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domingo, 27 de noviembre de 2016

El extraño. Na Hong-jin





ANGUSTIOSO PROYECTO DEL SURCOREANO 

NA HONG-JIN. 154 MINUTOS DE ESTUPOR.



Ficha técnica:


Título original: Koksun.  Aka: Gokseong/The Walling.
País: Corea del Sur.
Año: 2016.
Duración: 156 minutos.

Guión y dirección:   Na Hong-jin
Diseño de Fotografía: Hong Kyung-Pyo.
Música: Jang Young-Gyu.
Dirección artística:
Departamento de sonido: Dong-Ham Kim, John Soukup.

Productor: John Penotti.
Compañias. 20 th Century Fox y Fox Corea, SideMirror, Deepzin
Créditos en coreano, lo que dificulta las transcripciones que hacen las webs especializadas.

Intérpretes:

Do Won Kwak :  Jong-Goo,
Woo-hee Chun : la mujer sin nombre,
Jung-min Hwang :    Jeong-min Hwang,
So-yeon Jang :
Han-Cheol Jo :
Hwan-hee Kim : Hyo-jin,
Jun Kunimura : el extranjero.

Sinopsis


La vida de un pueblo coreano se ve trastornada por una serie de asesinatos salvajes y misteriosos que azotan a una pequeña comunidad rural. Los rumores y las supersticiones se propagan a causa de la presencia, desde hace poco tiempo, de un anciano extranjero que vive como un ermitaño. Ante la incompetencia de la policía para encontrar al asesino y sin tener una explicación racional, algunos habitantes del pueblo buscan un chamán. Yong gu, un policía cuya  familia está directamente amenazada, cree que los crímenes tienen un origen sobrenatural.




Ignasi Juliachs hace un buen resumen para el diario 'La Vanguardia' , señalando con el dedo al posible responsable de estos sangrientos acontecimientos: " Algunos empiezan a sospechar de un solitario japonés instalado en el bosque (el distinto que, además, en el imaginario coreano es el enemigo por antonomasia). La policía local se evidencia inepta para resolver la situación,(...). Hasta aquí, sin embargo, y pese a lo pavoroso de algunas situaciones, se mantiene un tono tragicómico logrado, aunque puede que también exasperante dada la estupidez de los oficiales. Pero el relato, que se agrava cuando la hija de uno de los policías parece afectada también, evoluciona hacia un caso de posesiones, exorcismos, chamanes y tutti quanti, incrementada la sospecha en el japonés. No obstante, la cosa no se detiene ahí: el guión, en un metraje tremendamente dilatado, da como diez vueltas más, incluyendo fantasmas inquietantes de por medio, lo que puede dejar al espectador sumido en tal grado de desconcierto y estupefacción que acaba por agotar, cuando menos a cierto público " (1)

Críticas:

El tomatometer de Rotten Tomatoes no recoge reseñas de los críticos de los principales periódicos estadounidenses, pero da una aceptación del público del 100%, pulsada, eso sí, la opinión de tan solo 14 usuarios.

Ignasi Juliachs concluye afirmando que: "Na Hong-Jin parece haberse esforzado en realizar un film de terror que se quiere distinto, alejado de lo manido, pero lo que acaba por lograr es una cinta errática, mareante y excesivamente larga. Acaso lo suyo sea el thriller puro y duro, donde hasta ahora ha realizado sus mejores trabajos." (opus cit.)



Luís Martínez introduce su artículo incidiendo en su capacidad de cortar la respiración de su público: " Un thriller se mide por su capacidad para pautar el ritmo al que el espectador respira. El objetivo, obviamente, es detener el aliento, ahogar la mirada. Y pocos tan capacitados en este oficio de cine a pulmón libre como el coreano Na Hong-jin. Si The Yellow Sea, su anterior trabajo, era ya un milimetrado ejercicio de nihilismo brutal y desasosegado, El extraño, dos cuerpos por delante, incluye el aroma de lo sobrenatural en una exhibición tan rigurosamente absurda que desarma." (2)

Jordi Costa valora el hecho de que: "Con una impecable factura técnica, unos creativos fuera de campo, juegos de sonido y montajes en paralelo, El extraño no deja de mostrar a una sociedad a la deriva, culpable, pecadora y perdida, entre la religiosidad convencional y el paganismo. Y, como en la portentosa Zodiac, con la que comparte variados aspectos, no importa tanto la resolución del enigma como la obsesión del personaje central, un torpe sargento de la policía, inoculada al corazón del espectador. (3)

Comentario:


En una pantalla en negro se inscribe el relato de un narrador en off que sitúa al espectador y lo coloca ante el tipo de historia en el que  se va a introducir, si acepta seguir viendo el film: "Estaban sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu, pero él les dijo: ¿Por qué estáis tubados y por qué surgen dudas en vuestros corazones? Mirad mis manos y mis pies. Soy yo mismo, Palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo". Lucas , capítulo24, versículos 37-39.

