Amor a quemarropa. Tony Scott.


Ficha técnica: Título original: True romance. País: USA. Año: 1993. Duración: 115 minutos. Dirección: Tony Scott Guión: Quentin Tarantino. Casting: Risa Bramon García, Billy Hopkins. Vestuario: Susan Becker. Música: Hans Zimmer. Edición: Michael Tronick, Christian Wagner. Fotografía: Jeffrey L. Kimball. Diseño de producción: Benjamín Fernández. Productores ejecutivos: Bob y Harvey Weinstein, Stanley Margolis. Productores: Samuel Hadida, Steve Perry, Bill Unger.


Intérpretes:

Christian Slater: Clarence Worley.
Patricia Arquette: Alabama Worley.
Denniis Hopper: padre de Clarence.
Val Kilmer: Elvis Presley.
Gary Oldman: Drexl.
Brad Pitt: Lance.
Christopher Walken: Vincent Cococcti.
Samuel L. Jackson: extra.
Bronson Pinchot: Elliot Blitzer.
Michael Rapaport: amigo Clarende.
Saul Rubinek: Productor cinematográfico.



Sinopsis:


El joven y solitario Clarence (Christian Slater) está celebrando su cumpleaños como siempre lo hace, viendo películas de kung-fu en un destartalado cine de Detroit, cuando una rubia explosiva, Alabama (Patricia Arquette) hace su entrada en la sala derramando palomitas sobre él. De este incidente surgirá una loca aventura de amor que llevará a los dos jóvenes a vivir una verdadera noche de pasión. Alabama es en realidad una prostituta alquilada por el mejor amigo de Clarence, Lance (Brad Pitt) como regalo de cumpleaños. Los dos jóvenes se enamoran y contraen matrimonio. Clarence intenta alejar a su novia de la prostitución y se enfrenta con su chulo, Drexl (Gary Oldman), al ir a recoger las pertenencias de Alabama, pero al abrir la maleta se encuentran con una considerable cantidad de cocaína, que utilizarán como esperanza para realizar sus sueños.

Comentario:

Amor a quemarropa es un film que combina el gusto de Tarantino por la violencia explícita, los primerísimos planos, bien de los rostros o de fragmentos de los cuerpos, generalmente de carácter erótico, grandes angulares, propios del admirado Sergio Leone, tanto en la diégesis como en la extradiégesis, por personajes, especialmente Clarence, y miembros del equipo técnico, como el propio Tarantino, colores muy saturados, presentes en el cine de Tony Scott y planos muy largos, con travellings generalmente laterales. La historia está narrada por Albama y goza de un espléndido elenco de actores y de la participación de Hans Zimmer con la elaboración del score musical; curiosamente intérpretes de gran talla, como Dennis Hopper, Samuel L. Jackson o Val Kilmer, se prestaron a realizar trabajos practicamente de extras. A Wal kilmer apenas se le adivina, generalmente filmado con la cabeza fuera de campo, o a traves de un espejo empañado.

Christian Slater hace un papel esquizofrénico. Mientras en la vida real es un joven aparentemente apocado, que vive con dos chiflados, un actor y el personaje encarnado por Brad Pitt, siempre 'fumado' y en un estado de semiconsciencia, su alter ego es el de un demente, que no duda en utilizar a un padre policía, alcohólico, que no le prestó la suficiente atención en su adolescencia, admira a Elvis Presley, que quería vivir la vida a tope y dejar un cadáver joven, y adora las artes marciales. La conjunción de estas características lo convierten en un iluso aventurero que acabará más o menos bien merced a las torpezas de los demás. Joven de clase baja, hijo de un agente que vive en una caravana, dependiente en un bazar, conseguirá, tras uno de los mayores enredos cinematográficos, chica y dinero, aunque deberá pagar un precio por ello.


El director analiza el mundo del cine desde dentro, y la circulación de la cocaína en todos los niveles de ejecución, desde los productores hasta el último extra, en un contexto en que circula el dinero y la tensión laboral, creativa y sentimental impulsa a muchos a buscar el apoyo de las drogas, especialmente la cocaína. El film, que desaprovecha un guión brillante de Quentin Tarantino, gustó a los jóvenes de medio mundo por la estética efectista de Scott, pero algunos críticos piensan que perdió la oportunidad de crear una gran obra.


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