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jueves, 19 de mayo de 2016

Malèna. Giuseppe Tornatore.





Ficha técnica:

Título original: Malèna.
País: Italia.
Año: 2000.
Duración: 88 minutos.

Dirección: Giuseppe Tornatore.
Guión: Guisuppe Tornatore, basado en una historia de Luciano Vincenzoni.
Dirección de Fotografía: Lajos Koltai, A.S.C., H.S.C.
Música: composición, arreglos y dirección: Ennio Morricone.
Edición: Massimo Quaglia.
Director artístico: Francesco Frigeri.
Diseñador del set: Bruno Cesari.
Especial agradecimiento a Anthony Minghella.

Diseño de Vestuario: Maurizio Millenotti.
Responsable del maquillaje de los artistas: Alessandro Bertolazzi.
Jefe de peluquería: Giuseppina Bovino.

Productores: Harvey Weinstein, Carlo Bernasconi.
Productores ejecutivos: Bob Weinstein, Teresa Moneo, Fabrizio Lombardo, Mario Spedaletti.
Productor en línea: Mario Cotone de Pacific Pictures, srl.
Compañías. Productoras: Miramax International, Medusa.Films Productions.

Intérpretes:


Monica Bellucci: Malèna Scordìa.
Giuseppe Sulfaro: Renato Amoroso.
Luciano Federico: Padre de Renato,
Matilde Piana: Madre de Renato,
Pietro Notarianni: Profesor Bonsignore,
Gaetano Arónica: Nino Scordìa,
Gilberto Idóne: Lawyer Centorbi,
Angelo Pellegrino: Secretrio político.
Gabriella Di Luzio: Amante del barón.
...

Sinopsis:


Malena es la  belleza más encantadora e irresistible de Castelcuto, un tranquilo pueblo de la soleada costa siciliana. Es nueva en el pueblo y, estando su marido en la guerra, cada paso que da se convierte en un espectáculo que va acompañado de las lujuriosas miradas de los hombres y de los resentidos cotilleos de sus envidiosas esposas. Un ejército de flacos adolescentes en bicicleta la sigue allí donde vaya, con la única intención de observar su exquisita y arquetípica belleza. Pero entre ellos se encuentra Renato, un chico de 13 años con mucha imaginación que lleva su deseo a unos límites  de obsesiva fantasía.


Comentario:


Giuseppe Tornatore, en cuya opera prima ya dejó constancia de que nacía un director que, gustara o no, no iba a dejar indiferente a nadie: El profesor, película protagonizada en 1986 por Ben Gazzara, fue un buen retrato de cómo funcionaba la mafia en su Sicilia natal; después vinieron grandes éxitos, todos relacionados con un amor a su tierra sin descuidar los vicios de sus compatriotas, colocándolos en el mismo lugar que aquellos aspectos más sentimentales que unen a los individuos con los sentimientos que les evocan la infancia perdida, como aquel entrañable rollo de cine montado con los recortes que imponía la censura, que hace de 'Cinema Paradiso ' (1987), su segunda película que atrajo la atención de la Academia de Cine Norteamericana. Tras  lamentarse del abandono físico y sentimental de las personas mayores y el enfriamiento de las relaciones familiares en 'Todos estamos bien' (1990), las relaciones entre un hombre y una mujer en 'La domenica specialmente' (1991), la emigración italiana a Estados Unidos (La leyenda del pianista en el océano, 1998),..., vuelve a poner el foco en las gentes sicilianas en este film duro y nada complaciente con la sociedad patriarcal imperante y muy desacralizadora de eso que muchos, de forma populista, llaman 'la gente, que militó alegremente con el fascismo antes y durante la Segunda Guerra Mundial, y recibió con el mismo alborozo y entusiasmo al ejército norteamericano liberador para unos e invasor para otros.



El film fue muy cuestionado en su país porque fue financiado por Medusa ( que ha apoyado más de un proyecto de Tornatore), una compañía de Silvio Berlusconi, asociada con  Miramax, la compañía de los Hermanos Weinstein, que intervinieron en el film, uno como productor y otro como productor ejecutivo, aunque el político italiano ha patrocinado más de una cinta del ilustre italiano. Reiteradamente nominada y ganadora de premios como los Globos de Oro de Italia, muy merecidos, Tornatore vuelve a dejar  con esta película una crónica estupenda de su buen hacer, con una historia que ubica en la ciudad de Castelcuto, en la muestra imágenes de la ciudad de Siracusa donde se rodó gran parte de la película. "Giuseppe Tornatore se cruzó con la historia de Renato y Malèna, en un cuento escrito por el veterano guionista Luciano Vincenzoni, autor de más cien guiones para filmes, entre ellos algunos clásicos de Sergio Leone. Vincenzoni elaboró la historia imaginada de "Malèna" una mujer que fue capaz de revolucionar un pequeño pueblo de Italia durante la Segunda Guerra Mundial por medio de sus encantos. Tornatore se sintió inmediatamente atraído por los temas de "Malèna": para él también era una historia inolvidable, especialmente si se la contempla a través de los ojos de un niño." (1)





