Páginas vistas en total

domingo, 12 de abril de 2015

Amor y Letras. Josh Radnor.



:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Ficha técnica:

Título original: Liberal Arts,
País: Estados Unidos.
Año: 2012.
Duración: 97 minutos.

Dirección: Josh Radnor.
Guión: Josh Radnor.
Casting: Suzanne Smith Crowley, Jessica Kelly, Deborah Maxwell Dion.
Dirección de Fotografía: Seamus Tierney.
Música: Ben Toth; supervisor: Andrew Gowan.
Montaje: Michael R.Miller, a.c.e.
Director artístico: Scott Kuzio.
Atrezzista: Leyna Haller.

Diseño de Vestuario: Deborah Newhall.
Responsable de peluquería: Chansopheak Tong.
Responsable de maquillaje: Jessica Kelleher

Producción: Brice Dal Farra, Claude Dal Farra, Lauren Munsch, Josh Randon, Jesse Hara.
Co-Productor: Bryan Thomas
Productor ejecutivo: Paul Prokop, Peter Graham, Stephen Hays.
Diseño de producción : Jade Healy.
ICE Films, BCDF Pictures, Tom Sawyer Entertainment, Strategie Motion Pictures


::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Intérpretes: 

Elizabeth Olsen: Zibby,
Josh Radnor : Jesse Fisher,
Richard Jenkins: Profesor Peter Hoberg,
Alison Janney Profesora Judith Fairfield,,
Elizabeth Reaser: Ana ,
John Magaro: Dean,
Kate Burton:Susan,
Robert Desiderio: David,
Zac Efron: Nat.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Sinopsis: 

Jesse Fisher (Josh Radnor), un antiguo estudiante, regresa a su antigua Universidad para asistir a la cena de jubilación de su profesor favorito. En el evento conoce a una joven estudiante de 19 años, Zibby (Elizabeth Olse), que despierta en él sentimientos que permanecían dormidos, pero debe hacer frente a una serie de obstáculos,entre los que se encuentra la edad que los separa. Críticas: Se ve con cierta simpatía el cine que realiza Josh Radnor, al que se equipara con Woody Allen, director del que le distancia la falta de talento.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Críticas:

Para Claudia Puig la pelícuñla de Radnor "es una inteligente mezcla de ternura y, observaciones brillantes y agudas. Sus personajes hablan como personas reales - que también resultan ser inteligentes, atractivas y reflexivas (...) La película tiene elementos de una historia de jóvenes mayores de edad, una comedia romántica y una odisea personal. Radnor capta hábilmente la decepción sutil pero palpable de la buena educación,  de chicos emocionalmente vulnerables, treintañeros que dejaron la universidad llenos de esperanzas y promesas que  aún no se han cumplido. (Liberal Arts: Un estudio inteligente sobre el amor y la juventud. USA Today).

"Aunque los conocimientos suelen acarrear buenas dosis de soberbia y egolatría, muchas veces la sabiduría lo que conlleva es contrariedad continua: cuanto más se sabe, más se da uno cuenta de lo que en realidad le queda por conocer, y más insatisfecho se está. Un sentimiento que pulula alrededor de la notable Amor y letras, nueva película como director del también intérprete Josh Radnor, tras la adultescente Happythankyoumoreplease (ya saben, adultos a los que les cuesta dejar atrás el peterpanismo),con la que reincide en sus exquisitos gustos literarios, su personaje con cierta alergia al compromiso y un tono cada vez más romántico." (El intelecto insatisfecho. Diario 'El País', 15 de marzo de 2013).

Carmen L.Lobo cree que Amor y letras " En la segunda película dirigida por Josh Radnor, el actor encarna a Jesse, un tipo algo pánfilo amante de la lectura y de futuro incierto que regresa a su antigua universidad para asistir a la cena de jubilación de un profesor. Allí conoce a una espabilada chica de 19 años, muslos firmes y una piel que huele a cerveza. Ambos sienten una poderosa atracción que acaba en tres cuartos de romance, aunque la diferencia de edad entre ellos le puede ganar la batalla al deseo." (Tal como éramos, o no. Diario 'La Razón)


::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Comentario:


Cuanto más se sabe, más se sufre. 
Ecclesiastes, 1, 18
Cita con pretensiones de crear un envoltorio culto a la película.

