El monstruo. (2016) Ficha técnica y crítica - cinelodeon.






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TERROR INDIE


Ficha técnica:


Título original: The Monster
País: Estados Unidos
Año: 2016
Duración: 90 minutos
Género: Terror

Guión y dirección: Bryan Bertino
Casting: Ilona Smyth
Director de Fotografía: Julie Kirkwood
Música: Tom Hajdu & Andy Milburn
Edición: Maria Gonzales
Supervisor de arte: Garren Dunbar
Concepto artístico: Lonnie Lapierre
Decorador del set: Fanny Gauthier

Diseño de vestuario: Jennifer Stroud
Maquillaje efectos especiales: Zane Knisely
Responsable de maquillaje: Marissa Clemence
Responsable peluquería: Tara Brawley

Diseño de producción: Shane Boucher
Productores: William Green, Aaron L.Ginsburg, Brian Bertino, Adrienne Biddle, p.g.a.
Productores ejecutivos: Charles Auty, Ted Cawrey, Vaishali Pate, Simon Williams
Productores ejecutivos_ Richard Suckle, Sonny Mallhi
Compañías productoras: Atlas Independent, , Unbroken Pictures, Embankment, asociado Bun and Ham Productions Embankment Films





Intérpretes:


Zoe Kazan: Katy,
Elle Ballentine: Lizzy,
Aaron Douglas: Jesse,
Christian Ebadi: Leslie Williams,
John Brooks: Marc Hickox,
Scott Speedman; Ruy,
Chris Webb: Monstruo,
Meeko: Lobo.


Sinopsis:


Kathy y su hija Lizzy se extravían en el bosque, quedando atrapadas en medio de una tormenta colosal. Por si esto fuera poco, son acechadas por una criatura terrible, que no es humano ni animal. Con The Monster, Bryan Bertino convierte el terror primario en un elemento catártico para redefinir la relación entre una madre y su hija.





Crítica:



Si bien la crítica ha guardado silencio en torno al último film de Bryan Bertino (Los extraños /The Strangers, 2008, Mockingbird, 2014), los espectadores si han hablado desde las plataformas que ponen a su servicio algunas páginas, como Filmaffiinity, y han sentenciado la catástrofe de un proyecto, que si bien ha renunciado a invertir grandes sumas en la generación de imágenes por computadora (CGI: Computer Generated Imagery), lo que es contemplado como un mérito por los fans del género indie, no ha escatimado a la hora de contratar a los actores, seleccionando como protagonista a Zoe Kazan, una estrella del firmamento indie, nieta de Elia Kazan y novia de Paul Dano, con el que trabajó en Ruby Sparks, uno de los emblemas del género, en el que se impone lo retro en tecnología (vinilos, máquinas de escribir...), y se busca la contención en las formas, cuyo guión es responsabilidad de la actriz. Son escasos sus papeles como protagonista, y, entre ellos se encuentra el de este film que dirige Bryan Bertino, en el papel de una jovencísima madre, incapaz de proporcionar un hogar estable a su hija pre-adolescente, que ha decidido comenzar una nueva vida con su padre.







Como es habitual en cierto cine norteamericano, (indie o el subgénero de este movimiento denominado mumblecore)  se asocia, implícitamente, el pelo tintado de colores y la proliferación de tatuajes con una forma de marginalidad (The Florida Project, Sean Baker, 8 de febrero de 2018), presentando las imágenes de tal forma que sea el espectador el que establezca esa conexión. Pero Bertino naufraga cuando cree que el público es tonto y hay que darle el background 'masticado' para que de el significado correcto al monstruo cuando éste se materializa. Lo grave no es que el guionista y director hayan construido un híbrido de drama psicológico y relato de terror, como si estuviéramos ante dos dimensiones, -la realidad y la ficción -, que caminan paralelas sin encontrarse, una forma de concebir su discurso que aboca a un desenlace de la historia  más que sorprendente, bizarro e incluso ridículo. Lo peor es que no ha sabido entender cómo se construyen ciertas metáforas cinematográficas, que han llevado al éxito a Jennifer Kent en 'Babadook', ò David Robert Mitchel en 'It Follows'.  Cuando Bertino saca a su monstruo de la penumbra, inmerso en la oscuridad, está tan manido el discurso de la fealdad ética y moral de la madre que maltrata física y psicológicamente a su hija que ya no esperamos nada del bicho.







Aunque resulte ocioso decirlo, la sucesión de flashbacks explicativos y de sustos repetitivos en medio de la noche en una carretera perdida, a la que madre e hija han llegado sin la exigible planificación, -una vía sin apenas tráfico -, a causa de la desidia de una mujer incapaz de librarse de la resaca, son factores responsables de un ritmo lento con unos compases mecánicos y sin alma, que arruinan cualquier intento de generar tensión. Música country, estancias filmadas de forma agobiante y claustrofóbica, sin perspectiva, nos aproximan al cine de Sundance, pero pronto se distancia de trabajos como los de Tarantino o Xavier Dolan, para aproximarse a una estética indie en la búsqueda de una independencia, no sólo temática, sino libre, al menos en apariencia, del control de la industria. No le sale bien.


Trailer en Youtube


Páginas visitadas: Filmaffinity e Imdb.

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