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Johnny B.Zero

domingo, 7 de enero de 2018

La noche de los pollos vivientes. Lloyd Kaufman y Michael Herz.






¿HA LLEGADO EL MOMENTO DE DIVULGAR EL TRABAJO QUE HACE 'LA TROMA'?


Ficha técnica:


Título original: Poultrygeist: Niht Of The Chicken Dead.
País: Estados Unidos.
Año: 2006.

Dirección: Lloyd Kaufman y Michael Herz.
Guión: Gabriel Friedman, Dan Bova, Lloyd Kaufman.
Casting director: Rose Chavami, (New York); Buffalo: Jamie Grecco.
Director de Fotografía: Brendan C.Flynt.
Score Musical: Duggie Banas.
Edición: Gabriel Friedman.
Directores artísticos: Emma A.Brown, Evan Pease, Peter Williams.
Director artístico de Troma: Kevin Michaels.
Director de construcción del set: Kevin Barnes, Ray Lee.
Driector de Gore: Kevin Barnés.
Cómic: Dave Gold.

Diseño de Vestuario: Joly Hojnoski.
Maquillaje y peluquería: María Gismondi, Tessa Lew, Verena Jhanke.
Coordinador de efectos especiales de maquillaje: Michael Uffman.

Productores: Andy Deemer, Kiel Walker.
Productores ejecutivos: Patricia Swinney Kaufman, Lloyd Kaufman, Michael Herz.
Compañía productora: Troma Team Release.

Intérpretes:


Jason Yachanin: Arbie,
Kate Graham: Wendy,
Allyson Sereboff:  Michi,
Robin L. Watkins: General Lee Roy,
Joshua Olatunde: Denny,
Caleb Emerson: Carl Jr.
Rose Chavami: Humus,
Khalid Rivera: Paco Bell,
Mega Herz: Jared,
Lloyd Kaufman: Adulto y viejo Arbie,
Ron Jeremy: El loco Ron,
Faith Sheeman Gallivan: niña pequeña,

Muertos:


Anna Olson,
Kristin Kinnaird,
Kajlin Smith,
Lauren Michelle Watts,
...



Crítica:



Anda el patio alborotado por el descubrimiento del cine de culto de bajo presupuesto, gracias al performance que ha realizado James Franco en su último film 'The Disaster Artist'. Muchos van por ahí ya como expertos conocedores de este tipo de productos underground que circulan por las redes o en televisiones orientadas a un público adulto, y más que por bajo su presupuesto se caracterizan por su intención intensamente provocadora. A pesar de lo dicho, no está no está de más echar un ojo a películas como la que dirigen Lloyd Kaufman y Michael Herz, calificada por un lector de Filmaffinity, que da su opinión bajo el seudónimo de Tunk, como "la peli más burra y bizarra que ha visto jamás", (algo también un poco exagerado), deliberadamente sexista y homófobo. Pero si algo caracteriza este tipo de productos que comercializan compañías como La Troma, este en particular, es que tienen como vocación resultar irreverentes, iconoclastas, provocadores y muy irónicos, una vocación que va mucho más lejos que el deporte de lanzar dardos contra el blockbuster, el cine de festivales o el que Luís Parés llama 'de los márgenes', el cine de los exquisitos, ya que este subgénero no circula por los bordes de la carretera, donde según el historiador de cine crecen las flores; este subgénero que capitanea 'La Troma' hace tiempo que se ha deslizado por la pendiente del arcén, se ha lesionado con las puntas cortantes de la gravilla, y ha acabado revolcado en las acequias  donde solo proliferan los sapos.

En este blog hemos hablado con frecuencia de los dos grandes pecados que atormentan el alma americana: el esclavismo y la segregación de los negros, por una lado, y la liquidación y posterior reducción de los indios a reservas inhumanas, que denuncian películas como Winds River, que estrenó en agosto de 2017 Taylor Sheridan; también se han manifestado pintores abstractos como Hartung y otros muchos guionistas y directores que los precedieron en el tiempo. Lloyd Kaufman, Presidente de la Independent Film & Television Alliance. y co-fundador junto con Michael Herz, ambos productores y directores de cine independiente, de 'La Troma', decidieron en este 'musical', por llamarlo así, apuntar y disparar contra todo aquello que la sociedad venera, ya se trate del iniciador del cine vampírico, Goeorge A.Romero, que creó el género con 'La noche de los muertos vivientes', y al que parodian en el propio título, o burlarse abiertamente de los complejos, más que justificados, de sus ciudadanos. La acracia en estado puro, a base de un variado grupo de salsas de todos los colores, distribuidas por un amplio equipo en el que no falta ni un director de gore. Su espíritu escatológico, bizarro y muy burro es deliberado, mal realizado en apariencia y con un formato muy particular, que se acerca más a la pantalla cuadrada que a la panorámica. James Wan, el director que más ha hecho temblar de terror a su público se rie abiertamente del uso de la salsa de tomate.




