El gran showman. Próximo lanzamiento el 29 de diciembre de 2017.




ESTRENO : 29 DE DICIEMBRE DE 2017


FICHA TÉCNICA, SINOPSIS, FOTOGRAFÍAS, CARTEL Y TRAILER. (PINCHAD AQUÍ)


NOTAS DEL EQUIPO DE PRODUCCIÓN.



Dos cuestiones dominan el espíritu que anima estas notas de producción: la posibilidad de hacer realidad los sueños, que en Estados Unidos se bautizó con la denominación de "el sueño americano", hoy en quiebra como los hombres que lo sustentan, y la necesidad de que el luchador se rodee de una 'familia', es decir  de todos aquellos que creen en él y están dispuestos a luchar con él, que, a su vez les dará una visibilidad que no hubieran obtenido al margen de sus proyectos. En este aventura Hugh Jackman alcanza otro sueño: llevar la vida de Phineas Taylor Barnum a un musical, al que se invita a los espectadores con un sencillo lema:   “Cada uno de nosotros es especial y nadie es como otra persona” Pasen y vean… y entren en la fascinante imaginación de un hombre que pretendió mostrar que la vida misma puede ser el espectáculo más emocionante de todos. El relato está basado en la leyenda de un empresario ambicioso, que ocupa un lugar preeminente en la cultura popular estadounidense, P.T. Barnum, interpretado por Hugh Jackman. La narración es una inspiradora historia que cuenta el tránsito de la pobreza a la riqueza de un intrépido soñador surgido de la nada para demostrar que todo lo que puedas imaginar (segunda persona mpersonal) es posible y que todos, sin importar cuán invisibles sean, tienen una formidable historia digna de un espectáculo de categoría mundial. 


Igualmente relevante es el dato que informa que el australiano Michael Gracey debuta como director con  esta película, una historia que estalla en un reino de ficción imaginado con audacia, lleno de contagiosas canciones pop, bailes glamurosos y una celebración del poder transformador del espectáculo, el amor y la fe en uno mismo. Gracey mezcla canciones originales de los ganadores del Oscar, Benj Pasek y Justin Paul, (La ciudad de las estrellas-La La Land) con un reparto de talentos multifacéticos encabezado por Hugh Jackman, el intérprete de Lobezno, muy querido por amplios sectores de espectadores, para sumergir al público en los orígenes del entretenimiento de masas y las grandes celebridades en la década de los setenta... de 1870. Esta película es, pues, una oportunidad de adentrarse en el recientemente conmocionado mundo de la edad dorada posterior a la Guerra Civil de Estados Unidos –a través del lente visceralmente actual de la cultura popular que en aquel entonces acababa de despertar.  Para Gracey fue un fundador de nuestra época. El director considera a Barnum un pionero de los visionarios y empresarios actuales que han revolucionado la vida social; el Steve Jobs o Jay-Z de su época. El filme es un ensueño musical, una oda a los sueños, no una película biográfica. Sin embargo, en su centro se encuentra la convicción de Barnum de que el monótono trabajo de la vida cotidiana es algo que se puede convertir en un reino de prodigios, curiosidad y la dicha de ser orgullosamente diferente. 

El productor Jenno Topping afirma que este hombre fue el primero en llevar el entretenimiento a las masas de una manera realmente democrática , ya que el teatro y  otras  formas artísticas, como los conciertos, eran accesibles únicamente para la clase alta, por lo que su espectáculo fue un verdadero entretenimiento para el pueblo. Jackman, que durante años se dedicó en cuerpo y alma a llevar esta historia a la gran pantalla, agrega: "No es exagerado afirmar que Barnum marcó el inicio de los Estados Unidos actuales –especialmente la idea de que tu talento, tu imaginación y tu capacidad para trabajar duro deben ser lo único que determine tu éxito. Él supo cómo crear algo de la nada, cómo convertir los limones en limonada. Siempre me ha gustado esa cualidad. Siguió su propio camino y convirtió en positivo cualquier contratiempo que sufrió. Muchas de las cosas a las que aspiro en mi vida están encarnadas en este personaje".

El gran showman también toca otros temas de la época: el de las familias por elección que se construyen en torno al hecho de permitir que las personas expresen sin reservas quiénes son. En palabras de Gracey, "la idea principal de la película es que tu verdadera riqueza es la gente de la que te rodeas y las personas que te quieren. Barnum unió personas a las que, de lo contrario, el mundo podría haber ignorado. Al hacer que cada una de estas personas saliera a la luz, creó una familia que siempre iba a estar allí para ayudarse unos a otros. En el transcurso del filme, Barnum está a punto de perder a su familia de sangre y a su familia del espectáculo –sin embargo, después se ve cómo descubre que lo más importante que puede hacer es volver a reunirlas".


