Kill Bill. Quentin Tarantino. Primera parte.





Quentin Tarantino ha sido uno de los cineastas más cuestionados hasta el día de hoy, como lo fue en su día Sergio Leone o el cine negro, con los mismos argumentos: traición al género, regodeo en la violencia, vulgaridad de lo diálogos, humor cínico... Hoy lo tiene en cuenta en su canon incluso el templo del cine de autor: Cahiers du Cinema. Nöel Simsolo, experto en cine negro, reivindica al cineasta autodidacta, que en lugar de abstraer sus obras en un ready made elitista, ha estudiado el proceso de Jean-Pierre Melville, Sergio Leone y Jhon Woo (...) optando por asimilar conceptos originales del cine negro, pero también tomar en cuenta las disidencias y metamorfosis que ha sufrido con el paso del tiempo. Su cine es su sueño, su pasión hecha realidad, (en esto es un hombre afortunado que transmite su entusiasmo) gracias a un control perfecto de la escritura cinematográfica. El director no es un adolescente que se entretiene en mezclar las cosas que más le gustan para encandilar al público, sino que tiene profundos conocimientos de cine, literatura y pintura (entrevista con Simsolo en el Festival de Locarno) e interesado por la cultura popular, - pulp, cómic, rock.and.roll, cine de género-, controlada al servicio de sus objetivos. En Kill Bill reune las mitologías populares que se desarrollan hoy en día en diferentes soportes, de la canción al cómic, del video interactivo al folletín televisivo, de la realidad virtual digital a los juegos de rol por internet.Todo esto es muy real, pero no es la realidad profunda de la naturaleza humana. Quedan las sensaciones frente a las imágenes. Remiten a la oscuridad atávica y a la confusión de sentimientos ( Nöel Simsolo. pág. 302).



Son argumentos de autoridad que la obra de Tarantino, guste o no, se
merece. Es indiscutible la pasión que inspira la fuerza con la que utiliza los recursos de que dispone para la realización de su obra; son entrañables las imágenes del making of de Pulp Fiction, en las que le vemos con la pesada cámara al hombro, filmando la escena del baile con Uma Thurman, o escucharle cómo se gestó Kill Bill. Los actores que trabajaron para él en este proyecto recuerdan la pasión y emoción que les transmitía.
Uma Thurman
califica la película de film de justicia y redención, Quent
in Tarantino de venganza, que en la práctica se traduce en lo mismo. Sobre todo es una película de explotación, en la que Uma interpreta a una asesina, una mujer letal que está siendo acorralada por todas las víboras de sualrededor. La primera imagen es la de la 'novia' con la cara ensangrentada y embarazada ( estado real de la actriz), se ha creado el personaje; a partir de ahi nace una mujer endurecida, una máquina de matar que usa katanas, acosada por el Escuadrón de las Víboras letales del asesino Bill.
Pero ante todo Quentin Tarantino es un estilita y un innovador, no sólo de la forma sino del contenido. el wester, el wuxia, el manga, Clint Eastwood, Sergio Leone, Brian de Palma, y otros recursos formales como la semantización del color, la división en capítulos, precedidos de espectaculares rotulaciones de vivos colores, se ponen al servicio de un m odo de representación feminista y renovador, en el que predomina el mestizaje cultural y racial. La protagonista, Black Mamba, protagonizada por Uma Thurman, la negra Verita o la japonesa/chico-americana O'ren,entrenadas en las formas de lucha más primitivas y salvajes saldarán sus cuentas pendientes con los hombres, que les arrebataron madres e hijos, aprovechando la debilidad que fue la causa de su desgracia: la tendencia a la pederastia y al abuso de menores que impulsaron sus acciones (Gogo atravesando a un hombre que la desea:'Me querías penetrar, pero te penetro yo a ').


Las mujeres que se enfrentan a Black Mamba, a la que falta compasión, capacidad de perdón o piedad, pero no raciocinio, cometieron un error : aunque en principio sufrieron los abusos de la sociedad patriarcal, y animadas por el deseo de venganza transitaron al lado oscuro, se enrolaron en el escuadrón de Bill y realizaron unos actos que sólo podían pagar con su vida, por lo tanto es un film de justicia y redención, pero sobre todo de búsqueda de la veng anza.; al nivel metalingüístico Mamba busca la acción como desafío a sí misma, como hace Tarantino al plantearse su capacidad para realizar una obra en la que sólo sobreviven los 'grandes' y se hunden los mediocres , logrando imágenes de gran plasticidad, en la que están presente los lenguajes visuales de la modernidad, en cualquiera de los soportes actuales. Su gran ilusión es hacer películas que revivan el cine de explotación, basado en el X de los años 70, del que toma sus elementos y los reinventa.

