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Johnny B.Zero

domingo, 15 de abril de 2018

La casa torcida. Crítica.



GILLES PAQUET-BRENNER 'ANTES MUERTO QUE SENCILLO'; MÁS RETORCIDO QUE LA CASA QUE PROTAGONIZA SU RELATO.


Ficha técnica, sinopsis, lo que se dice, cartel, fotografías y trailer. (Pinchad aquí)





Crítica:


Gilles Paquet - Brenner, un guionista y cineasta francés tan poco conocido como la obra de Agatha Christie que lleva a la pantalla, Crooked House (La casa torcida) ha birlado a los tops crítics la posibilidad de realizar un epitome con el que poder lucirse sin tener que enfrentarse 'a pelo' a esta pieza tan particular, en especial porque nunca se ha llevado al cine o la televisión y ha quedado protegida en el lugar en el que su autora la dejó. Sólo unos pocos críticos norteamericanos han osado hablar de este título y han llegado a conclusiones obvias: no hay detective carismático a lo Hércules Poirot o Miss Marple, y no sólo porque el joven Charles Hayward, interpretado por Max Irons, carece de una tradición que lo respalde y por lo tanto le permita erigirse en el 'Rosebaud' de generaciones pasadas, sino porque en la primera parte del film, la de presentación de los personajes, el cineasta, a pesar de su aparente vocación de clasicismo, literalmente lo descuartiza, lo hace añicos. En los primeros pasos del relato asistimos a una escritura barroca, retorcida, en la que la fragmentación de los cuerpos, el enfoque/desenfoque, los contrapicados, grúas, saltos de eje y otros tantos recursos cinematográficos se ponen al servicio de la obstaculización del reconocimiento de cualquier pista, indicio o reconocimiento de los actores de las acciones que se sugieren, un aura de misterio que se irá resolviendo poco a poco, y se hará explícita cuando el joven detective, mediante una estratagema poco brillante, siente en la mesa a todos los miembros de la familia y comience a hacer patentes los lazos que les unen. Todo ello sazonado con tanta palabrería que parece que asistamos a la lectura de un escrito ilustrado con imágenes.





Esta forma de hacer justifica el que algunos hayan hablado de adaptación fallida, en la que los excesos que se producen al intentar ser fiel a un escrito, olvidando cómo es y cómo debe ser un texto cinematográfico, una actitud extendida entre ciertos realizadores que justifica la postura de Peter Grenaway cuando anatematiza las adaptaciones y aconseja huir de cualquier base literaria, incluso de un guión o un storyboard, afirmaciones que realiza en el contexto de entrevistas en las que coloca al periodista fuera de campo e incorpora en  la BSO su voz en off, dejando la silla que, en teoría, debía usar el entrevistador vacía. Dicho lo cual, es acertada la caracterización de los personajes mediante la música y la ambientación de los aposentos que ocupa cada uno de ellos en la enorme mansión, que, si parece extraña o torcida, es tan solo por los planos aberrantes con que las cámaras que dirige Paquet-Brenner la contemplan. En la recta final el discurso se torna más clásico, la imagen se tranquiliza y entra en juego la tensión, salvando el francés,  de esta forma y en el último momento,  su película.






Se ha afirmado que la identidad del asesino es inesperada y que este hecho convierte la novela más querida de su autora en una obra maestra, excelente y llena de misterio, más no parece que sea del todo así, ya que  la forma de actuar del personaje y la posición de sus allegados más directos en la saga familiar, que incluye varias generaciones, apuntan en esa dirección casi desde el primer momento. Las novelas de esta escritora inglesa, muy popular en las Islas Británicas, que hicieron felices a varias generaciones con sus '80 puzzles policíacos' (1), dieron lugar entonces a un especie de antecedente del merchandising, una serie de juegos sobre misterios para resolver orientados a  niños y adultos, que muchos recuerdan, enigmas en los que la escritora consumió gran parte de su vida, incluida su desaparición durante 11 días cuando descubrió la infidelidad de su marido, con la excepción de alguna novela rosa, que escribió bajo el seudónimo de Mary Westmacott. (2)









(1) El misterio que Agatha Christie se llevó a la tumba. Diario ABC, 15 de septiembre de 2016.
(2)  Carles Rull. Los misterios de Agatha Christie vuelven a la pantalla. 20 minutos, 26 de octubre de 2017.

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