La noche del baile de medianoche. Jack Bender.





Ficha técnica:


Título original: The Midnight Hour.
País: Estados Unidos.
Año: 1985
Duración:97 minutos..

Dirección: Jack Bender.
Guión: William Bleich.
Casting: Susan Glicksman.
Dirección de Fotografía:Rexf L.Metz.A.S.C-
Música: Brad Field; supervisores: Al Bunetta, Tom Bocci, Dan Einstein.
Edición: David A. Simmons.
Dirección artística:
Decorador del set: Jeff Haley.

Diseño de Vestuario: John S. Perry.
Maquillaje efectos especiales: Tom Burman Studios.
Maquillaje: Wes Sawn.
Estilistas de peluquería: Silvia Abascal y Monique De Sart.


Productores: Ervin Zavada.
Productores ejecutivos: Sharon I.Sawyer
Diseño de producción: Charles Hughes.
Compañías productoras: Film Maple, Trib, ABC Video Enterprises, Capital Cities.



Intérpretes:


Shari Belafonte: Melissa Cavender,
Le Var Burton: Vinnie Davis,
Jonelle Allen: Lucinda Cavender,
Jonna Lee: Sandy Matthews,
Peter DeLuise: Mitch Crandall,
Kevin McCarthy: Juez Crandall,
Lee Montgomery: Phil Grenville,
Cindy Morgan: Vicky Jensen,
Dedee Pfeiffer: Mary Masterson,
Dick Van Patten: Martin Grenville,
Mark Blankfield: el monstruo,
Hank Garret:  Sargento Thompson,
Sheila Larken: Janet Grenville.



Sinopsis:



En una tranquila ciudad de Nueva Inglaterra, Pitchford Cove, fundada en 1677,- casi 100 años antes de la Guerra de Independencia, lo que tiene trascendencia en el film -, un grupo de alegres jóvenes deciden recrear una antigua historia que habla de una maldición a la que tuvieron que enfrentarse sus antepasados. En una noche de horror fueron convocados los muertos para que sembraran el terror entre los vivos. Cuando lo están preparando desatan la espantosa maldición. Demonios, espíritus, vampiros y zombies salen del cementerio para unirse a la celebración. El resultado es una mezcla brillante de horror y humor.



Lo que se dijo:



La prensa ni se preocupó de un film de serie B, realizado para TV. A pesar de lo que se diga con frecuencia y de los ataques a los taquillazos, es lo único que interesa a los periódicos de gran tirada. Dinero llama a dinero. Muchos olvidan que los grandes,entre los que se encuentran genios tan dispares como George Lucas, Francis Ford Coppola  y Quentin Tarantino entre otros. En la página hay cuatro opiniones de espectadores que le atribuyen una nota de 5,2.






Crítica:



Rebuscando por las estanterías de las tiendas especializadas encuentras pequeños tesoros, joyas inesperadas escondidas tras títulos desafiantes, films pequeños, con frecuencia realizados para las TVs, que no llaman la atención de los tops critics porque es cine pobre para los pobres  y no deja grandes ganancias en publicidad. Decía la esposa del protagonista de 'El lobo de Wall Street', interpretado por Leonardo DiCaprio, Jordan Belfort, que no hay publicidad mala, solo publicidad, y que no es malo que se agrupe un título bajo la etiqueta de mainstream, sino que no se hable de él, porque nace muerto. Y si una es capaz de adorar a este monstruo de la interpretación actual y le gustan muchas películas denostadas con la etiqueta de blockbuster, también lo es de rendirse ante  esta evocación de lo mejor de un pasado que llenó y llenará de emoción ' a quien la contempló en la realidad viva o la contempla hoy o puede verla mañana, cualquiera que sea la época histórica a que pertenezca o las ideas políticas que profese, en la medida de su capacidad para comprender la naturaleza humana. ( manoseando a Momsen y su mundo de los Césares; también el defendió a quien todos atacaron).








Este desconocido director de TV tenía esa capacidad que le permitió recuperar para la década de los 80 experiencias de jóvenes y adolescentes de la de los 60,  y recrear el universo cuya descripción nos legó George Lucas en una joya inapreciable, American Grafitti (1973), la crónica de aquellas calles repletas de coches inmensos, que en España llamaban 'Aigas', a causa de las pretensiones de los nuevos ricos que pedían al vendedor de turno el coche más grande que 'aiga'. En Europa, los jóvenes, más humildes, paseaban por las aceras, a pie, como recoge la canción de Françoise Hardy (una de las musas de Wes Anderson: "Tous les garçons et les filles de mon âge se promènent dans la rue deux par deux") . Estos chicos norteamericanos dedicaban canciones a sus novias en las radios y las escuchaban en los aparatos de sus coches, que cubrían con capotas cuando se revolcaban en el asiento trasero, en los multicines o en descampados, lo que inspiró muchas películas de terror o de luchas callejeras de bandas rivales, en las que apremiaba el miedo a la oscuridad y el aislamiento, el protagonista principal del terror, y la rivalidad entre machitos, causa de grandes tragedias. La calidad de zombie de la cheerleader Sandy (Jonna Lee) permite ese viaje al pasado reciente, a la música de Creedence Clearwater Revival, Ottis Redding  y otros de las décadas precedentes.






Jack Bender hace un bonito homenaje a George Michael y el famoso vídeo que realizó para su disco 'Thriller' John Landis, una obra maestra, objeto de estudio en las Universidades, aclamado como obra de culto casi desde el momento que salió al mercado. Le dedica el baile, la secuencia de reunión social de auténticos monstruos, demonios y zombies y jóvenes disfrazados de tales que emulan la coreografía del inventor del moonwalk. Los hijos de las fuerzas vivas  (dentista, juez...)  y los de las de ayer, algunos 'brujos notables' de Nueva Inglaterra, coincidirán en una reunión social la noche de Halloween, para la que se preparan desde los más pequeños, pasando por las policías locales o los padres de los jóvenes que atienden a los niños que piden 'truco o trato', a los que las paredes del sacrosanto hogar no pueden proteger. Un auténtico fin de fiesta, un giro final fantástico, explicará el interés de las cámaras por el nombre del pueblo y la fecha de fundación, que justifican el desfile de soldados de las dos guerras norteamericanas, la de Secesión y la de Independencia, por el centro de la localidad, mientras un personaje rocambolesco, apenas perceptible en medio de la bruma, canta 'Rie Payaso' de Ruggero Leoncavallo.






Un film sencillo, emotivo, agradable y reconfortante, que te devuelve a aquellas calles en las que Lucas hacía carreras de coches en su pueblo natal, Modesto, hasta que un accidente lo apartó de ellas, y en la que tantos personajes como Travolta, Matt Dylon, Mickey Rourke y tantos otros reaparecen convertidos en zombies y muestran a los que en 1985 eran adolescentes el lado bueno de su mundo y la posibilidad de que surja el amor entre generaciones. Muy interesante.



Comentarios