La vida privada de Enrique VIII. Alexander Korda.


En 1953 Alexander Korda realiza la mejor y más conocida adaptación cinematográfica sobre la vida privada de Enrique VIII, monarca inglés, y sus seis matrimonios, protagonizada por Charles Laughton, galardonado con el Premio de los Óscars en 1934.

Sinopsis.


En mayo de 1536, justo después de la ejecución de su segunda mujer, Ana Bolena (Merle Oberon), Enrique VIII (Charles Laughton) se casa con Jane Seymour (Wendy Barrie), que muere 18 meses después. A continuación desposa a la princesa alemana Anne de Cleves (Elsa Lanchester), pero el matrimonio acaba en divorcio. Su quinta esposa, la bella y ambiciosa Katherine Howard (Binnie Barnes), se enamora del cortesano Enrique Thomas Culpeper (Robert Donat) y acaba siendo ejecutada junto con él. (Filmaffinity)


Alexander Korda ha sabido retratar al monarca sangriento, Barba Azul en la leyenda popular, como un hombre cualquiera, con sus debilidades y miserias, dominado por el narcisismo, la lujuria y la inclinación a satisfacer las necesidades del bajo vientre, como diría Salustio. El humor inglés, su ironía fina, y los magníficos actores, a cuyo cabeza figura Charles Laughton, nos ofrece pinceladas cómicas de marcado humor negro, como la discusión sindical entre los verdugos,sobre el paro de los ingleses zafios que hacen verdaderas carnicerías con su hacha (recordemos el triste final de María Estuardo, en el que su ejecutor fue incapaz de segarle la cabeza de un solo tajo ); el 'especialista' francés afila su espada, mientras silba y se pavonea de la precisión de los galos en la decapitación, en la separación de la cabeza (caput en latín ) del cuerpo.

Las mujeres bromean sobre el vicio del rey de decapitar a sus amantes, que van cayendo como moscas y ejecutadas monstruosamente. Es curioso que la invención de la guillotina por los revolucionarios franceses supusiera una democratización de la ejecución de hombres y mujeres, que pasaron a sufrirla de igual manera; anteriormente los nobles eran decapitados y los plebeyos asesinados de las formas más monstruosas. Los ingleses poseen una muestra, El Museo del Terror itinerante, en el que se dan a conocer las máquinas diseñadas para acabar con los pobres.

En una puesta en escena teatral, en la que puede lucirse un actor dramático como Sir Charles Laughton, al que vemos envejecer y ser dominado como un viejo 'gagá', al que su última mujer le controla hasta la comida, como en cualquier matrimonio corriente, y él se esconde para permitirse algún pequeño exceso contra su salud. La figura del rey contrasta con las versiones actuales idealizadas de este hombre.



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