Tony Scott. Imparable.








Ficha técnica:

Título original: Unstoppable.
País: Estados Unidos.
Año: 2010.
Duración: 101 minutos.
Dirección: Tony Scott.
Guión: Mark Bomback
Dirección de Fotografía : Ben Seresin.
Casting: Denise Chamian, C.S.A.
Música: Harry Gregson-Williams.
Producción: Julie Yorn, Tony Scott, Mimi Rogers, Eric McLeod, Alex Young.
Co-Productores: Adam Sommer, Skip Chaisson, Lee Trink, Diane Sabatini.
Productores ejecutivos: Chris Ciaffa, Rick Yorn, Jeff Kwatinetz.
Edición: Chris Lebenzon, A.C.E., Robert Duffy.
Vestuario: Peny Rose.
20th. Century Fox., Dune Entertainment. Scott Free/Prospect Park Productions.


Intérpretes: 

Denzel Washington: Frank,
Chris Pine: Will,
Kevin Corrigan:Inspector Werner,
Lew Temple:  Ned,
Kevin Chapman: Dunny,
T.J.Miller: Gilleege,
Jessy Schram: Dancy,
David Warshofsky: Judd Stewart.




 Si en algo es inigualable el cine americano es en la representación de la acción, que está presente en sus mejores manifestaciones artísticas: la action painting, el jazz, pura improvisación...Siempre que se les intenta imitar, se fracasa.

El film que nos presenta Tony Scott, Imparable, tiene como protagonista fundamental la acción heroica de dos trabajadores del ferrocarril, que ante una cadena de desaguisados, cometida por toda la cadena de producción, y ante el riesgo de que un tren cargado de materias inflamables, que representan un riesgo para la población, descarrile,  deciden jugarse la vida. Dos grupos de trabajadores entran en conflicto: los que se han hecho viejos trabajando y son obligados a prejubilarse,reduciendo sus emolumentos y prestaciones sociales y los jóvenes, sin apenas experiencia profesional, pero mejor preparados, física e intelectualmente, pero que van a cobrar menos y son más rentables para las empresas. De esto saben mucho los hombres que cada día ven peligrar su empleo.

Cierto que una acción heroica no es un paradigma corriente y nubla estas denuncias, pero también el film nos muestra el desinterés por las vidas humanas de unos ejecutivos que juegan al golf mientras se está produciendo una tragedia; sus decisiones, basadas en la rentabilidad económica ( intención de no sacrificar un tren ), se verán frustradas por la prensa, que tiene conocimiento de lo que ocurre, incluso antes que ellos, y lo van trasladando a la población, a través de cualquier soporte.

Otro detalle interesante es la aglomeración de policías, periodistas y curiosos en general, que no miden el riesgo que corren y que se producen en cualquier suceso,como si de un espectáculo se tratara.

La belleza visual que consigue Tony Scott en un medio poco proclive a ella, como son los ferrocarriles, y la hermosa fotografía mantienen el interés del espectador en lo que ocurre en la pantalla; abundan los planos subjetivos, gracias a los cuales todos somos el tren que discurre a gran velocidad por la vía; por tierra y cielo se amontonan los efectivos de ayuda: nadie está inactivo. Definitivamente Tony Scott se pone, visualmente, a la altura de su hermano Ridley Scott. Alguien ha dicho que es un film kleenex, que pasas un buen rato y luego te olvidas, pero algunos espectadores, que aún puedan pagar el precio de la taquilla,se, sentirán identificados con los problemas económicos de sus protagonistas.



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