Lloyd Kaufman.



Michael Herz




James Wan y su salsa de tomate.

No tardarán en hacer acto de presencia el sirope de pistacho y de chocolate, para los amantes de lo escatológico (no hay quien no recuerde el estado del famoso water de la primera entrega de 'Trainspoting', en cuya taza se metió literalmente entero Mark Renton, interpretado por Ewan Mc Gregor; hay quien afirma que en Trainspoting 2 estos personajes regresan como parias de su generación y alguna que otra lindezas más. Lo que ocurre es que superados los 40 vuelven a casa los que en su juventud se entregaron a las drogas porque según los articulistas no tenían opción, lo que parece haber cambiado poco. Más si estos favorecidos de la fortuna escuchan con atención oirán que, media cantera entre 20 y 40 años no trabajó o no ha trabajado nunca, al menos legalmente, y la otra media no es que tenga más suerte, es que tiene más asideros a los que cogerse, aunque aquí y en París, parecen empeñados en saber quién se ha preparado más para está inmisericorde rueda no precisamente de la Fortuna, sino de cálculos empresariales  de quienes ocupan un cómodo sillón. De eso va La Troma, de defecar encima de aquellos que no son muertos vivientes y se creen privilegiados, cuando como los anteriores sólo tiene la posibilidad de prestar su cuerpo a un contratador. Es duro, pero es.

'La noche de los pollos vivientes, pues, aborda el tema de la construcción sacrílega e irreverente sobre cementerios indios, que ha proporcionado argumentos múltiples al género de terror,- uno de los títulos más significativos es la saga de Poltergeist -, que también recoge el título: de este film Poultrygeist. Apenas se apagan las luces de la sala y se ilumina la pantalla,  una cámara avanza por  esta pizarra en blanco, mientras los primeros créditos circulan irreverentes por ella y  se introduce en un cementerio (indian burial ground)  de la tribu Tomakawk, advirtiendo a los profanadores que serán malditos de la forma más contundente según la vieja ley tribal. La cámara se detiene ante una pareja  practicando, con apariencia de pocas luces, el sexo ante la tumba de un jefe  indio de la localidad de 'Troma', ya fallecido.

La  siguiente secuencia nos muestra una expendiduría de comida barata de pollo frito, (American Chicken Bunker), construida encima del mismo cementerio, una práctica bastante extendida entre capitalistas sin escrúpulos, que invierten  su dinero con el objetivo de ganar pingües beneficios en instalaciones de cualquier tipo, orientadas al turismo  o al consumidor local de lo barato,y no tienen ningún reparo en enviar estos comercios a barrios de extrarradio, fuera de las ciudades, para que nada perturbe el  sueño de la clase media. No es raro ver un gran circo navideño de grandes dimensiones y más pretensiones todavía, frente a un cementerio, en Europa generalmente católico. No parece  que se  produzcan protestas  como la de los defensores, no de los indios, sino de los pollos,  un grupo formado por gays y lesbianas, acompañados por un  indio  testimonial, una  buena muestra  de que el cine de culto y de explotación ( exploitation film ) no está reñido con la homofobia y el racismo en sus parodias,.para enfrentarse a la la amenaza de los "pollos mutados de indios americanos". Sus responsables se encargarán de desprestigiar los movimientos de gays, lesbianas o terroristas suicidas, confiando en que todos ellos se lo tomarán con deportividad. El cine, también sale vapuleado; en general; el sacerdote intenta exorcizar a los venales manifestantes, ahora organizados para la protesta, ahora comprados por un muslo de pollo, usando, en lugar de la Biblia, la carátula de 'La pasión de Cristo'  de Mel Gibson.

Este es el espíritu con el que hay que acercarse a estas extravagantes y extremas películas de  Lloyd Kaufman y Michael  Herz (no aptas para menores, que, sin embargo, pueden ver sin obstáculos en Youtube), cuyo presupuesto desconocemos, porque, entre otros films, de este 'musical' no hay información.  Son pocos los actores que, por diferentes causas se niegan a participar en uno de estos proyectos que destacan en el curriculum de su carrera profesional y que, como mínimo sorprenden y escandalizan al espectador,  al que se acercan de forma muy contenida y moderada en películas como las de James Franco. "Las películas de Lloyd Kaufman, creador de la saga de 'El vengador tóxico' se caracterizan por ser un alarde de tripas, vísceras, y cine de serie B en general. Sin embargo cuenta con el apoyo de aclamados directores como Peter Jackson, Quentin Tarantino, Álex de la Iglesia y Takashi Miike. Tanto Lloyd kaufman, como el Universo Troma se han convertido en iconos del mundo del cine independiente."   (Wikipedia)




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