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viernes, 15 de septiembre de 2017

Kingsman: El círculo de oro. Ficha técnica y notas de producción.



ESTRENO 20 DE SEPTIEMBRE DE 2017



Ficha técnica.


Título original:Kingsman:The Golden Circle.
País: Reino Unido.
Año: 2017.
Duración: 141 minutos.
Género: acción.

Guión y Dirección: Matthew Vaughn.. Matthew Vaughn es uno de los principales realizadores británicos con una impresionante lista de cintas producidas, escritas y dirigidas. Vaughn inició su carrera como productor con Guy Ritchie en Lock & Stock y la aclamada Snatch. Cerdos y diamantes, protagonizada por Brad Pitt. Vaughn debutó con su productora MARV Films, con la cinta Layer Cake (Crimen organizado), protagonizada por Daniel Craig; tras una serie de éxitos, en 2014
Guión : Matthew Vaughn y Jane Goldman, periodista y autora de ocho libros, entre ellos el número uno en ventas,'The X Files Book of the Unexplained', nominada al premio Nibbie del sindicato de autores. Además ha trabajado como productora, presentadora y guionista de documentales y programas de ocio. Tras una serie de éxitos en 2014 estrenó Kingsman: Servicio Secreto, de la que la que hoy presentamos es una secuela. 
Dirección de Fotografía: George Richmond.
Música  Henry Jackman Matthew Margeson.
Director artístico: Joe Howard.

Diseño de Vestuario: Arianne Phillips. (Ha trabajado con Madonna 20 años. Entre sus trabajos para el cine destaca su participación para la película 'En la cuerda Floja', Kingsman: Servicio secreto...). Valorada por sus compañeros por su talento y su carácter visionario, incrementó su popularidad cuando en 2015 le invitaron a participar en el valorado proyecto de PRADA “Los Iconoclastas" instalado tanto en Londres como en Pekín, incluyendo un cortometraje de moda que ella misma dirigió titulado Passengers.


Productores: Matthew Vaughn, David Reid (Kick-Ass: Listo para machacar y Kiss Ass 2 con un  par, Kingsman: Servicio secreto...) , Adam Bohling (Kick-Ass: Listo para machacary Kiss Ass 2 con un par, Kingsman: Servicio secreto...).
Director de producción: Darren Gilford,  Star Wars:Episodio VII – El despertar de la fuerza, ​(junto con el director de producción Rick Carter, Walt Disney/Lucas Film 2015), ​Oblivion (Universal Pictures, 2013),​ Tron Legacy (Walt Disney Pictures, 2010), e Idiocracia (FOX, 2005).
Compañías productoras Tweentieth Century Fox Film Corporation, Marv Films, TSG Entertainment.


Intérpretes:

Colin Firth: Harry Hart/ El que fuera el agente Galahad,
Julianne Moore: Poppy,
Taron Egerton: Gary "Eggsy" Unwin/ Agene Galahad,
Mark Strong: Merlin,
Halle Berry: Ginger Ale,
Channing Tatum: agente Tequila,¨
Jeff Bridges: Agente Champagne,
Pedro Pascal: Agente Whiskey,
Edward Holcroft: Charlie Hesketh,
Sophie Cookson: Roxi/Agente Lancelot,


Sinopsis (Notas de producción):


Cuando se estrenó Kingsman: Servicio secreto del director Matthew Vaughn a principios del 2015, se comprobó por su efecto en los espectadores que la ficción de un servicio de inteligencia británico independiente y autofinanciado dedicado a velar por la seguridad del mundo que, gracias a su tapadera de los mejores sastres Londinenses, parecían recién salidos del escaparate de una boutique para caballeros de la mismísima Savile Row, agradaba a un público amplio. Los personajes también resultaban atractivos para los espectadores:  Harry Hart o“Galahad”, un impecable gentleman y agente secreto interpretado por Colin Firth, un hombre con carisma, encanto y un paraguas de lo más letal, acompañado de Merlin (Mark Strong), el gurú tecnológico de la agencia, un escocés muy quisquilloso; Chester King o “Arthur” (Michael Caine), un líder con un lado oscuro y Roxy (Sophie Cookson), una joven recluta que rebosa ambición y, por último, pero no por ello menos importante, de Eggsy (Taron Egerton), un chaval barriobajero reclutado por el propio Harry, su protegido, quien se convertiría finalmente en un auténtico Kingsman, a pesar de ser un diamante en bruto.