UN SUEÑO COBRA VIDA 


Cuando uno piensa en Phineas Taylor Barnum en la actualidad, lo que probablemente le viene a la mente al instante es el espectáculo de tres aros que llevó su nombre durante mucho tiempo. Sin embargo, hay mucho más en su colosal leyenda que los circos que desde entonces se han convertido en un nuevo concepto (uno que ya no hace desfilar especies en peligro ni rarezas humanas, sino que tiene más que ver con el virtuosismo de atletas de élite y las actuaciones creativas). La de Barnum, es la clásica historia de un humilde pionero americano, uno que se abrió paso por sí mismo para salir de la pobreza y convertirse no solo en un maestro de las nuevas artes de la imagen y la promoción, sino también en uno de los primeros millonarios en crear su propia fortuna, además de en el padrino del entretenimiento de masas en Estados Unidos diseñado para liberar la imaginación. Atención a este hecho nada baladí; cuando asistimos al cine podemos comprobar leyendo los títulos de crédito que, como ha ocurrido en otras épocas, en concreto la del gran showman, la mayor riqueza se invierte en la contratación de los nuevos talentos, pasando a segundo plano la financiación de los últimos artilugios que genera la tecnología : detrás de una Alexa 35, por poner un ejemplo, hay un fotógrafo, y algunos  son ya casi tan famosos como los realizadores; músicos como Alexander Desplat abarcan gran cantidad de créditos...; mientras otros creen que deben desenterrar las cámaras analógicas más sencillas y sólo con eso consiguen el milagro.


Es posible que muchos de ellos, como este hombre, hayan nacido en el anonimato, sin embargo, el mundo entero llegará a conocer su nombre. Cuando P.T. Barnum falleció en 1891, el Washington Post lo describió como "el estadounidense más conocido que jamás existió". Más tarde, a Barnum se le atribuiría erróneamente la tristemente célebre cita de que "A cada minuto nace un idiota", la cual nunca dijo. Sin embargo, lo que sí dijo fue: "Hagas lo que hagas, hazlo con todas tus fuerzas". Este fue el verdadero gancho de Barnum en su época: capturó el espíritu fuerte y arriesgado de una época de cambio. Asimismo, presagió tiempos futuros más espectaculares puesto que las películas, los espectáculos teatrales y la tecnología digital continuarían sus exploraciones para convertir en real y factible esa sensación inverosímil y mítica que él perseguía.

No es de extrañar que su historia y su persona hayan inspirado numerosas películas –con Barnum interpretado por Wallace Beery en El poderoso Barnum, en 1934, por Burl Ives en Chifaldos del espacio, en 1967 y por Burt Lancaster en Barnumm, en 1986. Sin embargo, han pasado décadas desde que el impacto de P.T. Barnum, cada vez más visible en el mundo moderno, haya sido objeto de una nueva mirada. Aquella idea impactó al productor Laurence Mark y al coguionista Bill Condon en 2009, cuando trabajaban juntos en la transmisión de la ceremonia de los Oscar con Hugh Jackman como presentador. En esta ocasión el proceso comenzó con un guion general de Jenny Bick, que ahondó en los años del auge de Barnum a la fama, desde su infancia de bajos recursos en Connecticut hasta su historia de amor con su mujer fsweee, mucho más adinerada que él, la fundación del Museo Americano de Barnum (Barnum’s American Museum) y su apoyo a una de las primeras superestrellas del mundo: Jenny Lind, "el ruiseñor de Suecia”.

El guion de Bick fue un comienzo inspirador. Sin embargo, para mantener la predilección de Barnum por lo intrépido y desmesurado en todos los aspectos, los cineastas decidieron ir en busca de todavía más música y espectáculo. Fue entonces cuando Jackman sugirió que Mark viera si su amigo Bill Condon –conocido por sus mágicas adaptaciones de Chicago y Dreamgirls a la gran pantalla– podría reestructurar la historia de Bick en un musical para la época actual. Mientras tanto, Jackman había conocido a Michael Gracey, que se estaba convirtiendo velozmente en un director de vídeos comerciales y musicales de un tinte inusualmente creativo y desafiante para el género. Jackman estaba decidido a trabajar con él en una de sus obras, y estaba seguro de que el concepto de El gran showman era una combinación perfecta para Gracey que también estuvo motivado por una visión desarrollada exclusivamente para la estética de la película. Él tenía en mente una mezcla de estilo Steampunk del pasado y el futuro que colocó la historia de Barnum fuera de período, en una especie de mundo universal donde la cultura pop, el romance y las conexiones humanas siempre predominan.