Aunque Filmaffinity no aporta valoraciones, excepto cuando considera el film importante, en esta ocasión Pablo Kurt se explayó en su crítica de la película de Tornatore: "Mussolini mete a Italia en la II Guerra Mundial, pero las hormonas de un joven adolescente italiano batallan su propia guerra. La culpable: una atractiva mujer que provoca su despertar sexual, pero también los murmullos y envidias de todo el pueblo. Flojo y sobrevalorado drama dirigido por Tornatore, falto de fuerza, pobre en su erotismo, y sobrado de tópicos sobre el cotilleo e intolerancia de las masas. Dichos los aspectos negativos, comentar que su banda sonora y su fotografía estuvieron nominadas a los Oscar... y que sale Mónica, insultantemente bella, que aquí consolida parte del merecido prestigio de belleza italiana que ha logrado convertirla en "la Bellucci". (2)




El film es del año 2000, un momento en el que internet no había alcanzado las cuotas de visibilidad de que disfruta en la actualidad, algo que tiene repercusión en estos momentos, en los que es difícil pulsar la opinión de la prensa y el público de entonces, muy engañosa, por otra parte, ya que todavía son muy escasos los espectadores que dan su valoración en cualquier tipo de página. No obstante sorprenden la persistencia en el tiempo de una tendencia a banalizar el mal, algo que, como advierte Hannah Arendt puede acabar produciendo monstruos sociales reales, como  el famoso nazi juzgado en Israel, Adolf Eichmann, que se consideraba a sí mismo un ciudadano ejemplar que simplemente hacía lo que debía hacerse: cumplir las leyes. En el film de Tornatore no estamos simplemente ante el cotilleo e intolerancia de las masas, sino que la visión del cineasta respecto a los habitantes de Castelcuto es una denuncia en toda regla de cuando los individuos actúan como grey y son capaces de cometer todas las tropelías posibles contra la persona que encarna sus monstruos y sus temores. La influencia de Hitchcock está presente en el personaje de Malèna, que si bien da nombre al film, es un símbolo que cruza diariamente el pueblo, sin hablar nunca, despertando los peores sentimientos que alberga el constructo de la sociedad patriarcal, en la que los hombres arden en deseos por la mujer más bella del grupo, mientras sus esposas se convierten en las verdugos de aquella que representa todo sus propias carencias: formación, juventud y belleza. La violencia que ejercen estas mujeres comienza siendo psíquica, y acaba de la forma en la que los regímenes intolerantes, entre ellos el fascismo italiano, han formado a sus súbditos: palizas seguidas de cortes de pelo, una purga muy habitual en determinados momentos históricos en los que se ha querido humillar profundamente a una mujer. Quien ha acusado falsamente a Malèna de ejercer la prostitución, acaba echándola a los lupanares con el intento de ensuciarla. Algo que, por otros motivos, no consiguen.




Pero, a pesar de que el film lleva el nombre de esta mujer, el verdadero protagonista es un adolescente de quince años: Renato Amoroso, interpretado por  Giuseppe Sulfaro, que comienza a sentir los desequilibrios hormonales del que crece, que, a diferencia de sus compañeros, tan cínicos como  sus padres, se enamora del objeto de su deseo y la ayuda en la distancia. Un personaje que contempla horrorizado las tropelías que comete la gente de su pueblo, un testigo de los excesos de sus conciudadanos de todas las edades, el ojo de la cámara que mira, en su caso a través de la cerradura de la puerta de Malèna, y 'asiste' a multitud de historias de amor y de sexo ficticias. Cuando su padre, de ideas comunistas,  lo lleva por primera vez  a un prostíbulo para que tenga su primera experiencia, al preguntarle la chica elegida si ha tenido alguna vez contactos sexuales, le responde: "Muchas veces en la imaginación." Sólo  al final del film logra estar cerca de la mujer y casi rozarle la mano (de nuevo en su imaginación). Un film sobre la culpabilidad colectiva no sentida como tal por quien la ejerce sin remordimientos, ni siquiera cuando Malèna deja de estar sola, y, haciendo alarde de cinismo, quieren interponer el olvido entre ellas y su víctima, que sólo tiene  un aliado: el inocente, el observador imparcial que, desde un lugar discreto, contempla los excesos de la gente de su pueblo, de una sociedad patriarcal en la que las mujeres parecen no darse cuenta de que su situación es el resultado se una sumisión ancestral aceptada, en la que pasan a ser la esposa del médico, del abogado, del profesor..., imitadas por las más humildes, mientras ellos desean a Malèna, aunque sea recluida en un prostíbulo, marginada y despreciada, para favorecer el rechazo de las mujeres de su propiedad. Monica Belucci es guapa, sí, pero no mucho más que otras que han sido sacrificadas a lo largo de la Historia. No parece que Tornatore haya querido hacer una película erótica





(1) Diario La Prensa Digital. Argentina.
(2) Pablo Kurt. Filmaffinity-.



 

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