Entonces Vaughn se planteó llevar a cabo su proyecto  inicial de realizar una secuela. En las secuencias finales de Kingsman: Servicio secreto, Eggsy y Roxy unen fuerzas para acabar con la amenaza mundial representada por el villano multimillonario Richmond Valentine (Samuel L. Jackson), convirtiéndose así en auténticos Kingsmen. A la hora de preparar el viaje que emprende Eggsy, Vaughn se inspiró en una de sus películas predilectas —La guerra de las galaxias. “El mejor ejemplo de un personaje popular que emprende un viaje que transcurre a lo largo de varias cintas es Luke Skywalker,” asegura. “En El imperio contraataca, te da la sensación de que tu héroe aún no lo es del todo, que sigue teniendo un conflicto interior. He intentado plasmar eso en El círculo de oro.”

Cada héroe se mide con su villano, claro está. Y en El círculo de oro, ese conflicto se desata con la puesta en escena de Poppy Adams, una traficante de estupefacientes que, como jefa de la misteriosa organización criminal El círculo de oro, pone en marcha un plan ruin que la colocará en el ojo de mira de Eggsy. Para Vaughn, la línea argumental de la villana era de suma importancia.

Vaughn siente predilección por los efectos, secuencias especiales y decorados prácticos, de la vieja escuela y por ello Poppyland tenía que recrearse de verdad en los Estudios Longcross, a las afueras de Londres. El set de Poppyland fue supervisado por el director de producción Darren Gilford, así como por el director artístico Joe Howard. Refiriéndose al director artístico dice entre risas Gilford: “Básicamente vivió en dicho set durante cinco meses. Supervisó cada detalle. Nos lo hemos pasado en grande imaginando cómo sería Poppyland. Matthew quería algo a caballo entre Las Vegas y Disneyland, pero con unas ruinas ancestrales como telón de fondo. ¿Cuál sería la ocupación de Poppy? Construimos una bolera, una peluquería, un puesto de perritos calientes… cosas extravagantes y caprichosas. Quiere recrear un pedacito de América en su prisión, por lo que metimos el rollo Martha Stewart.”

Vaughn describe a Poppy, una expatriada incapaz de volver a los Estados Unidos por la vía legal por razones ilegales como “La novia de América que acabó en mal lugar”. Moore amplía la idea: “Es muy humana y cercana. Pero es una gran villana. Es un personaje divertido, pero claramente padece sociopatía. Como actriz esa dualidad me intriga, no es el típico villano del bigote rizado, pero sí tiene cierto encanto.” A la hora de diseñar el look de Poppy, Moore trabajó estrechamente con Arianne Phillips, la diseñadora de vestuario de la primera entrega. “Arianne es asombrosa” dice Moore. “Matthew buscaba una estética clásica, la típica dama americana, y tanto Arianne como yo queríamos que su imagen fuera atemporal. Su look es muy norteamericano, muy bonito y femenino, pero el vestuario no aporta pista alguna sobre cómo es ella en realidad, una decisión consciente por parte de Phillips. “Quería que vistiera de colores fuertes” explica. El color que predomina en Poppy y por tanto en Poppyland es el rojo. “Es optimista al más puro estilo americano, y de trato amable. Con lo mala que es, resulta simpática y no deja de sonreír. He intentado incorporar ese contraste en su vestuario.”

El círculo de oro comienza con un plato fuerte al producirse un devastador ataque al cuartel general de la organización. “Dicho acontecimiento obliga a Eggsy a abrirse, a extender sus alas y conocer a gente nueva,”A raíz del ataque Eggsy y Merlin —aparentemente el único superviviente—  forman equipo para investigar lo sucedido.El ‘Protocolo del fin del mundo’ de Kingsman los conducirá hasta el estado norteamericano de Kentucky, donde descubren que Kingsman no son los únicos protagonistas del espionaje internacional. Presentamos a la agencia norteamericana dotada de los mejores recursos, Statesman, el equivalente norteamericano de Kingsmen, y ahora se ven obligados a trabajar juntos,

Vaughn y Goldman imaginaron a Statesman como multimillonarios que forjaron su fortuna en el negocio del güisqui, permitiéndoles así la capacidad de construir artilugios y armas increíbles, a una escala que supera con creces la de Kingsman. Mientras que en Kingsman prima el estilo y la sofisticación, Statesman representa la esencia norteamericana más rústica. Donde Kingsman opera —u operaba más bien— desde una sastrería de Savile Row, un comercio discreto y elegante a la altura de una agencia igualmente discreta y elegante, el cuartel general de Statesman no tiene nada que ver: es mucho más amplio y tosco. Se trata de una destilería de güisqui gigantesca en pleno corazón de Kentucky. Afirma Phillips. “Mi pensamiento era centrarme en las señas de identidad norteamericanas. La tela vaquera no podía faltar, ni las botas tejanas. A pesar de esa estética cowboy la sastrería es similar a la de Kingsmen. Los tejidos son distintos, sí, pero se nota esa conexión sutil que enlaza a los dos mundos.





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