1492: La conquista del paraíso. Ridley Scott.






Ficha técnica:


Título original: The conquest of Paradise.
País: Reino Unido/España/Francia.
Año: 1.992.
Duración: 155 minutos.

Dirección: Ridley Scott.
Guión: Roselyne Bosch.
Casting: Louis DiGiamio.
Dirección de Fotografía: Adrian Biddle.
Música: Vangelis.
Edición: William M.Anderson.
Dirección artística: Benjamín Fernández.
Decoración del set: Ann  Mollo.

Diseño de Vestuario: Charles Knode, Barbara Rutter.
Estilista de peluquería: Elaine Bowerbank.
Maquillaje: José Antonio Sánchez.

Productores: Alain Goldman, Ridley Scott.
Productores ejecutivos: Mimi Polk Gitlin, Iain Smith.
Diseño de producción: Norris Spencer.
Compañías productoras: Cyrk, Legende, Due West, France 3 Cinéma, Gaumont.

Intérpretes:


Gérard Depardieu : Columbus,
Armand Assante : Sanchez,
Sigourney Weaver : Reina Isabel de Castilla,
Loren Dean ; Viejo Fernando,
Ángela Molina : Beatrix,
Fernando Rey : Marchena,
Michael Wincott : Moxica,
Tchéky Karyo : Pinzon,
Kevin Dunn : Capitán Mendez,
Frank Langella : Santangel

Sinopsis:



Cristóbal Colón, un navegante genovés, sueña con encontrar una ruta marítima nueva que permita al reino de Castilla llegar directamente a los mercados de Asia, a fin de prescindir de los intermediarios que encarecían las mercancías. Había presentado su proyecto al rey de Portugal, pero los expertos lo rechazaron porque lo juzgaron factible pero ruinoso. También en Castilla fue rechazado al principio. A pesar de todo, finalmente consigue el apoyo del padre Marchena y del armador Martín Alonso Pinzón. Además, el banquero valenciano Luis de Santángel le promete una audiencia con la Reina Isabel de Castilla, que aprueba el proyecto. El 3 de agosto de 1492, Colón zarpa del Puerto de Palos, ignorando que entre Europa y Asia se interponían un continente (América) y un océano (el Pacífico) que no figuraban en los mapas. El 12 de Octubre de 1492, 'La Pinta', 'La Niña' y 'La Santa María', atracan en una pequeña isla del Caribe a la que llamarán San Salvador. Colón ha descubierto un nuevo continente que ensancha los límites del mundo conocido hasta entonces.(En filmaffinity)

Lo que se dijo:


Hoy de nuevo salta al primer plano este film de Rildley Scott, que fue vapuleado por la crítica, a la que no solo ha ignorado, sino que, mientras le ponían palos en las ruedas, se ha ido convirtiendo en uno de los cineastas más relevantes de la modernidad, y uno de los que más ha contribuido, con Lucas y Spielberg, a la renovación del cine, preparando a la gran pantalla para el papel que van a jugar las salas de proyección en la era tecnológica. En 1992 fue nominada para competir en la sección de la Mejor Banda sonora de los Globos de Oro para Vangelis, y , ese mismo año, fue nominada por la Sociedad Británica de Fotógrafos para competir por el premio de la Mejor Fotografía.




Pero apenas se encuentran críticas de la época, aunque Pablo Kurt, que se implica pocas veces, hizo su pequeña aportación: "Estupenda e infravaloradísima película histórica y de aventuras del maestro Ridley Scott. Cierto que acusó un metraje demasiado excesivo, pero a nivel narrativo y visual contiene momentos de cine de altísimo nivel, en absoluto acordes con los pobres resultados de crítica, taquilla y público que cosechó en su día. Una cinta a reivindicar." Lo malo es que se reivindica con fuerza hoy, usándola como proyectil  contra el último estreno del maestro: "Todo el dinero del mundo".

Crítica:


Algunos grandes cineastas han querido medirse realizando grandes superproducciones históricas o de ciencia-ficción, en las que muchos otros han naufragado; Ridley Scott aceptó el reto en Blade Runer y Allien; se enfrentó al género peplum con Gladiator y al género histórico con el film que ahora comentamos. Esto por citar sus obras más destacadas. Antes de comenzar el análisis de este film, quiero rendir un homenaje al Maestro, con mayúsculas, el Catedrático, hoy emérito, de Historia Moderna Antonio Mestre Sanchís. Quien ha tenido el 'lujo' de asistir a sus clases y recibir sus enseñanzas, jamás lo olvidará, y es precisamente en torno al fondo documental del film de Ridley Scott, 1492: La conquista del paraíso, en el que insistía casi monográficamente,  donde sus alumnos recibieron la más sólida formación. Muchos valencianos de mi promoción aprobaron las oposiciones de Enseñanza Secundaria, porque la rueda de la 'Ocasión' trajo con ella este tema y pudieron agarrarla por el pelo. Bellos recuerdos de un momento floreciente de la Universidad, que contrasta con los envilecidos enseñantes de la Universidad de Salamanca que nos presenta el autor norteamericano, no exclusivos del país ni de la época.




