Exorcismo en Connecticut. Ficha técnica.




UN HECHO REAL


Ficha técnica:


Título original: The Haunting in Connecticum.
País: Estados Unidos.
Año: 2009.
Duración: 92 minutos.

Dirección: Peter Cornwell.
Guión: Tim Metcalfe, Adam Simon.
Casting: Eyde Belasco, CSA; Canadá: Jim Heber.
Dirección de Fotografía: Adam Swica.
Música: Robert J. Kral.
Edición:Tom Elkins.
Director arístico: Edward Bonutto.
Decoradores del set: Steve Shewchuk, Craig Sandells.

Diseño de Vestuario: Meg McMillan.
Responsable de maquillaje: Doug Morrow.
Jefe de departamento de peluquería: Forest Sala.


Productor: Paul Brooks, Andrew Trapani, Daniel Ferrands, Wendy Rhoads.
Productores ejecutivos: Scott  Niemeyer, Norm Waitt, Steve Whitney.
Co-productores: Brad Kessell, Jeff Levine.
Diseño de producción: Alicia Keywan-
Compañías productoras: Integrated Gilms Productions; distribución:  Lionsgate, Gold & Circle Films; distribución video: DeAPlaneta.


Intérpretes:


Virginia Madsen: Sara Campbell,
Martin Donovan: Peter Campbell,
Elias Koteas: Reverendo Popescu,
Kyle Gallner: Matt Campbell,
Amanda Crew: Wendy,
Sophi Knight: Mary,
John B.Lowe: Mr. Sinclair
Ty Wood: Billy Campbell,
Erik J.Berg: Jonah,
John Bluethner: Ramsey Aickman.




Sinopsis:



Tras recibir la noticia de que su hijo Matt tiene cáncer, Sarah y Peter trasladan a toda su familia a una imponente casa cercana a la clínica donde está siendo tratado, un edificio de estilo victoriano que oculta un oscuro pasado, una funeraria en la que sucedieron terribles acontecimientos. Poco después, la familia empieza a presenciar extraños y violentos fenómenos que, al principio, asocian con el estrés provocado por la enfermedad, hasta que se percatan de que se enfrentan a oscuras y terroríficas fuerzas de origen sobrenatural.



Lo que se dice:



El film ha sido muy bien valorado. Javier Ocaña opone un pequeño matiz: "¿Qué da más miedo, un fantasma o un cáncer? ¿El espectro de un muerto que se niega a dejar el mundo de los vivos o un enfermo terminal que se debate a uno y otro lado de la frontera? Peter Cornwell, director novel, siguiendo un guión de Adam Simon y Tim Metcalfe, al parecer inspirado en una historia real, lo tiene claro: ambas cosas son pavorosas, así que, ¿por qué no unirlas? El resultado es Exorcismo en Connecticut, una desasosegante apoteosis del mal rollo durante una primera mitad dolorosa e inquietante, y un pequeño desvarío cuando, a la hora de visualizar los terrores de una familia alojada en una casa encantada de haber conocido la tragedia entre sus paredes, su director no alcanza a controlar los tiempos de montaje..." (1) Mario  García (Cinemanía) comenta lo obvio: "Peli de terror tensa (y desagradable) donde las haya, toca varios palos espeluznantes..." (2)

Para Desiré De Fez no es una propuesta novedosa, pero funciona, gracias especialmente al diseño de secuencias fantásticas y las muy inquietatnates sesiones de espiritismo. Concluye reafirmando su tesis inicial: "No es la originalidad la principal virtud de esta película de terror. Responde al patrón de las cintas sobre casas encantadas y aglutina lugares comunes de los films de fantasmas. No es una propuesta novedosa, pero funciona. Le sobra algún recurso fácil y demodé, como un uso tramposo de los sueños y un abuso de los insertos, de las imágenes contundentes, para sobresaltar. Pero varios factores juegan a su favor. Uno es un escenario atractivo, la vieja mansión en la que se instala la familia protagonista..." (3)


Crítica:



El film, pues, ha tenido muy buena crítica, aunque parte de una premisa terrible: el hombre es mortal, y todos sabemos que vamos a morir, pero tener cáncer, ocupar una casa encantada y ubicar la habitación de un sótano, muy aseado, nada parecido a los que abundan en las películas del género norteamericanas, (Estados Unidos es un área que sufre continuos terremotos, tornados, tifones, como el que se lleva lejos a Dorita en 'El Mago de Oz'), aunque, sin embargo es la antesala de un quirófano de una funeraría, que solían estar bajo las casas del propietario. Por si esto fuera poco, en el lugar se hacían sesiones de espiritismo y necromancia, un tipo de magia para importunar a los muertos con reliquias de sus cuerpos (en especial los párpados para que no se pudieran cerrar sus ojos), por lo que sus cadáveres no se hallaban en sus fosas ¿Qué más se puede pedir? Demasiado para soportar el hecho irremediable, del que nadie puede escapar. Estos son los mimbres con los que construye su historia el realizador de Piedad (Mercy, de Stephen King), que parece dispuesto a poner toda la carne en el asador, unas circunstancias a la que añade otro elemento perturbador: el enfermo no puede decir lo que ve para evitar que interrumpan su tratamiento. Elias Koteas advierte al joven enfermo que los que padecen su enfermedad, como él mismo, está más tiempo en la frontera entre la vida y la muerte.

El problema comienza cuando el relato se torna lovekraftiano y los fantasmas del muchacho adoptan forma, y ésta, por un diseño cutre, probablemente más debido a la falta de recursos que a la ausencia de imaginación, el miedo se torna en ridículo, precisamente en el género que ha salido más beneficiado con el avance de la ciencia y la tecnología aplicada a los modos de representación. Si se carece de la financiación adecuada para representar a los fantasmas es mejor sustituir su visión por técnicas más convencionales y efectivas de generar tensión , una opción que se impone en las secuencias más perturbadoras. La simple idea de estar viviendo sobre una funeraria es ya de por si efectista. Poco a poco irán entrando, además otros conflictos: el de un músico, un guitarrista, convertido en padre de familia, una situación que no ha asimilado y lo ha conducido al alcoholismo, decepcionando a los suyos.

Quien haya visto el film no olvidará la secuencia final, aunque todo lo que ocurre con anterioridad sea perfectamente olvisable.



(1) El terror del cáncer. Diario 'El País', 2 de agosto de 2009.
(2) Extracto en Filmaffinity.
(3) Exorcismo en Connecticut. Para los fans de los films de casas encantadas.Fotogramas.
Fuentes: Filmaffinity, Film en Videoclub de ONO.

Disponible en el videoclub de ONO.




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