Delitos y faltas Woody Allen.


Ficha técnica:

Título original: Crimes and Misdemeanors.
Año: 1989
Duración: 104 minutos aproximadamente.
Guión y Dirección: Woody Allen.
Casting: Juliet Taylor
Vestuario: Jeffrey Kurland
Edición: Susan E. Morse, A.C.E.
Producción: Albert Greenhut. Jack Rollins and Charles Joffe.
Productores asociados: Thomas Reilly, Helen Robin.
Diseño de producción: Santo Loquato.

Productores ejecutivos:Jack Rollins, Charles H.Joffe.
Director de fotografía: Seven Nykvist, A.S.C.
Compañía distribuidora: Orio Pictures Release.

Ficha artística:

Martin Landau: Judah Rosenthal
Woody Allen: Cliff Stern, documentalista fracasado.
Caroline Aaron : hermana de Cliff.
Alan Alda: Lester, cuñado de Cliff y productor de televisión de éxito.
Mia Farrow: Hally.
Ángelica Huston: amante de Judah Rosenthal.
Sam Waterston: rabino ciego.

Jerry Orbach: gángster, hermano de Judah.


Sinopsis

Cliff Stern (Woody Allen) es un director de cine que todavía conserva sus ideales, un documentalista fracasado, hasta el día en que su cuñado Lester (Alan Alda), un productor televisivo de éxito, le ofrece un trabajo muy lucrativo: rodar una reportaje enaltecedor de su vida. Judah Rosenthal (Martin Landau), el oculista/ asesino, considerado uno de los pilares de su comunidad, se lía con una amante (Angelica Huston), que cada día se vuelve más insistente con el hecho de que deje a su esposa. Él se lo promete pero no cumple su palabra y al final lo amenaza con hacer pública su deshonestidad en la financiación de una organización benéfica y con sacar a la luz sus aventuras extramatrimoniales si la abandona. Desesperado por conservar su puesto en la sociedad y mantener intacta su familia, el protagonista pide a su hermano, un personaje no muy próspero que tiene contactos con el hampa, que lo libre de dicha amenaza. En el momento en que se acuerda del asesinato, el oculista se ve atormentado por el remordimiento, pero con el tiempo se da cuenta de que se ha salido con la suya: acepta que en lo que él ve como un universo sin Dios, el crimen no tendrá consecuencias y continúa así con su cómoda vida (Conversaciones con Woody Allen. Eric Lax). Mientras Cliff se debate en un dilema moral: elegir entre su integridad o el dinero.

Woody Allen cuenta que un cura filósofo de la Universidad de Saint John consideraba la película como el filme más ateo de todos los tiempos, pero lo trataba de forma amable porque el hecho de que el director hubiera reflexionado a lo largo de los años sobre un mundo sin esperanza ni Dios, significaba que daba importancia a esta ausencia de valores, religiosos o no.

Comentario:

Lester pronuncia frívolamente una frase que define la idea que quiere transmitir al espectador Woody Allen: "La comedia es una tragedia más tiempo". Cuando ocurre un hecho luctuoso no se puede aplicar la ironía, pero cuando se rebaja lo que la hipócrita sociedad llama 'alarma social' y el olvido comienza a invadir nuestras mentes, todo está permitido.

El propio Allen afirma que siempre debe partir de una idea que sea verosímil, sin dejar de ser cómica y que se ajuste a su reducidísimo registro interpretativo",y no puede faltar un gag, que es lo que espera de él un público que paga por escuchar las ocurrencias y los chistes de un hombre que procede del arte del monólogo, incluso cuando trate temas de envergadura como en Delitos y faltas.

La película reflexiona sobre las dificultades del mundo del cine y el arrollador avance de la televisión, el Rey Midas del espectáculo. Cliff tiene vocación documentalista, enlazando con el cinema verité y la tradición europea, lo que le crea dificultades en el 'mundillo' del cine, y como él mismo afirma, cuando le acusan de ocioso y desinteresado, que trabaja pero no le pagan, y no puede cruzar la línea entre ser un miserable a un dios, como su cuñado, al que le gasta la broma en el montaje de intercalar sus apariciones públicas con las de Mussolini, lo que le supone el despido inmediato. Muchos jóvenes de hoy se verán reflejados en estas circunstancias de ayer; la tecnología ha cambiado, las prácticas de los poderosos no, incluida la red.

Como en muchos de sus filmes se muestra como un hombre despistado, que no hace copias de sus guiones, e incluso en alguna ocasión los pierde (Delitos y faltas, Maridos y mujeres...), y escribe sus ocurrencias en trozos de papel que guarda en un cajón; siempre soñó con hacer un musical, y entre sus tesoros guarda un rllo original de Cantando bajo la lluvia. Esta actitud, tras violar su universo justo y moral asociándose con su cuñado, le cuesta un nuevo desengaño: la pérdida de la aparentemente pura e íntegra Hally, que acaba emparejándose con Lester, impresionada por el glamour que le rodea.

El realizador y la montadora, Susan E. Morse, dan forma definitiva a la cinta durante la edición y corrigen errores de guión, suprimiendo personajes e incorporando nuevas escenas; es su forma de trabajar, enlazando entonces con la tradiciónal política de los autores norteamericanos. Allen concibe el montaje como una narración, como una parte secundaria del guión, algo que tiene que hacerse para corregir la historia, como reescribir la parte de Alan Alda e introducir ese relato lleno de sátira de una película dentro de la película, centrada en su figura y rodada por su personaje (el que representa el director).

En lo que respecta a la música, Woody Allen sigue la máxima de Noël Coward, sobre todo en las comedias: " Es increíble la fuerza que tiene la música y lo barata que sale". En la mayor parte de sus películas echa mano de música pre-existente, especialmente de los años veinte, treinta y cuarenta, usando lo que Marshall Brickman llama grandeza prestada, y de esta forma no defrauda a ningún músico que no encaja con la idea que quiere transmitir.

El rodaje se localiza en la ciudad e New York, e incluye el Bitter End, donde el realizador comenzó haciendo monólogos. Intenta demostrar, según sus propias palabras de forma tendenciosa, que la ciudad era más bonita en el pasado, exhibiendo ese sentimiento de nostalgia, del que aconseja desprenderse en Midnight in Paris.

Lo más importante del film, a cuyo servicio se ponen todos los miembros del equipo, es el debate sobre el imperativo moral, en el colectivo judío de sólidas bases religiosas. Incluso el asesinato, que no se ve en pantalla, es una excusa para que Judah y Cliff hablen de Dios y del sentimiento de culpa, de la comedia (tragedia más tiempo) o la tragedia; el documentalista opta por el sentido trágico de la vida, (así le va), la honestidad ' caiga quien caiga' de la tragedia; el oculista prefiere dejar pasar el tiempo que cura las heridas, y las convierte en divertidas comedias. Levy, el filósofo más admirado por Cliff, también lo abandona suicidándose. Todos, afirma, nos enfrentamos en la vida a decisiones difíciles, elecciones morales, algunas a gran escala, la mayoría sobre cosas pequeñas, y las decisiones que tomamos nos definen como personas. En realidad somos la suma total de todas nuestras decisiones. La felicidad humana no parece haber sido incluida en el diseño de la creación y los hechos ocurren de forma impredecible e injusta...

En este film podemos ver los antecedentes de la película que abre su trilogía europea:
Match Point, en la que el azar encuentra un 'culpable' que cargue con el castigo; en este caso Allen opta por la tragedia sin paliativos. El protagonista se salva, pero su alma se condena.



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