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sábado, 7 de octubre de 2017

Una madre imperfecta. Crítica








Cartel, ficha técnica, sinopsis, críticas y trailer (Pinchad aquí).


Crítica:


Las madres, como los ex-presidentes de gobierno, son como los jarrones chinos, los pongas donde los pongas molestan. Lo padres lo tienen peor, ya que mientras a las madres se les supone un amor incondicional, los progenitores deben ganarse esta apreciación. 

El film que dirige Lorene Scafaria funciona como una especie de placebo, de libro de auto-ayuda para mujeres que han cruzado la línea , como la propia actriz, y se encaminan a su recta final, más o menos larga, a punto de cumplir 70 años, y que puden elegir entre dos caminos diferentes: o convertirse en una viuda dependiente de su única hija y sufrir constantes ataques a su ego y su dignidad, o iniciar un camino propio antes de que el Señor Alzheimer haga su aparición. La presencia de Susan Sarandon, una actriz comprometida con el mundo que le ha tocado vivir, es siempre una garantía de que se van a abordar. todas las cuestiones que se conjugan en esta edad tan delicada de la vida sin tabúes, sin complejos y en un tono incluso distendido. La madre que se hace omnipresente para la hija, resulta maravillosa para sus amigas; gracias a un carácter especialmente sensible (como el de muchas otras tantas mujeres) y a su gran disponibilidad económica que le permite ayudar a quien lo necesita y cumplir los sueños de alguna de ellas, que sienten que Lori es una chica afortunada al tener una madre así. 

A la crisis propia Marnie Minervini (Susan Sarandon), se une la de su propia hija, Lori, encarnada por Rose Byrne, que se acerca a los cuarenta años, necesita encontrar novio, casarse y tener hijos antes de que estas aspiraciones sean muy difíciles de alcanzar. La crisis nerviosa que la chica padece incide en la delicada situación de una madre que inicia un nuevo camino en soledad, y que la agobia, como hacen muchas otras con temores, muchas veces infundados,inmiscuyéndose en su trabajo de guionista de televisión y haciéndole una publicidad casi molesta. Cuando la madre se desprenda de las cenizas del marido y emprenda un nuevo camino con Zipper (J.K.Simmons), aumentando su nivel de actividad,autonomía e independencia, moviéndose por la geografía del país, comprobará que no es ella la esclava del watshap, sino que comienza a ser el centro de interés de una hija que, al fin y a la postre la quiere porque es su madre, y la quiere más si le da un respiro. Una y otra aprenderán a que la resolución de sus problemas depende casi exclusivamente de cada una de ellas mismas, aunque se puede hacer algún pequeño favor a mujeres solitarias y con imposibilidad de comunicación, como el que hace Marnie al propiciar el acercamiento de una madre que no puede hablar con un hijo que ignora su estado. 

El cine estaba repleto de mujeres de la edad de Susan que mostraban cierta satisfacción, y que mientras salían de la sala conectaban sus teléfonos móviles, la mayoría más modestos que los iPhone 6s de Apple que lleva Marnie y que regala a unos cuantos jóvenes para ver la cara de felicidad que ponen. Estamos en plena era tecnológica aunque haya quien todavía no lo haya aceptado y se aferre al tam-tam.Una película,probablemente autobiográfica,que, a la par que nos recuerda que llegamos al mundo llorando y nos vamos de él de igual forma, nos cuenta la historia de estas mujeres y algunas más en tono de comedia amable y divertida, de feel good movie apta para todos los públicos y los diferentes sexos, aunque los hombres tengan un papel importante, pero subsidiario.





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