El príncipe de las tinieblas. John Carpenter



El príncipe de las Tinieblas (1987) es la segunda parte de la "trilogía del Apocalipsis" de John Carpenter, (constituida por La cosa , la primera, y En la boca de la locura, la tercera ). Sus fuentes de inspiración son H.P. Lovecraft, y las películas de género de Nigel Kneale, especialmente la saga de El experimento Quatermass, ( firma el guión de esta cinta con el pseudónimo "Martin Quatermass") .

No es la primera vez que Carpenter se plantea el problema de la existencia del mal como algo ineludible, el alter ego de los seres humanos (Christine) y de la impotencia del hombre, aislado y acorralado y sin posibilidades de abatirlo (La Cosa); en este caso el debate se producirá entre la fe y la ciencia, cada una de las cuales luchará con sus instrumentos para encontrar una explicación. Desde la razón se especula con el hecho científico de que todo no es demostrable; los hombres han intentado imponer un orden en el universo, pero han descubierto algo sorprendente: la imposibilidad de controlar la mente. La muerte repentina de un sacerdote coincide con el descubrimiento de una supernuova, cuya luz está llegando a la tierra, dejando sentir sus efectos.

Un sacerdote busca la colaboración de la ciencia, y desvela que en la cripta de una Iglesia se ha estado ocultando una secta,desconocida incluso por el Vaticano, La Hermandad del Sueño, de la que el cura muerto era el guardián, que custodiaba a Satán, atrapado en forma de líquido verde en una urna de cristal. Una vida inteligente que no era humana; una mente universal que lo controlaba todo,cuya fuerza residía en la incredulidad y el sentido común de los humanos. El científico lo ve de otra manera: toda particula tiene su antipartícula, su imagen especular, su lado oscuro: ¿el Anticristo ? La Iglesia mantiene su discurso milenario: ahora sólo se escucha a los corruptos, que intentan suplantar la luz divina, y en la Hermandad del Sueño todos los que están cerca sueñan lo mismo. La maldad se extiende y se contagia y ya no es posible separa la mala hierba.

Los científicos y filólogos convocados dan su interpretación: hombres del futuro viajan en el tiempo desde 1999, y nos avisan del mal que consideran evitable; no usan nuestros sueños, sino el sistema eléctrico del cerebro como receptor, pues no son capaces de transmitir a través de la interferencias mentales del ser consciente. Las mujeres son las primeras infectadas por el mal y lo irán transmitiendo a los hombres, hasta que todos se vayan transformando en zombies al servicio de Satán. Pero una de estas mujeres salvará, de momento, a la humanidad, cuando impida que una de las compañeras afectadas intente sacar al diablo, con enormes uñas negras, a través del espejo, lanzándose con ella a través del éste; cuando su 'amante' despierte aliviado en su cama, al volver la cabeza la verá transformada en un muerto viviente ¿ es un sueño ?. Para comprobarlo se acercará al espejo y con gran temor acercará su mano y observará el reflejo ¿? Con anterioridad Ridley Scott y después Christopher Nolan han utilizado 'totems' (un unicornio en el primer caso, una peonza en el segundo) para constatar que el sujeto ha abandonado el mundo del subconsciente, de los sueños, y se encuentra en el consciente. Feminismo y psicoanálisis como clave para comprender por qué los hombres pasan a su lado maligno.

Esta reflexión la inscribe en un universo sobrenatural, de zombies y extraterrestes (citados por el sacerdote), con una iconografía gótica en la que abundan los muertos vivientes, los bichos que salen de los cuerpos, los gusanos...intensificada por un score realizado por el propio Carpenter. En La Cosa el peligro tenía, durante una gran parte del film, un origen desconocido; en El Príncipe de las Tinieblas es el alter ego,el lado oscuro del hombre, su imagen especular, simbolizado por El Maligno. Satán se libera de sus ataduras, sale de su 'celda', y con él llegan el cambio climático y otros males, ¿provocados por la supernuova? Produce auténtico terror la visión de estos seres de ultratumba obserándonos quietos, fijos en el mismo sitio, que atacan inesperadamente; los científicos los describen como seres esquizofrénicos ,capaces de actuar de esta forma.

No hay unanimidad en la valoración del film, muy bien acogido por los fans de Carpenter; lo cierto es que, sin desviarse de su estilo, abre vías de reflexión sobre lo que esconde nuestra mente, que será revisado por futuros directores.




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