La historia tiene algunas inexactitudes, pequeñas, para el que las ve desde el exterior, más importantes para los nacidos en este país. Una de ellas, muy superficial si queréis, es que la imagen de la muy católica reina Isabel, no se corresponde con la de Sigourney Weaver, ni en sus años mozos; la mujer que nos presenta el cineasta es una fémina atractiva, que la primera vez se nos muestra de espaldas, aumentando con ese compás de espera la expectativa del impulso escópico, es decir, el deseo de mirarla. Perdonemos a Ridley Scott esta pequeña concesión al público, con el objetivo de compensar la dureza de una narración de este estilo. Otra cuestión de más calado es quién pagó y por qué el viaje de Colón. Fue el llamado Escribano de Ración de la Corona de Aragón, Luis Santangel, judío converso de origen aragonés, cuya familia tenía intereses comerciales con venecianos y genoveses; hoy se exhibe en el Palau de la Generalitat de Valencia un salón, cuyo artesonado está confeccionado con el oro de América, devuelto a la Corona de Aragón. Pero ¿Por qué hizo esto el reino gobernado por Fernando, también llamado "El Católico" ?




En 1453 cae Constantinopla en manos turcas, hecho que cerró las rutas del comercio de lujo (únicas existente en la época) hacia oriente y que dificultó extraordinariamente el tránsito por el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo ; todos aquellos pequeños estados que vivían del comercio y la navegación, como Cataluña, Genova, Venecia o Portugal se vieron obligados a buscar nuevas rutas; los nobles castellanos no tenían mar, eran ganaderos, pertenecían a la Mesta, y sus intereses estaban en la ruta de la lana que vendían a los países de la Hansa, que nos la devolvían en forma de productos manufacturados.(¡Muy inteligente ! ). Sí tenían un puerto importante, Palos, pero de él salían los barcos hacia Africa y sus guerras con Portugal; poco tráfico por el Mediterráneo. Terminada la guerra en Granada, la reina ya no podía oponerse a una empresa que, además, venía financiada por los interesados. Cierto es que descubierto el Nuevo Mundo, los castellanos hegemónicos no permitieron a los súbditos de la Corona de Aragón participar en el negocio y devolvieron el dinero a los prestamistas.




El hecho de que Luis Santangel fuera judío lo arrojó al ostracismo histórico. Me hago alguna pregunta: si esto es falso, si España era una y única ¿por qué ningún pueblo de América habla catalán? ¿ por qué los portugueses tenían intereses comerciales en el mar y los catalanes no? ¿montaban tanto Isabel como Fernando? Pero vamos ya al film de Ridley Scott, 1492. La conquista del paraíso. La voz del biógrafo de Colón, su hijo Hernando, ( en que se basa el film, que como es natural intenta reivindicar la figura de su padre ) comienza narrando: Hace quinientos años España era una nación dominada por el miedo y la superstición, gobernada por la corona y una Inquisición despiadada que perseguía a los hombres por atreverse a soñar. Una imágenes muestran la ejecución en la hoguera de unas mujeres, que en cuanto se separaban un poco de las líneas de conducta marcadas por la moral dominante eran acusadas de brujas y asesinadas. Cierto que en Europa también hubo caza de brujas y otros crímenes parecidos; los ingleses tienen un Museo Itinerante del Terror, que pasean por el mundo para mostrar las atrocidades que se cometieron en esta época, hasta el extremo de que la cruel guillotina francesa fue saludada como un avance e la democracia.

La voz de su hijo sigue diciendo que un hombre desafió este poder. De todo lo que escribió mi padre, que fue mucho, estas son las palabras que más recuerdo: "Nada de lo que redunda en el progreso humano se consigue con el acuerdo unánime, y, los que han recibido más instrucción que otros están condenados a perseguir esa vida, a pesar de los demás". Ridley Scott reproduce en Colón la imagen de un hombre renacentista, explorador de nuevos mundos, que se atreve a desafiar las doctrinas imperantes de la Iglesia y sus adlateres, profesores que enseñan en la Universidad tan prestigiosa como la de Salamanca; enfrenta a Aristóteles, Ptolomeo o Eratóstenes, al florentino Toscanelli o a Marino de Tyro, para realizar sus cálculos, aún por demostrar empíricamente , cuando las fuerzas conservadoras se resistían todavía a ciertos avances científicos que se estaban produciendo en Europa.




