Sin artificios



JUANMA




LA MUSICA INDEPENDIENTE




En este mundo convulso en el que la extensión de Internet está haciendo tambalearse las industrias discográfica y cinematográfica, tenemos algunos ejemplos de jóvenes que luchan denodadamente, con muy escasos recursos, para hacerse un camino en lo que constituye su pasión: la música.

Bruce Springsteen, que procedía del mundo obrero, logró, a pesar de sus dificultades, hacerse un hueco en este mundo. Pero los músicos actuales saben lo difícil que resulta proceder hoy de esta manera; las industrias no arriesgan y los locales de ocio, no sólo no pagan a los intérpretes, sino que incluso les cobran. La lucha por la supervivencia es feroz, y sí hay que apoyarse en trabajos ajenos a la música. Los ya instalados, que reúnen grandes masas, se sirven de todos los avances técnológicos para la puesta en escena de sus espectáculos, pero pocos se atreven a interpretar sus temas a pelo; ésto sólo lo pueden hacer los que no tienen nada que perder y mucho que ganar, y hoy por hoy son independientes de todo y de todos. Éste es su riesgo. Económico y personal.

Los estudios de grabación conocen estas circunstancias que también ellos padecen. Intentar ser independientes desde el poder tiene también un riesgo: suena más falso.


Comentarios