Besos de Vampiro. Robert Bierman.

Ficha técnica:

Titulo original; Vampir's Kiss.
País: EE.UU.
Año: 1989.
Duración: 103 minutos.
Director: Robert Bierman.
Guión: Joseph Guinion.
Música: Collin Towns.
Fotografía: Stefan Czapsky.
Productora: MGM (Metro Goldwyn Mayer)

Ficha artística:

Nicolas Cage, Jennifer Beals, Elizabeth Ashley, Kasi Lemmons, Bob Lujan, Jessica Lundy.

Premio al mejor actor del Festival de Cine Fantástico de Sitges.

Sinopsis:

Un agente literario de Nueva York, empieza a comportarse de forma muy extraña, a raíz de la visita de una misteriosa joven. Está obsesionado con la idea de que la joven es un vampiro y que ésta le ha mordido. A medida que las visitas se repiten, aumentan sus trastornos.

Comentario:

El film constituye una metáfora demasiado explícita, de un empresario sin escrúpulos y esquizofrécico, Peter (Nicolas Cage), que explota a su secretaria, Alba (María Conchita Alonso), de origen latino, hasta llegar a violarla. Nadie toma en serio a la pobre chica, incluida su familia, que considera gajes del oficio aguantar los abusos del jefe; sus compañeros le aplauden y se rien de la mujer, hasta que se produce lo inevitable. Iniciado el camino de la locura, llega incluso a asesinar a otra mujer en el sitio más concurrido, en el que uno puede aparecer con unos dientes de plástico y los ojos salidos y pasar desapercibido: una discoteca.

Se podría considerar la crónica de una muerte anunciada, si no fuera porque toda la atención se centra en la histriónica y exagerada exhibición de Nicolás Cage, que sitúa el film en un no man's land, y lo hace inclasificable. Como vampiro no cuela, como jefe está excesivamente loco. Lo más interesante del film es la indiferencia con que la gente contempla estas situaciones . Formalmente es demasiado convencional, a pesar de ser de serie B; el director sólo apuesta a la curiosa interpretación del actor.

Es tan inverosimil ver a un jefe saltando por las mesas, amenazando a una secretaria a la vista de todos, ponerse dientes de vampiro de plástico y pedir a la gente en la calle que le clave una estaca de madera en el corazón o comerse una cucaracha, como el comportamiento de su alter ego desdoblado, durmiendo bajo de un sofá volcado y haciendo el amor con una vampira, Ambas dimensiones, la real y la imaginada, se superponen, son igual de desquiciadas. Más que de desdoblamiento habría que hablar de agresividad y demencia muy visibles.

Film apto para los fans incondicionales de Nicolas Cage,





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