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La Revelación: Nuevo Nuncajamás

lunes, 25 de septiembre de 2017

¿Qué fue de Baby Jane ? Ficha técnica y crítica.






Ficha técnica:


Título original: What Happened Hear tu Heaven.
País: Estados Unidos.
Año: 1962.
Duración: 102 minutos.

Dirección: Robert Aldrich.
Guión: Lukas Heller.
Dirección de Fotografía: Daniel Haller. Blanco y negro.
Música: Frank de Vol.

Compañías. Warner Bross Pictures.

Intérpretes:


Bette Davis: Baby Jane Hudson,
Joan Crawford: Blanche Hudson,
Anna Lee: Mrs. Bates,
Marjorie Bennet: Dehlia Flagg,
Victor Buono: Edwin Flagg.
Maidie Norman: Elvira Stitt.
Resto del reparto en Imdb.


Sinopsis:



Jane Hudson (Bette Davis) era una niña-prodigio, una bailarina excepcional, que mantenía a su padres y a su hermana  mayor, Blanche  (Joan Crawford). Al hacerse mujeres adultas Blanche se convierte en un estrella de cine y exige que se contrate a su pequeña y benefactora hermana, pero ésta fracasa en la gran pantalla. Al volver de una fiesta,  tienen un accidente con resultados funestos: Blanche queda incapacitada para siempre y Jane pierde la memoria de lo que ocurrió aquella noche. Una mala combinación para la relación entre  ambas hermanas  que se retiran a una alejada mansión y comienzan a vivir una auténtica pesadilla .


Crítica:


Noël Simsolo hace un análisis lúcido, como es habitual,  del momento en que Robert Aldrich realizó la que se ha considerado su obra maestra, y la película que salvó económica y profesionalmente a dos divas en declive: Bette Davis y Joan Crawford.. Hacia 1958 el cine negro se iba agotando en Hollywood. El veterano John Cromwell  fracasa cuando trata de ilustrarlo sin cuestionamientos en 'The Scavengers' (Los buitres de Macao, 1959), pero la mujer fatal, el gángster y la angustia existencial aburren tanto al público como las estéticas habituales del 'cine negro'. Hitchcock y Aldrich ven muy clara la situación y  apuestan por el cine de terror  con Psycho (Psicosis, 1960) y What happened to Baby Jane (¿Qué fue de Baby Jane, 1962). Noël Simsolo. El cine negro, pág. 386.

En uno de los mejores ejercicios de metacine que se puede ver en las pantallas, el director  introduce su cáma en  la industria y  escudriña  en todos los aspectos a los 'actores', término usado en sentido amplio,  que levantan la maquinaria de la fábrica de sueños: los promotores y productores, los niños-prodigio como Judy Garland o Shirley Bassey, muchos de los cuales acabaron nadando en el alcohol, como Baby Jane,  las estrellas y sus costosos caprichos, como los de Blanche que compra la mansión de Rodolfo Valentino y un prototipo de automóvil que escandaliza a sus financiadores, pero que encantaba al público, contribuía a  resaltar   su glamour y   fomentaba  las  experiencias vicarias ajenas.A esto se refieren ciertos analistas financieros cuando con gran cinismo e hipocresía afirman que todos nos hemos excedido y hemos generado las burbujas que inauguran el siglo XXI; llegó un momento que amplios sectores, cansados de observar el esplendor de unos pocos, decidieron dar un paso de gigante y experimentar el placer de poseer un buen coche y una buena casa. Es lo que Gordon Gekko (Wall Street, Oliver Stone) llama avaricia sistémica que desemboca en una economía insostenible: el sistema sólo soporta este lujo para unos pocos, y  ésto parece que lo sabían los promotores de las actrices que temían sus lujosas ostentaciones.

En su momento se dijo de Bette Davis, actriz  procedente del teatro, que nadie era tan buena como ella cuando hacía de mala, y lo cierto es que  este film influenciado por El Crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950)  de Billy Wilder y su mezcla de  drama psicológico, suspense y humor negro  (tan negro que no lo identifico nunca como tal, al no haber nacido en un área anglosajona) confirma este aserto. Juan Zavala y compañía, en su libro El cine contado con sencillez cuenta una anécdota que ilustra el talante de la actriz. "Cuando comenzaron a escasearle las ofertas puso un anuncio en la prensa: "Madre de tres hijos, divorciada, con treinta años de experiencia  cinematográfica, todavía capaz de moverse y más afable de lo que los rumores dicen, busca trabajo estable en Hollywood." El resultado de tan original demanda se tituló ¿Qué fue de Baby Jane? (1962), en la que ella y Joan Crawford interpretaban a dos viejas esperpénticas," (Pág. 99)

Pocas veces el cine ha dado imágenes tan inquietantes de la decadencia y el horror, como la de una arrugada, envejecida prematuramente y patética mujer, pegando patadas a su hermana paralítica e inmóvil en el suelo; o la de la inválida intentando descender por una escalera para llegar al teléfono. La secuencia de la playa con Blanche moribunda, enrollada en una manta como una momia, mientras una muñeca  patética baila en la orilla del mar  con un helado en cada mano ante un publico horrorizado,  son difícilmente parangonables, aunque por un motivo u otro el film está preñado de  estas imágenes espantosas humanamente, difíciles de soportar. La mujer que envejecía rápidamente, vestida como una niña con sus tirabuzones rubios, tenía siempre a su lado una de las múltiples réplicas de la muñeca que representaba su infancia, siempre tersa, siempre suave, que al contrario que 'El retrato de Dorian Gray' de Oscar Wilde le recordaba lo único que el hombre sabe con seguridad, que  tempus fugit y que no es posible remontar el río de la vida, sintiendo auténtico horror cuando un espejo le devolvía una imagen absolutamente diferente a la fingida e imaginada. Terrible.

Robert Aldrich  enraiza  la crueldad de su cine en  traumas psicológicos nacidos durante la etapa de la infancia, con padres y madres castradoras, mujeres dominantes, también castradoras, ambiguedad sexual, atracción por las muñecas, que alguno  ha asociado con Tamaño natural de Luís García Berlanga (1973), pero más turbadora en el realizador norteamericano puesto que la  'pepona' es una réplica de la niña / cantante. La rivalidad entre las dos mujeres nace por la admiración del padre hacia la pequeña y sus virtudes, que relega a la mayor a un segundo plano: Esta animadversión queda para siempre cristalizada, como un mosquito en el  corazón  del ámbar, y como ocurrirá  mucho después en Parque Jurásico de Steven Spielberg, desencadenará la tragedia cuando el insecto sea liberado  por cualquier circunstancia y  se esparzan las posibles infecciones que contienen en su ADN.



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