksen : Sargento Neff,E
Elizabeth Shepherd : Joan Hart,
Lucas Donat : Mark Thorn,
Allan Arbus : Pasarian,
Fritz Ford : Murray,
Meshach Taylor ; Dr. Kane


Sinopssis:


Desde la repentina y extremadamente sospechosa muerte de sus padres. Damien, ahora con 12 años de edad, vive con sus adinerados tíos (Lee Grant y William Holden. Damien, a quien muchos consideran el Anticristo, planea fríamente apoderarse del imperio empresarial de su tío, como un primer paso en sus planes de dominación mundial. Mientras tanto, todos los que intentan desvelar los secretos de su tío, como un primer paso en sus planes de dominación mundial. Mientras tanto, todos los que intentaron desvelar los secretos de su siniestro pasado o de su perfido futuro encuentran la muerte de forma rápida y cruel.

Comentario:


Don Taylor realiza una película de terror que hoy no asustaría a casi nadie, por razones obvias: porque las formas de morir ante la pantalla han avanzado mucho con las nuevas tecnologías y porque, en contra de lo que pudiera parecer, a casi nadie le intimida ya la existencia del diablo (no ya del maligno) stricto sensu, ni la firma del demonio con su conocida marca: 666. Sin embargo, el film de Taylor no sólo no ha perdido actualidad, sino incluso la ha ganado y supera, sin pretenderlo, mucho del cine que se hace en la actualidad, merced a las comparaciones constantes y el uso desplazado del lenguaje audiovisual, que, a través de la alternancia de secuencias, va colocando la sugerencia de que el maligno está presente en aquellos contextos e instituciones en las que se concentra el poder: academias militares, grandes empresas, reuniones especiales en las que se dan cita el glamour y el dinero, y en las que el joven Damien va siempre custodiado por sus dos arcángeles caídos, expulsados del cielo por desobedecer y rebelarse al Todopoderoso, dos expertos en finanzas que encubren sus manejos empresariales con grandes ideales que hoy representan las ONGs, que venden la producción de alimentos transgénicos como una forma de acabar con las hambrunas en el mundo y favorecer a aquellos a los que se quiere explotar. Una idea realmente novedosa en 1978.

Pero hay algo más. Es realmente asombroso como parece haber influido la concepción visual, su minimalismo, el predominio de la linea recta y la horizontalidad, la supresión del muro por el cristal que integra espacios interiores y exteriores, con un uso  del color con predominio de tonos suaves, débilmente anaranjados,  incluso cuando las paredes aparecen recubiertas con las severas maderas de las grandes mansiones de la época. Un gusto que da la impresión de adelantarse  al estilo del cine indie actual. Una película a tener en cuenta, ya que, en ciertas ocasiones parece inspirada por el mismísimo diablo en el plano conceptual, disimulando sus horrores tras una apariencia de amabilidad y cordialidad.



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