En los cuatro años en que la protagonista permaneció inconsciente, en estado comatoso, continuaron los abusos de los auxiliares del hospital, que obtenían beneficios por la violación de un cuerpo 'muerto', que no respondía a los estímulos sexuales y debía ser lubricado para su penetración. El homenaje a Brian de Palma,y al cine negro, protagonizado por Daryl Hannah, mujer tuerta, lo realiza utilizando un recurso muy querido por este director: partir la pantalla y representar dos secuencias alternas, la de la inconsciencia y la de la amenaza.

Recuperada la conciencia Black Mamba acudirá a Okinawa, en busca del maestro, constructor de las mejores Katanas, Hattori Hanzo, protagonista de una famosa serie japonesa, Shadow Warriors, protagonizada por Sonny Chiba, por el que Tarantino sentía gran admiración. Tomando como referente a los samuráis es la parte del film en la que la heroina de una lucha, protagonizada fundamentalmente por mujeres, se prepara física y espiritualmente para el combate final con O'Ren en la Casa de las hojas Azules. La mujer mestiza, japonesa-chino americana hace su presentación en el 'campo de batalla' rodeada de su guardia de corps, reproduciendo visualmente el desfiles ante la pantalla de la banda de Reservoir Dogs. Estas puestas en escena será emuladas por otros directores como Paolo Sorrentino en Il Divo, o en programas televisivos como Caiga quien caiga. La secuencia en la que interviene el clan 'yakuza', 'Los 88 maniacos', es la más extrema del film y su violencia la aproxima al cómic.


El cine de animación manga también está presente en el flhashback que explica la causa del tránsito al lado oscuro de O'ren, la cual siendo niña presenció el aseinato de sus padres por el Jefe Katsumoto; escondida bajo la cama recibió la sangre de su madre que reclamaba venganza. Afortunadamente el Jefe era pederasta y le facilitó la tarea. Teóricamente hubiera sido una aliada de la mujer blanca, pero se cambió de bando. Su historia reproduce la de la hija de Verita, mujer de color, a la que Mamba recomienda que si al hacerse adulta desea vengar a su madre, puede buscarla.

Las mujeres no pierden su feminidad, como se empeña en señalar Tarantino, en planos de detalle de sus pies muy cuidados con las uñas pintadas, indumentarias favorecedoras, labios pintados. Todo ello no es óbice para que actúen igual que los hombres, a los que, por otro lado, retrata como libidinosos y narcisistas (primeros planos de una colección de gafas Ray-Ban de distintos colores, aunque del mismo modelo y botas camperas muy sofisticadas). Entre sus gustos esta el giallo italiano, incluido el feminista. Muchos otros cineastas, como Virginia Despentes, intentaron tratar el mismo tema con la misma radicalidad, pero les faltó el tono poético, la presencia de esta mixturia de manifestaciones culturales y el talento de Tarantino.

La música es otro recurso fundamental del cine de Tarantino, en el que no faltan emisiones de la RKO emblemática en muchos filmes de los 70. Kill Bill introduce dos curiosas novedades: The RZA, compuso temas originales para el film; Quentin Tarantino descubrió en Tokio un trío femenino de música surf en japonés, 5,6,7,8's, y lo incorporó en la secuencia de La Casa de las hojas azules.

Una curiosidad es la anécdota del rodaje en los estudios de Pekin, creados por la mujer de Mao, cuyos técnicos son contratados por vida, viven y crean sus espacios de ocio en el lugar. El cineasta confiesa que el trabajo en estos esudios fue una experiencia inolvidable, se sintió como en casa. Al volver a EE.UU. sentía los estudios como 'exteriores'.

Quentin Tarantino usa todos los recursos fílmicos con maestría, ya se trate de la semantización y emblematización del color, la división en capítulos que presentan a los diversos personajes; el uso de imágenes de animación...; para la mujer blanca color amarillo en el primer volumen, rojo en el segundo; la saturación de los colores brillantes y bien definidos lo acerca al cómic. Mucho directores han tenido como referente su forma de hacer revolucionaria, como Almodovar.

Nöel Simsolo, en su estudio El cine negro, concluye diciendo: El cine negro cambia, no así la ceguera de los jueces.

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