En su segundo viaje a la isla de Guanahani, a la que llamó San Salvador funda por primera vez una ciudad, la ciudad ideal proyectada en el imaginario de Leonardo Da Vinci. También esto se ha criticado, pero hay que tener en cuenta que el Renamiento es un fenómeno italiano, que desde allí irradia al resto del mundo conocido, llamado occidental. Su llegada al nuevo continente es un ejemplo de buen cine; refleja el temor ante lo desconocido de un puñado de exploradores, precedidos por un joven que toca un tambor, que a causa del miedo apenas golpea y como consecuencia ni se oye. La reacción de los indígenas es la misma,; todos son hombres, y el peligro les viene del exterior, lo que aún es más terrible.




Ridley Scott pone en boca del navegante unas palabras muy certeras: nadie verá este mundo como lo vemos nosotros ahora, con la exhuberancia de su vegetación, la rareza de los animales y la libertad de las gentes, que andan desnudas, carentes de prejuicios. La 'civilización' pondrá las cosas en su sitio. Pero los nobles castellanos dejaron pasar mil veces a la 'Ocasión', y debido a su incapacidad intelectual de comprender el mundo que estaba naciendo, no sólo no supieron ver la trascendencia que iba a tener en el futuro el descubrimiento de estas tierras, sino que dilapidaron toda su fortuna, destrozaron la España Imperial (Elliott), no vieron venir la necesidad de sujetar a la Mesta, defendieron el ocio como principio, y tuvieron a Colón como quien tiene una piedra en el hígado.






Muy significativa es la secuencia en la que un caballero, Adrián de Mugica, llega al nuevo mundo; soberbio, prepotente, despreciando el origen plebeyo del navegante, realiza una serie de cabriolas y bailecitos con su caballo negro, imagen muy familiar para los españoles. Algunos segundones, descubiertas las posibilidades de hacer riqueza, se incorporaron en futuras expediciones de conquista. Pero ese es otro capítulo. Desde el principio intentaron destruir el prestigio del descubridor y le organizan una orgía de sangre, primero con los indígenas, luego en peleas internas entre los invasores (ahora ya no exploradores); la leyenda negra de Cristobal Colón fue tan intensa que no sabemos todavía con qué carta quedarnos; pero lo más triste es que Colón no supo en principio que estaba pisando un continente desconocido, cosa que descubrió Americo Vespuccio, por lo que estas tierras llevan su nombre. Pero los nobles no sabían trabajar ni en su propio beneficio, aunque el tiempo pone las cosas en su sitio y España encabeza estos descubrimientos, aún en contra de muchos españoles. La Iglesia no entiende la razón de tanto sacrificio ni las aspiraciones que mueven al descubridor: Un mundo nuevo. Parece que nadie lo quiere. Al final de sus días tuvo que soportar la humillación de que la Universidad (lo peor que hay es un intelectual que se vende) reconociera el mérito del descubrimiento del continente a Américo Vespucio, y que ni siquiera lo citaran a él, estando presente. Pero antes, había obligado a un alto cargo de la corte, el Consejero Real Gabriel Sánchez, a mirar por la ventana, al tiempo que le hacía una buena pregunta: ¿Qué veis ?. El contesta: la civilización.





La respuesta es el mejor epílogo que nos puede dejar Ridley Scott:" La civilización creada por gente como yo; hay algo que nunca cambiará entre nosotros: Yo lo hice, Vos no. En esa estamos". El film termina con unas imágenes de las primeras tierras que pisaron los españoles y una voz en off que recita, acompañada de la música de Vangelis: Vivir tiene más imaginación que la que nosotros llevamos en nuestros sueños. A muchos les molesta esta versión, que reivindica la figura de Colón, con motivo del quinto centenario del descubrimiento. La rivalidad de Inglaterra y España es de sobra conocida. No obstante haríamos bien en hacernos alguna pregunta . Los ingleses han sido acusados de llevar al nuevo continente ex-carcelarios y delincuentes, y los americanos no dudan en hablar de los orígenes criminales de su nación, pero ¿podemos comparar, quinientos años después, el cono Norte y el cono Sur ? ¿A qué se debe una evolución tan diferente de ambas Américas ? No estaría de más releer las obras de Pierre Vilar o George Elliott. ¿ Por qué dejamos que Américo Vespucio nos arrebatara el protagonismo de la hazaña? Ridlye Scott no ha querido hacer sangre y ha terminado el film cuando empezaba lo peor; otros cineastas, como Herzog, han sido menos condescendientes, en películas como 'Aguirre o la cólera de Dios', 'Fitzcarraldo' o 'Cobra verde', entre otras. Y no desde la rivalidad británica. El pueblo americano tiene una capacidad muy grande de asimilar críticas de su pasado y su presente. Debíamos acostumbrarnos a ello.






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