Las chicas del calendario.






FEMINISMO RADICAL DE BUEN ROLLO ¿OLA?

NO TODO  SON MERMELADAS Y JERUSALÉM


Ficha técnica:


Título original: Calendar Girls
País: Reino Unido
Año: 2003
Duración: 108 minutos

Dirección: Nigel Cole
Guión: Juliette Towhidi, Tim Firth
Casting: Gail Stevens
Dirección de Fotografía: Ashley Rowe, B.S.C.
Música: Patrick Doyle
Edición: Michael Parker
Dirección artística: Mark Raggett
Decoración del set: Susan Emshwiller
Coordinador de especialistas: Roy Alon
Diseño del set: John Warnke

Diseño de Vestuario: Frances Tempest
Diseño de peluquería y maquillaje: Christina Baker

Productores: Suzanne Mackie, Nick Barton
Productores ejecutivos: Nick Powell
Diseño de producción: Martin Childs
Compañías productoras:  Touchstone Pictures presenta a Harbour Pictures Production






Intérpretes:

Helen Mirren: Chris,
Julie Walters: Annie,
John Alderton: John,
Linda Bassett: Cora,
Annette Crosbie: Jessie,
Philip Glenister: Lawrence,
Ciaran Hinds: Rod,
Celia Imrie: Celia,
Geraldine James: Marie,
Penelope Wilton: Ruth
George Costigan: Eddie,
Graham Crowden,
John Fortune: Frank


Sinopsis: 

Las chicas del calendario es una divertida y peculiar comedia, basada en la historia real de un grupo de mujeres inglesas de mediana edad, pertenecientes al Instituto de la Mujer de un pequeño pueblo, Rylstone. Cuando el marido de una de ellas muere de leucemia, deciden hacer un calendario anual con el fin de recaudar fondos para el hospital local. Cada una tendrá que posar  cada mes como si hiciera alguna de sus labores tradicionales: preparar mermelada, plantar macetas o hacer punto, pero la idea adquiere un giro inesperado, ya que todas posarán desnudas. El calendario de estas mujeres se convirtió en un fenómeno mediático y su increíble historia hará reír y llorar a todos sus espectadores.




Premios: 


2003: Globos de Oro: Nominada a Mejor actriz comedia o musical (Helen Mirren)
2003: Premios del Cine Europeo: Nominada a Mejor actriz (Helen Mirren)
2003: Festival de Tokyo: Nominada al Tokyo Grand Prix
2003: British Independent Film Awards (BIFA): Nominada a Mejor guión
2004: Satellite Awards: 2 nominaciones





Lo que se dijo:


En su momento, Angel Fernández Santos escribió para el diario 'El País': "La brava ocurrencia, al no asumir la película la gloriosa plena desnudez de las 12 flores maduras, se vuelve -dejando caer falsamente que es cine rompedor- timorata, rosácea y dulzona, por lo que pierde demasiado pronto su eficacia y su frescura inicial y a media película la pantalla se hace morosa y reiterativa. (...) Pero, una vez más en el cine británico, la pericia y el talento de los intérpretes tiene tanta capacidad de seducción que no hay manera de apartar los ojos de la pantalla"




Crítica:


Para entender la imposibilidad de evitar diluir las fronteras entre las diferentes corrientes del feminismo, con frecuencia enfrentadas por su ideología, (la transversalidad en este aspecto es una quimera), hay que tener un conocimiento previo aprendido: que ni tan siquiera todas las naciones que forman Europa, un continente en el que se gestaron las primeras rebeliones y revoluciones de la era moderna, sus mujeres parten de condiciones iguales. Como veremos más adelante, a pesar de los anclajes de las féminas en la cultura del cuidado, que hoy se reivindica por la que muchos llaman ya la cuarta ola del feminismo (incluso se habla de la quinta), las mujeres no partimos de la misma situación histórica: las protagonistas del film que dirige Nigel Cole forman parte, por la tradición impuesta por las madres, del Instituto de la Mujer, que se reúne en convenciones anuales; estas instituciones se crearon en otros lugares mucho más tarde. Esto no quiere decir que la sociedad en su conjunto de un mismo país comparta esta ideología, ni que todas sus mujeres hayan sido como Mary Wollstonecraft, Emmeline Pankhurst o Simone de Beauvoir. El propio film desengaña en este aspecto a aquellos y aquellas que lo piensan así, ya que son precisamente las más jóvenes del lugar, las niñas de enseñanza secundaria, las que hacen buying al hijo de la más activa del grupo de mujeres que decide desnudarse, Chris, interpretada por Helen Mirren, que, acosado por sus compañeras, tira todos los periódicos que encuentra en los que figura una fotografía de su madre por un precipicio y se intenta drogar con orégano para poder soportar la situación.




