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lunes, 6 de noviembre de 2017

Sunset Song. Crítica.




Ficha técnica, sinopsis, lo que se dice, cartel e interview a Terence Davis. (Pinchad aquí)



DEBERÁS ENFRENTARTE A LOS HOMBRES SOLA.





Crítica:


Terence Davis construye, con un lenguaje impregnado de la serena estética pictórica con la que Millet retrató a los campesinos que vivían pegados a la tierra, la protagonista del film,  sujetos a los mismos avatares que la tratada en la mitología clásica como la madre que proporciona el sustento, y que tiene una gran dependencia de ciclos atmosféricos, unas veces favorables y otras trágicamente adversos. En un medio en el que la fuerza física es determinante, la sociedad patriarcal arraiga con solidez, y la mujer adquiere el rol reproductor y el cuidado de su familia en el sagrado marco del hogar, ocultos en una oscuridad en la que las personas que lo habitan y se exceden no se exponen a la censura pública. Desde muy pequeños, los hijos de Guthries, interpretado por Peter Mullan, y en especial el varón, Will, (Jack Greenlees), sufre un maltrato físico y psicológico ante el que ya ni siquiera se rebela,  azotado con crueldad frecuentemente por su progenitor, mientras la joven, dotada intelectualmente para ejercer una tarea no relacionada con actividades físicas,  que aspira a ejercer el magisterio, debe renunciar a sus sueños en pro de los cuales ha dedicado muchos años de su vida y ha recibido incluso ayuda oficial y asumir el papel de una madre que, superada por la angustia que le producen sus obligaciones sexuales y los frecuentes partos, decide quitarse del medio, dejando cuatro hijos, cuatro huérfanos, dos de ellos menores de edad.





De este modo comienza un film que promete una recreación de una sociedad primaria en la que arraigan estructuras familiares atávicas y muy convencionales, muy pegada a la tierra en un bello y placentero entorno, envuelto por la atmósfera a la que contribuye una música apta para oídos muy sensibles, que no soportan los soundtracks estridentes de las películas actuales, una opción del realizador que le ha hecho ganar el favor de amplios sectores de la crítica más exigentes. Sin embargo, tan pronto como mueren los padres, el hijo mayor se libera y la chica, Chris, interpretada por Agyness Dyen, se casa con un joven amable, solícito y muy diferente al padre, al que la guerra transforma en un bruto insoportable, el film comienza una deriva que lo va conduciendo poco a poco al ridículo más espantoso, que alcanza su climax en unas secuencias finales que dan vergüenza ajena, por mucho que el guionista y el director hayan salpimentado estas secuencias con lamentaciones antibélicas y casi, casi, antisistema. Es precisamente en ese sunset song, en ese atardecer, donde todo declina hasta saltar por los aires y arruinar la película, almibarada con frases poéticas extraídas de la novela de la escritora, con un intento de dotar de excelencia lo que es un ejemplo de lo que no debe ser el cine, el paradigma de todo aquello que provoca la decepción de Greenaway.



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