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Johnny B.Zero

viernes, 30 de marzo de 2018

Perturbada. Steven Soderbergh.




Ficha técnica conocida:

Título original: Unsane.
País: Estados Unidos.
Año: 2018.
Duración: 98 minutos.

Dirección: Steven Soderbergh.
Guión: Jonathan Bernstein, James Greer.
Casting: Carmen Cuba.
Dirección de Fotografía: Steven Soderbergh.
Edición: Steven Soderbergh.
Departamento de arte: Nathalie Hoffman, Michael Jortner.
Decoración del set: Kim Fischer.

Diseño de vestuario: Susan Lyach.

Productores: Joseph Malloch.
Productores ejecutivos: Dan Fellman, Ken Meyer, Arnon Milcham,
Diseño de producción: April Laski.
Compañías productoras: Extensión 765, New Regency Pictures, Regency Enterprises; distribución: 20th Century Fox.


Intérpretes:



Joshua Leonard : David Strine,
Claire Foy : Sawyer Valentini,
Sarah Stiles :  Jill,
Marc Kudisch : Gerente del banco,
Amy Irving : Angela Valentini,
Colin Woodell:  Mark,
Todos los créditos en Imdb.

Sinopsis:   


Una joven, perseguida por un acosador,  es recluida contra su voluntad en  una institución de tratamiento mental. donde se enfrenta a su mayor temor. pero ¿sus miedos son reales o producto de su delirio?


Lo que se dice:


El film ya ha sido estrenado en Estados Unidos  y el resultado ha satisfecho sobre todo a la prensa, -indice de aceptación del 78%, consultadas 146 reseñas -, que para el público, que la ha valorado con algo más que un aprobado, -57%, pulsada la opinión de 929 usuarios-. Este resultado se refiere a valoraciones numéricas, en cuanto a las cualitativas los críticos se han manifestado en todas las direcciones señaladas con círculos rojos, amarillo y verdes. Sólo hay un español que, al parecer, ha podido ver el film y no muestra ninguna satisfacción, Luís Martínez. El crítico del diario 'El Mundo' escribe un artículo muy interesante en el periódico que merece ser leído de la primera a la última línea, porque sitúa el film en el tiempo de una manera precisa, de la forma que casi en cada post vamos sugiriendo nosotros. El cine va a ir quedando poco a poco relegado a las producciones de la gran industria, lo que algunos llaman despectivamente blockbuster o mainstream, y que no son otra cosa que el espectáculo que ofrecía en los inicios del cine George Meliés, pero con la tecnología puesta al día. Señala Luís Martínez la declaraciones que han hecho, hasta el momento, Christopher Nolan, Paul Thomas Anderson o Quentin Tarantino, acerca de: " (...) que lo único que define al cine es el sitio y el modo en el que se disfruta. Que básicamente es un cine. No un home-cinema ni Netflix ni un bocadillo de mortadela, por ejemplo. Y por ello, su esfuerzo por insistir en el celuloide como la forma correcta, sino única, de acercarse a todos los matices que un espectador concentrado y a oscuras es capaz de discernir. Es decir, no hablan del signo de los nuevos tiempo ni se meten en los azares de la distribución, simplemente señalan que el digital sigue sin alcanzar a lo analógico."




Y ¿A qué viene todo ésto? Steven Soderbergh ha hecho su película con un humilde iPhone, un gesto que "cierra un bonito círculo en la producción de un hombre obsesionado con probarlo todo, rehacerlo todo, reformularlo todo". 1 Y es que, quien tiene la costumbre de ir al cine, no sólo a los pases de prensa, y acudir a la llamada de cualquier película, puede observar que lo que se puede hacer con un iPhone ha perdido ya su público en las salas de proyecciones, cada vez más pequeñas en los multicines, de las que sólo se ocupan dos o tres de sus últimas filas, especialmente con espectadores que han llegado tarde, no sólo a la revolución tecnológica, sino al pequeño avance que supuso la sustitución del VHS y  la incorporación del CD y el Blu-ray. El gesto de Soderbergh, al que quizás no hemos entendido cada vez que anunciaba su abandono del cine, es todo un símbolo.





Los críticos norteamericanos inciden en las posibilidades que ofrecen los nuevos smartphones al cine (Guy Lodge, Variety), que unos alaban, como Ben Croll (Indiewire), cuando hablan de deliciosa sátira de la tecnología moderna, y otros denostan de manera indirecta. Entre estos últimos encontramos a Peter Bradshaw (The Guardian) que califica la película de ridícula de todas las maneras posibles; David Rooney (The Hollywood Reporter) que la considera un thriller decepcionante y vulgar sobre una mujer en peligro, o Ben Croll que la interpreta como una sátira de la tecnología moderna y se felicita de que Soderbergh siga haciendo películas a lo Soderbergh.

1. Soderbergh se queda sin cobertura. diario 'El Mundo', 22 de febrero de 2018.




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