Nuestro Kevin Smith sufre un infarto.




Quien en cierta ocasión fue obligado a bajar de un avión por exceso de peso, ha entendido bien que la combinación del estrés, el sobrepeso y una forma de vida acelerada pueden hacerle frenar en seco y dejarnos a todos huérfanos de esas películas que nos han hecho tan felices a lo largo del  tiempo: Clerks (1994); Mallrats (1995);  Persiguiendo a Amy (1997); Dogma (1999); Jay y Bob el Silencioso  contraatacan (2001); Una chica de Jersey (2004); Clerks II (2006); ¿Hacemos una porno? (2008); Red State (2011); Tusk (2014); Yoga Horses (2016) y Holidays (2016).


Deseamos su pronta recuperación, aunque ha manifestado que no quiere volver al cine, aunque si seguir trabajando a un ritmo más pausado en TV.




Comentarios