Jesse Fisher acude a su antigua Universidad, respondiendo a la llamada de un viejo profesor que se jubila, lo que le da la oportunidad de volver a ver a la profesora de literatura romántica que lo marcó como estudiante. La resistencia a crecer constituye el  background de una comedia universitaria para universitarios que fue muy bien recibida por la crítica, cuyo protagonista, interpretado por el propio guionista y director, Josh Radnor, al que algunos han querido comparar con  Woody Allen, (me patinan las neuronas),  se niega a abandonar la institución y culpa a sus 'cuatro padres' de tener que abandonarla (ironía que indica que sus padres, divorciados, han rehecho sus vidas). Lo malo es que a los 35 años, no es que siga aferrado a un paterpanismo irredento, sino que es tan pánfilo y moñas como lo era en la edad del pavo; al llegar al campus conoce a una pareja, amiga del profesor, que tiene una hija de 18 años, Zibby (Elizabeth Olsen), de la que se  se enamora y pierde un tiempo precioso calculando los años de edad que los separan, porque todavía no parece haberse enterado de que hay pocas cosas imperecederas. La chica, mucho más realista, distingue con claridad entre amor y sexo, y es capaz de darse cuenta de la realidad y emitir su propio diagnóstico: ella está muy avanzada y él bastante atascado. 

Pero no es sólo el joven de 35 años el inmaduro, sino el profesor interpretado por Richard Jenkins, el que primero se jubila y enseguida se arrepiente, cuando ya tiene sustituto y reacciona como otro adolescente ante la imposibilidad de dar marcha atrás; es comprensible que se sienta infeliz, porque en su interior ve un joven de 19 años que tampoco crece. El único espabilado es un estudiante con problemas mentales y tendencias suicidas, que se siente agresivamente infeliz en la Universidad. Pero todo tiene solución: debe abandonar las lecturas sesudas y pasarse a los bestsellers, como hacen los jóvenes de su edad. Según el consejo del cultivado Jesse.

La voz que se ha elegido para el doblaje español redunda en la falta de  madurez del individuo al que representa el guionista y director Josh Radnor . Todos los elementos contribuyen a la monotonía de un film carente de interés, (incluso los que más alaban al realizador le piden un poco más de mordiente):  la música indie plana y la  clásica  cada vez más pretenciosa a medida que avanza esta historia sorprendente, tanto que parece imposible que alguien haya abordado un proyecto así y haya conseguido financiación y una crítica tan favorable a una película en la que lo más inteligente es precisamente  una discusión en torno a un bestseller sobre vampiros, que el ilustrado Jesse tiene los bemoles de leer para poder discutir con la estudiante de 18 años.

Recorriendo el relato hay un joven que aparece de vez en cuando, que no forma parte de la Universidad a la que asistió Jesse en su juventud, pero que siempre que se le necesita está en el banco adecuado, ya sea de noche o de día,y que, al parecer, es una especie de fantasma (¿su alter ego? ¿ su Pepito Grillo?)  que habla de células imaginales. Este es el momento en que un espectador dotado de sentido común se pone a llorar de risa. "Sé amor" le dice a Jesse, después de una sesión de gestos increíbles, cuando éste va al encuentro de Zibby quien le sugiere una sesión de sexo al tiempo que le informa de que es virgen, lo que supone que un irresponsable debe asumir una responsabilidad algo a lo que no está dispuesto, resultándole más fácil anteponer la moral, que precede a la culpa, a modo de justificación.

Viendo ciertas películas, una empieza a creer en las invasiones extraterrestres y que esta es la razón por la que no nos entendemos unos a otros, y nos reímos cuando toca llorar,según la pauta que nos han marcado,y nos parece ridícula y patética una película que a ciertos críticos les gusta tanto, quizá porque sus protagonistas son jóvenes domados, que no se comportan como lo que son, sino como a los adultos les gustaría que fueran. El único personaje con cierto coraje es el de la profesora madura, a la que la vida ha endurecido, que aconseja a su antiguo alumno que ponga una armadura a su corazón blandengue. El problema reside en que cuando se hablan lenguas diferentes es difícil que se entienda la gente y cada cual se retira a su rincón, donde se siente como el villano de Lope ( de Vega).



No hay comentarios:

Publicar un comentario