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Johnny B.Zero

jueves, 5 de abril de 2018

La Ley de la calle. Crítica.







Ficha técnica:


Título original: Rumble fish.
País: España.
Año: 1983.
Duración: 118 minutos.

Dirección: Francis Ford Coppola
Guión: S.H.Hinton & Francis Ford Coppola, basado en la novela Rumble Fish de S.E.Hinton.
Casting: Janet Hirshenson, A.S.C.D.
Director de Fotografía: Stephen H.Burum, A.S.C.
Música: composición y arreglos de Stewart Copeland.
Edición: Barry Malkin.

Vestuario: Marge Bowers.
Maquillaje: Tim McNally y Jeff Kennemore.
Peluquería: Susan Mills y Peter Tothpal.

Producción: Fred Roos y Doug Claybourne.
Productor ejecutivo: Francis Ford Coppola.
Diseño de Producción: Dean Tavoularis.
Productores asociados: Gian-Carlo Coppola y Roman Coppola.
Producción manager: Thomas M.Hammel.
Compañía productora y distribuidora: Universal.


Intérpretes:


Matt Dillon: Rusty James,
Mickey Rourke: El chico de la motocicleta, Russell James.
Vincent Spano: Steve,
Diane Lane: Patty,
Diana Scarwid:: Cassandra,
Dennis Hopper: Padre,
Nicolas Cage: Smokey,
Christopher Penn: B.J.Jackson.
Larry Fishburne: Midget.
Tom Waits: Benny,
William Smith:  Patterson
Michael Higgins: Mr.Harrigan.
Glen Withrow: Biff Wilcox
Sophia Coppola: hermana de Patty .



Sinopsis:


Impactante y original adaptación de  la novela de S.E.Hinton (Rumble Fish ). Rusty  James ( Matt Dillon) es un joven inadaptado que intenta emular a su hermano, 'El chico de la moto' (Mickey Rourke), que en su día fue líder de una banda callejera y que desde entonces arrastra una reputación de rebelde e intocable, una respetabilidad que no le perdona un agente de la ley que le pisa los talones.

Crítica:


Coppola trata un tema viejo, una visión romántica de las peleas de las bandas callejeras, en zonas industriales como la que sirve de marco para la historia de  S.E.Hinton,  Tulsa (Oklahoma), con una puesta en escena y un tratamiento de la imagen vanguardista, Vivimos en un momento de despliegue de nuevas tecnologías, que comienzan a abrirse paso, no sin ciertas resistencias, como ha ocurrido cada vez que el cine ha avanzado en la construcción de un modo de representación que le  ha aproximado a  la expresión de la realidad o la ficción, el sueño o la vigilia, la locura o la razón. El realizador de origen italiano construye un discurso de la inadaptación, de aquellos que no están locos, sino simplemente en una 'peli' equivocada, parafraseando al padre de Rusty, que han nacido en un mal momento o  en la orilla mala; a pesar de tener habilidades para hacer lo que deseen, no encuentran qué quieren hacer, y esto les hace ver la vida  de forma distorsionada, en blanco y negro, o como daltónicos, excepto cuando miran a los seres que les simbolizan, como los peces luchadores de Siam, o  si la muerte les obliga a hacer frente a su verdad, en forma de luz roja del coche policial.

El hermano mayor tuvo más suerte en la vida; Rusty nació en mal momento, cuando la familia se había roto, y tuvieron que abandonar  su casa grande  y el padre, un abogado en declive, se entregó a la bebida. La madre los abandonó y durante tres días permaneció, siendo un niño, sólo,  sin que nadie se acordara de él, lo que le había creado la necesidad de estar rodeado de gente, de liderar a su grupo. Pero hasta en eso tuvo mala suerte. En pocos años la  heroína hizo su presencia en las calles y las bandas se replegaron, convirtiendo al mayor de los James en el héroe que todo el mundo evocaba y trataba de imitar, razón por la que la policía deseaba  abatirlo a toda costa. Nacido en la decadencia familiar y social, privado del acceso a la educación, se sentía desplazado de conversaciones  familiares que no entendía; todo su universo lo ocupaba  el hermano  que se había convertido en el sustituto de todas sus carencias, y era el que dotaba de glamour y lustre a su pobre existencia.

Pero su falta de formación implicaba importantes deficiencias: para ser un líder y dirigir a la gente, hay que tener una meta; Rusty no sabía dónde quería ir, ni qué hacer con su propio cuerpo, del que en una de las secuencias más oníricas del film sale su alter ego espectral  y va  visitando a sus amigos o lugares de trabajo y formación, para comprobar si lloran su  ausencia. Las bandas volverán, vaticina el hermano, porque el hombre necesita saber que pertenece a un grupo o a un lugar, aunque, de  momento, sólo queda la posibilidad de huir, buscar el mar y la liberación de toda atadura.

Todo este discurso lo construyó en 1983 con imágenes muy novedosas, que anticipaban cómo iba a ser el cine digital, aunque ya se le había anticipado George Lucas , en su famosa trilogía;  nos hace mirar a través de  'El chico de la moto' con la ayuda de planos muy abiertos, profundidad de campo , picados y contrapicados forzados y distorsionadores, cámaras rápidas que empujan a velocidad vertiginosa unas nubes que proyectan sombras inquietantes en las fachadas de las casas, semantización del color, y otros recursos cinematográficos que permite a los espectadores sentir la perturbación  de estos dos hermanos que han nacido en el lugar y el  tiempo equivocado, y penetrar en el mundo onírico de sus sueños y sus pesadillas. Francis Ford Coppola ha dejado hasta el momento  una  gran herencia a los amantes del cine, logrando un lugar destacado en el género de las bandas callejeras con esta obra de culto que imprimió una huella imperecedera en el imaginario del cinéfilo.




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