127 horas.





Ficha técnica:

Título: 127 horas.
Año: 2010.
País: EE.UU.
Duración: 93 minutos.
Dirección: Danny Boyle.
Producción: Christian Colson, John Smithson, Danny Boyle.
Dirección artística: Christopher R. DeMeuri.
Guión: Simon Beaufoy, Danny Boyle.
Música: A. R. Rahman.
Fotografía: Enrique Chediack, Anthony Dod Mantle.
Edición: Jon Harris.
Puesta en escena: Suttirat Anne Larlarb.
Maquillaje: Tony Gadner
Compañía distribuidora: Fox Searchlight Pictures

Ficha artística:

Reparto:

James Franco (Aron Ralston), Amber Tamblyt, Kate Mara, Lizzy Caplan, Clémence Poésy.


Premios Óscar:

2010 Mejor película Nominada
Mejor actor James Franco Nominado
Mejor guion adaptado Danny Boyle y Simon Beaufoy Nominados
Mejor canción A. R. Rahman Nominado
Mejor banda sonora A. R. Rahman Nominado
Mejor montaje Jon Harris Nominada

Premios Globo de Oro:

2011 Mejor actor - Drama James Franco Nominado
Mejor guion Danny Boyle
Simon Beaufoy Nominado
Mejor banda sonora A. R. Rahman Nominado

Premios BAFTA:

2010 Mejor película británica Nominada
Mejor director Danny Boyle Nominado
Mejor actor James Franco Nominado
Mejor guion adaptado Danny Boyle
Simon Beaufoy Nominados
Mejor música original A. R. Rahman Nominado
Mejor fotografía Enrique Chediak
Anthony Dod Mantle Nominados
Mejor montaje Jon Harris Nominada
Mejor sonido Nominada

Premios del Sindicato de Actores:

2010 Mejor actor James Franco Nominado

Premios Independent Spirit:

2010 Mejor película Nominada
Mejor director Danny Boyle Nominado
Mejor actor James Franco Ganador
Wikipedia.



Danny Boyle: "un film de acción con un chico que no se puede mover".

Sinopsis:

127 horas es la verdadera historia del alpinista Aron Ralston (James Franco), con pequeñas licencias cinematográficas, una extraordinaria aventura de supervivencia donde el protagonista logró sobrevivir tras golpearse contra las rocas y quedar atrapado en el interior de una aislada grieta de un cañón de Utah. Durante los cinco días siguientes Ralston examina su vida y sobrevive a las adversidades que tiene el coraje y los medios suficientes para liberarse a sí mismo. Danny Boyle escribió una breve historia.

Comentario:

Efectivamente hay que tener coraje para hacer lo que hizo Aron Ralston, pero también para atreverse a llevar a la pantalla una hazaña semejante y no morir en el intento. La constante fragmentación de la imagen, mediante flashbacks, preñados de recuerdos y flexiones sobre su vida pasada, y fashforward o saltos al futuro, en los que el joven imagina a sus familiares y amigos más cercanos asistiendo a su óbito, a la consunción de su cuerpo, sentados en cómodos sofás a la entrada de la grieta, pantallas partidas, permite que transcurran los 93 minutos sin que decaiga la atención del espectador. Algo que no se explica es por qué la novia del joven ingeniero lleva un ojo amoratado en sus recuerdos.





Las nuevas tecnologías suponen en este caso una vía de escape, una evasión del drama que se está produciendo en la grieta, y una salida del espacio reducido y concreto que exige el guión. Se afirma que algunos espectadores sufrieron desvanecimientos ante las imágenes de la amputación del antebrazo de Aron, basta con cerrar los ojos si no puedes soportar la empatía de una situación que se sabe ficticia. Lo que si se siente es una auténtica liberación de tensiones cuando el alpinista llega a los caminos por las que circulan los excursionistas y toca con la mano su salvación.

Cualquiera que haya caminado por las montañas conoce dos errores que cometen una y otra vez los deportistas: no informar a nadie de la ruta elegida y no llevar los pertrechos necesarios. En la primera imagen vemos a Aron intentar tantear algo en un armario y dejarlo. Lo cierto es que lleva bebidas isotónicas, que deja en el coche, agua, aparato de música y cámara de vídeo, bicicleta, y todo aquello que acompaña la vibrante vida de un joven aguerrido, pero nada útil para un accidente serio como el que sufre. Circunstancialmente conoce a una jóvenes y se compromete a asistir a una fiesta, pero este hecho, en caso de generar alarma, sería poco relevante. No obstante la magia de las montañas es tan poderosa que quien la ha experimentado vuelve una y otra vez, aun a sabiendas del riesgo que corre.

Da un poco de miedo adentrarte en esta historia con Danny Boyle, pero a pesar de las morbosas imágenes que nos ofrece, que algunos han considerado pornográficas, el clima general es tranquilo. La montaña se cobra muchas víctimas, la mayoría jóvenes, pero es una droga fuerte que crea adicción en quien la prueba. Aron volvió a hacer senderismo, escalada y adentrarse en cañones.





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