Pero cayó en una pequeña pero aparente contradicción, ya que también sentía que toda la película debería ser rociada con un toque de magia de cuento de hadas –para remontarse a las sombras de la imaginación que inspiró por vez primera a los humanos a creer en lo inverosímil; para su enfoque fueron esenciales las rarezas, aquellos artistas de circo que debido a una diversidad de condiciones físicas poco comunes, le permitían invitar al público a conocer mitos vivientes. Aunque tales demostraciones no serían aceptables en la sociedad de hoy en día, Gracey explora otra cara de lo que experimentaron los artistas de Barnum –la oportunidad de dar visibilidad a vidas ocultas y marginales, de inspirar admiración y sentir orgullo y, sobre todo, de estimular la capacidad de reflexionar sobre la estrecha definición de lo que consideramos "normal". "Las rarezas son personas invisibles para la sociedad, por lo que se las ha mantenido a puerta cerrada", explica Gracey. "Lo que P.T. Barnum hace es brindar a estas personas invisibles protagonismo y la oportunidad de sentirse queridas por primera vez. Cuenta historias maravillosas en las que no son defectuosos, sino especiales. Creo que al público le encantarán las rarezas porque, al fin y al cabo, todo el mundo es una rareza". Este es el núcleo de la película.


EL SHOWMAN HA LLEGADO: HUGH JACKMAN ES P.T. BARNUM 


 "En 1850, Estados Unidos no era como lo conocemos hoy. Estabas limitado por la familia en la que nacías y tu clase social. En aquella época, la idea del entretenimiento por mera diversión estaba casi al límite de lo maligno. Sin embargo, esto no hizo más que alimentar el deseo de Barnum de romper con esta clase de existencia tediosa y monótona. Se propuso vivir la vida de sus sueños. Y eso es lo que hizo." Nacido en Bethel, Connecticut, en 1810, el verdadero P.T. Barnum era tan complejo como su época, lleno de impulsos contradictorios, humanos y oportunistas. Poseía un talento natural para la publicidad y la promoción ...

LA EDAD DORADA, CANCIONES POP DE 2017: BENJ PASEK Y JUSTIN PAUL RESPECTO A LA MÚSICA 


A Benj Pasek y Justin Paul se les ofreció componer las canciones, un trabajo que no sería parecido a nada que hubiesen hecho. Tenían un lienzo en blanco y Michael Gracey quería llenarlo de melodías y palabras llenas de emociones atemporales y referencias modernas de rock y pop que pudiesen incitar al público moderno a realizar este viaje fantástico junto a Barnum y sus artistas.


CHARITY Y EL RUISEÑOR SUECO: MICHELLE WILLIAMS Y REBECCA FERGUSON 



Desde su primer encuentro hasta su muerte, Charity Hallet Barnum sería la mayor fuente de fuerza y amor de P.T. Barnum. Conoció a la costurera de una familia adinerada cuando todavía era un adolescente pobre y desconocido y empezó a cortejarla a pesar de su evidente diferencia de clase. Se ganó su amor y la pareja tuvo cuatro hijas.


EL AMOR DESPEGA: EL APRENDIZ Y LA TRAPECISTA .



Aunque gran parte de El gran showman se extrae del perfil de la vida de P.T Barnum, dos personajes ficticios aportan nuevos puntos de vista: Phillip Carlyle, interpretado por Zac Efron, el sofisticado hombre del teatro que abandona su lujosa vida para unirse al espectáculo – convirtiéndose en el maestro de ceremonias aprendiz de Barnum; y Anne Wheeler, interpretada por Zendaya, la audaz trapecista de cabello rosa que rompe los tabúes y ante la que Carlyle cae rendido.


EMOCIÓN Y ALTA COSTURA: EL VESTUARIO .



Al igual que el equipo de producción se liberó de las convenciones de la época, la diseñadora de vestuario Ellen Mirojnick, galardonada con un Emmy por Detrás del candelabro, disfrutó de la misma libertad creativa y asegura que el vestuario del El gran showman supuso el reto creativo de toda una carrera. “Creamos nuestra especie de fábrica milagro’” dice Mirojnick. “Juntamos a un equipo experto de compradores, cosedores, cortadores y sastres que hicieron realidad nuestros sueños. Nuestro lema era seguir arriesgando y probarlo todo”.


LA COREOGRAFÍA DE UN ESPECTÁCULO ACTUAL: ASHLEY WALLEN .



La energía de la época de las canciones de Pasek y Paul se tradujo en la coreografía impactante de Ashley Wallen, quien aportó su visión moderna y rítmica del universo de Barnum. El australiano, más conocido por su variado trabajo con artistas del rock y pop, había coincidido con el director en sus anuncios y videoclips. Y por fin llegó la ocasión de arriesgarse con algo más. “Es el mejor trabajo de Ashley,” dice Gracey.


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