El barco de los locos. Stanley Kramer.


El barco de los locos de Stanley Kramer es un film coral, en el que el buque simboliza una célula social en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, en la que emergen entre los pasajeros los síntomas de la locura colectiva que se instaló en la población alemana y muestra cómo calo en simples ciudadanos la sensación de que eran una raza superior. El paleto que eliminaría a todos, judíos, mayores de sesenta años, deficientes; el alemán marginado y apartado de la mesa del capitán por el simple hecho de estar casado con una judía; el americano que no comprende nada y al que le echan en cara la discriminación racial de los negros para silenciarle; el médico y una extraña pasajera que se aislan de esta locura colectiva; los españoles repatriados de Cuba, a causa de la crisis del azúcar; los judíos en mesas separadas,uno de los cuales padecía además enanismo...

Lo más angustioso del film es que nadie se percataba de la serpiente que se estaba incubando; incluso el judío, que se siente primero alemán, no puede creer que el triunfo del partido nazi conlleve un peligro extremo para su pueblo, pues no puede acabar con ellos una sociedad que ha dado a Bethoven, Marx, Mozart o Gethe. Todos ellos son como una isla de ignorancia y confianza absurda, pero una isla que simboliza a toda Alemanía. Pero también se representa la lucha de clases, en la que los españoles aparecen como emigrantes, perdedores, prostituidos y divirtiendo al público cantando y bailando flamenco.

Todos en conjunto no pueden sortear , incluso los que se sienten superiores, los fracasos de la vida, especialmente los que surgen en un barco de placer que parte de Veracuz (Méjico ) a Alemania, los amorosos, en los que se mezclan mujeres y hombres maduros y decadentes , busconas que intentan aprovechar sus debilidades; cuanto más vulnerables más fascistas se vuelven. El amor surge precisamente cuando no se busca en un hombre , médico, y una mujer que no es integran en este mundo de 'locos', por definirlos con delicadeza; ella se apea del barco, en tierra le espera la guardia civil española con tricornio. Él no tiene valor y queda en el buque. Su única solución: la brbida.

Alegre fanfarria en el desembarco de un pasaje que marcha hacia el holocausto, como víctimas o verdugos; un afortunado viene en caja de pino, tras arrojarse al mar y ser rescatado.


Comentarios