Si bien, por una lado el hecho de abordar el tema de la decisión de unas mujeres de quitarse la ropa para recaudar dinero parecía agotado, después del éxito de Full Monty, una película de gran éxito en la que los protagonistas son hombres, trabajadores en paro a causa de la tremenda crisis que Inglaterra padeció durante el gobierno de la 'Dama de Hierro', Margareth Thatcher; por otro, pone el acento en una cuestión de enorme actualidad: las mujeres que se desnudan son ya maduras, frecuentemente olvidadas en todos los movimientos reivindicativos, e incluso convertidas en objeto de mofa y befa por las más jóvenes que se olvidan de colocarlas en la cabecera de sus marchas, porque son más débiles y más vulnerables a todo tipo de maltrato, físico y psicológico. Y precisamente esa pequeño detalle es el que permitió a este grupo de mujeres, hartas de plantar pepinos, participar en concursos de pasteles o tejer jerseys, recaudar más de 1.500 millones de euros a lo largo del tiempo, que permitieron a Rylstone tener su propia unidad de leucemia y un sofá de cuero para los acompañantes del enfermo. La combinación del desnudo parcialmente cubierto con los productos de las actividades que realizan muchas mujeres europeas con frecuencia podrá parecer a más de uno dulzona y timorata, sin embargo tiene su puntito de morbo e irreverencia que no todos saben ver y que no se hubiera conseguido con un calendario como los que antes se exhibían en los talleres mecánicos o en cualquier otro lugar en el que los trabajadores fueran 'cisexuales masculinos', por muy que estuviera compuesto por fotografías con desnudos integrales de mujeres perfectas. En esto el film sigue siendo atemporal y ha sido objeto de más de un remake.







La iniciativa parte de la muerte del marido de una de ellas, John Baker, al que se dedica el film que, en realidad es un feel good movie que dice lo que tiene que decir, incluida la guerra de protagonismos entre las que llevan la voz cantante en el grupo, Chris y  Annie, encarnada por Julie Walters, los múltiples sponsors recibidos en la Meca del Cine y la Televisión, (Los Ángeles de California) y el precio que hubo que pagar por ello en publicidad deformante. Y lo hicieron, aunque fuera en menoscabo de su idea originaria, en defensa de unos intereses que consideraban irrenunciables; estas mujeres que cuidan su cuerpo y hacen taichi en los pequeños cerros de su pueblo, deciden de pronto que se han merecido una buena ración de proteínas.Una película reivindicativa y a la vez agradable, que viene a demostrar una vez más que, de momento, al menos en occidente, la única clase que se ha movido ha sido la burguesía. En ningún momento vemos a las protagonistas desmelenadas, barriendo o fregando los platos, lo que puede ser una elipsis embellecedora de los personajes o la ocultación de quienes hacían en realidad estas labores; las fotografías de las auténticas chicas del calendario hace pensar en la segunda opción: ellas pintaban, tocaban el piano, hacían punto o pasteles, pero no parecían ocupadas en el cuidado del hogar que compartían con hombres muy comprensivos. No ofrece un panorama muy diferente al que todos conocemos en nuestro barrio o ciudad, en el que muchas mujeres jamás cogen una escoba, y no porque tengan que hacer compatible el trabajo fuera y dentro del hogar. Un film que ha servido de apoyo al estudio del feminismo en centros de secundaria y en la universidad y que hoy volvemos sobre él porque ha cobrado actualidad.


Dedicada a la memoria de John Baker

Trailer en Youtube

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