Mas quien esté acostumbrado al cine del género, especialmente inquietante y desasosegante que procede del extremo oriente, con toda probabilidad quedarán defraudados por el camino que ha elegido Na Hong-Jin para construir sus metáforas, enraizado en las más atávicas y profundas raíces que atan a los individuos a chamanes y sacerdotes, dispuestos a interpretar cualquier fenómeno de origen natural o provocado por el hombre, ya se trate de una larga y destructiva sequía, un terremoto o una intoxicación en masa a causa de las malas prácticas industriales.

El cineasta levanta un muro de extrañamiento que distancia al espectador occidental de la idiosincrasia, los sentimientos y las creencias del pueblo coreano, - a pesar de que entre los exorcistas se halle un sacerdote cristiano -, y sus zombies, fantasmas, diablos y aquellos que los combaten apenas nos arañan la piel, y no por falta de desparrame de todo tipo de fluidos y algún que otro mordisco, en un contexto natural, en esos bosques malditos que tan buenos frutos han dado al género de terror. Dice Luís Martínez que en el cine de Na Hong-Jin todo está pautado y milimetrado, algo en lo que no yerra, y que obedece a una forma de hacer más serena y reflexiva del cine del lejano oriente, pero la introducción de prácticas equivalentes al exorcismo que practica la iglesia católica y sus diferentes sectas y ramificaciones no tiene ningún punto de contacto con los rituales que practica el chamán coreano y su homólogo japones, que aparecen como absurdos a los ojos de un espectador de estos lares.

A pesar de lo dicho, la tensión y la emoción que genera se intensifica en la última hora de un metraje de 156 minutos, en los que, cuando creemos que hemos llegado al subtexto en que se apoyan los diferentes usos trasladados del lenguaje audiovisual,  como atrapados en la vorágine de un tornado, todas nuestras percepciones quedan hechas añicos mientras se vuelve a enredar la madeja. ¿De qué nos intenta convencer Na Hong-jin? ¿de la tendencia que tienen todos los pueblos a demonizar al distinto, el diferente, el extraño, y hacerle cargar con todas sus desgracias? ¿Del poder de manipulación de los que están al frente de las diferentes creencias y obtienen pingues beneficios de los creyentes? ¿De la criminalización de las mujeres, objeto de la violencia física de los representantes de las diferentes iglesias? Quizá de todo un poco, en un film oscuro que se niega a proporcionar al público un poco de claridad.

A diferencia de los relatos de Alejandro Amenabar, un director que según Jonathan Holanda sacrifica en 'Regresión'  ciertos sustos a cambio del empleo de tropos en el que es experto, -algo que también hace el coreano -,  un film en el que el español realiza uno de sus trucos inteligentes, que consiste:en esconder toda la extrañeza que hay debajo de la superficie terrorífica y sobrenatural, con el objetivo de revelar, al fin,  la terrible 'normalidad' latente bajo esta capa de rareza." (Regresión: opinión desde San Sebastián.The Hollywood Reporter,18 de septiembre de 2015); Na Hong-Jin no  profundiza en los pecados de una población de apariencia inocente y bobalicona, que actúa más movida por la ignorancia y la superstición que por auténtica maldad, un perfil humano del que se constituye en paradigma el protagonista de esta historia, un policía miedica, enamorado de su hija y capaz de hacer por ella cualquier cosa, y que protagoniza la vis cómica del filme, que produce más pena que verdadero disfrute.

(1) Na Hong-Jin aterriza y aterroriza en Sitges con el filme ‘El extraño (The Wailing)’. Diario 'La Vanguardia', 9 de octubre de 2016.
(2) 'El extraño': la apnea de la mirada, Diario 'El Mundo', 17 de Noviembre de 2016.
(3) El mal que nos acecha. Diario 'El País', 17 de Noviembre de 2016.

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