Corrupción y poder. Shintaro Shimosawa.







Ficha técnica;


Título original: Misconduct.
País_ Estados Unidos.
Año: 2016.
Duración: 106 minutos.

Dirección: Shintaro Shimosawa.
Guión: Simon Boyes, Adam Mason.
Dirección de Fotografía: Michael Fimognari.
Música: Federico Jusid; supervisores: Laura Katz & Chris Piccaro.
Edición: Gregers Dohn & Henrik Källberg, sfk.
Dirección artística: Aimee Huber.
Decorador del set:Monique Champagne
Diseño de sonido: Mattias Eklund.
Coordinador especialista: Jeff  Galpin.

Diseño de Vestuario: Lizz Wolf.
Responsable de mquillaje: Aimée Stuit.
Jefe de departamento de peluquería: Julie Delaney.

Productores: Ellen Wander.
Co-productores: Ryan Black, William Delaney.
Productor asociado: Lori Mathison.
Productores ejecutivos: Michael T.Covell. Tony Buzbee, Amanda Seward, Darrel Casalino, Chris Brown, Frederic Zander, Tomas Eskilson, Eric Brenner, Gary Preisler, Barry Brooker, Stan Wertlieb, Matthew Milam.
Diseño de producción: Bernardo Trujillo.
Compañías productoras: Film Bridge International presenta a Mike and Marty Production


Intérpretes:


Josh Duhamel Ben Cahill,
Al Pacino: Charles Abrams,
Anthony Hopkins: Arthur Denning,
Alice Eve: Charlotte Cahill,
Malin Akerman.: Emili Hynes,
Byung-Hun Lee: el contable,
Julia Stiles: Jane Clemente,
Glen Powell: Doug Fields,
Marcus Lyle Brown: Joe Bilson
...


Sinopsis:



Cuando un joven y ambicioso abogado acepta un caso contra un poderoso ejecutivo de una gran compañía farmacéutica, el joven letrado pronto se percata de que está inmerso en un asunto mucho más complejo de lo que pensaba.



Lo que se dice:



Corrupción y poder es una realización de Shintaro Shimosawa, un joven cineasta nacido en Chicago (Illinois), productor, guionista y director, conocido por este film, y por su trabajo en 'El grito' (2004)como guionista, y en 'El siguiente' y 'The Following', como productor (2013). La crítica no ha sido nada condescendiente con su opera prima. Los top critics de Estados Unidos han calificado el film de ser tan torpe y pobremente escrito que el resultado es tal catástrofe que hace difícil entender cómo se enrolaron en el proyecto actores de la tala de Al Pacino o Anthony Hopkins (Stephen Holden, The New York Times); Frank Schreck (The Hollywood Reporter) habla de ridículo y estilo escabroso y excesivo, calificativos que no definen exactamente el fracaso del proyecto; por decir algo, Robert Abele describe el relato como un intento desafortunado de unir el thriller paranoico de los 70 con el erótico de los 90; tramas más allá de la realidad (Lou Lumenick, New York Post).






Ben Cahill,(Josh Duhamel) y Charles Abrams ( Al Pacino)

Crítica:



La mayor preocupación, derivada de la duda, es cómo y por qué han aceptado el papel protagonista actores de la categoría de Hopkins y Al Pacino, de edad ya avanzada, en un thriller sin brillo, una película que no participa del atractivo del blockbuster y apenas acierta a la hora de construir la diégesis de un cinema verité. Es difícil determinar qué falla en un film cuyo subtexto no es inviable, y, sin embargo, un lenguaje desprovisto de toda poesía, lo aleja definitivamente de películas sobre el mismo tema como 'El jardinero fiel' de Fernando Meirelles , basado en una novela de John Le Carré. El film trata de la estafa de las compañías farmacéuticas, concretamente de la adulteración de medicamentes o de la insuficiente testación de estos en las personas, algo que vemos en televisores y cadenas de televisión del estado de referencia, New Orleans.





Emili Hynes (Malin Akerman)


Todo es demasiado convencional, incluso la mezcla de texturas y diferentes lenguajes visuales, la gama cromática, los movimientos de cámara, e incluso los escarceos eróticos, -en los encuentros del protagonista con una ex, del que se deduce que las relaciones fueron tóxicas y muy perversas -, no ocurre nada digno de mención y el combate entre las mujeres, incluido el giro final, es de salón, con ausencia total del cuerpo a cuerpo, que se produce fuera de campo y se deduce por informaciones extradiegéticas. Lo más chocante del film es esa frialdad desapasionada que destila la forma de hacer del estadounidense, oriundo de Chicago (Illinois),  Shintaro Shimosawa, que parece querer rescatar algo del hieratismo oriental, que trasladado a una zona como el estado de Luisiana resulta, como mínimo, chocante, estandarizado, desprovisto de autenticidad; el resultado es la reconstrucción de un contexto frívolo que, con demasiada frecuencia, roza incluso el ridículo. Es como esas cadenas de hoteles que, cuando te despiertas, nunca sabes en qué ciudad estás.





Ben Cahill,(Josh Duhamel)


La película no se estrenó en los cines, sino que fue dirigida directamente al mercado del  vídeo doméstico, lo que, en definitiva, tampoco explica demasiado, ni debe desembocar en un prejuicio. Ahora la ofrece la plataforma TIVO de la cadena ONO a sus clientes, que puede que la disfruten si no son muy exigentes y solo desean pasar un buen rato.







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